Desarrollan una herramienta basada en IA para estimar de forma temprana y precisa el rendimiento del viñedo

Un investigador de la Universidad de La Rioja (España) ha desarrollado nuevas herramientas para la estimación temprana, rápida y precisa de la cantidad de uva que producirá un viñedo. El proyecto utiliza tecnologías basadas en Inteligencia Artificial, análisis de imagen y sensores RGB, para realizar cinco estudios sobre visibilidad de órganos, variabilidad fenológica, iluminación, preparación de imágenes y rasgos morfológicos relevantes.

En España, concretamente en la Universidad de La Rioja, una tesis doctoral calificada de sobresaliente «cum laude» con mención internacional tuvo como objetivo desarrollar nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial, análisis de imagen y sensores RGB que permitan una estimación temprana, rápida y precisa de la cantidad de uva que producirá un viñedo.

La tesis titulada ‘Estimación de la producción de uva en viñedos comerciales mediante inteligencia artificial, análisis de imagen y uso de sensores RGB’ fue realizada por Rubén Íñiguez Mangado y desarrollada en el Departamento de Agricultura y Alimentación, dentro del Grupo de Investigación Televitis, en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV). Fue dirigida por Manuel Javier Tardáguila Laso, catedrático de Viticultura de Precisión de la Universidad de La Rioja, y Salvador Gutiérrez Salcedo, profesor Titular de Ciencias de la Computación de la Universidad de Granada.

Rubén Íñiguez Mangado

Enfoque no invasivo, rápido y objetivo

La estimación precisa del rendimiento de la uva es un reto histórico en viticultura, con implicaciones directas en la gestión del viñedo, la planificación de la vendimia, la logística de bodega y la calidad final del vino. Los métodos tradicionales —basados en muestreos manuales y evaluaciones de expertos— son costosos, subjetivos, destructivos y poco escalables, lo que reduce su fiabilidad en viñedos comerciales heterogéneos.

Para resolver este problema, Rubén Íñiguez ha desarrollado un conjunto de herramientas que permiten estimar los componentes de la producción de forma rápida y precisa, directamente en campo y bajo condiciones reales de trabajo.

Izquierda: Factores clave en la estimación del rendimiento de la uva. La integración de objetividad, puntualidad y fiabilidad constituye la base para el desarrollo de métodos aplicables en la viticultura de precisión.Derecha: Proceso cíclico de tres etapas para la adopción de la viticultura digital. A) Adquisición de datos en el viñedo. B) Extracción de información a partir de los datos adquiridos. C) Implementación de un plan de manejo específico por sitio basado en el análisis previo.

La investigación aborda uno de los grandes retos de la viticultura: prever cuánta uva va a producir un viñedo con la suficiente antelación como para tomar decisiones relevantes sobre su manejo. Para ello, utiliza inteligencia artificial, análisis de imagen y sensores RGB, un enfoque no invasivo, rápido y objetivo que permite superar estas limitaciones en condiciones reales de campo.

Relación entre sensores, tareas y métodos de inteligencia artificial aplicados a la viticultura de precisión. El diagrama resume cómo los diferentes sensores están vinculados a tareas clave: detección de racimos, análisis del dosel, fenología y maduración, diagnóstico de plagas y enfermedades, y análisis estructural, así como a los enfoques de modelado más comúnmente empleados (métodos clásicos, aprendizaje automático y aprendizaje profundo). Fuente: elaboración propia basada en Bono et al. (2025).

A lo largo de cinco estudios complementarios, la tesis analiza cómo mejorar la detección automática de racimos en diferentes situaciones, desde viñedos con abundante vegetación que dificulta la visibilidad hasta distintas fases del desarrollo de la vid, así como diversas condiciones de iluminación, tanto con luz natural como con iluminación artificial nocturna.

El primer estudio examinó la detección de racimos bajo distintos niveles de oclusión. La arquitectura de la canopia condicionó el desempeño, con pérdidas de precisión al aumentar la oclusión, aunque se lograron resultados robustos con densidades moderadas cuando los modelos se entrenaron con conjuntos de datos heterogéneos y escenarios diversos. Se demostró que es posible estimar sin desfoliación —una ventaja para mantener el equilibrio de la vid— y que la diversidad del conjunto de datos (data set) es clave para generalizar entre parcelas, campañas y estructuras. La detección mediante imágenes se mostró como una alternativa viable al conteo manual y toleró la variación entre sitios.

Principales componentes del rendimiento en vid (número de racimos por planta, número de bayas por racimo y peso medio de la baya), incluida su contribución aproximada a la variación total del rendimiento.
Aplicaciones representativas de la visión artificial en viticultura: (A) detección y cuantificación de flores mediante una plataforma móvil de campo (Palacios et al., 2020); (B) estimación visual del rendimiento basada en el conteo automático de bayas (Nuske et al., 2014); (C) evaluación en tiempo real de la porosidad y exposición del dosel (Diago et al., 2019); (D) estimación no invasiva de la compacidad del racimo mediante análisis de imágenes.

El segundo estudio evaluó cómo la etapa fenológica y la iluminación condicionan la detección temprana de inflorescencias y racimos. El estado de fruit-set con luz diurna fue el más favorable para identificar racimos, mientras que la iluminación artificial nocturna mejoró la visibilidad de inflorescencias en fases tempranas como pre-bloom. La combinación de imágenes diurnas y nocturnas amplió la cobertura y permitió establecer pautas para programar la adquisición de imágenes equilibrando velocidad y calidad.

Cronología del desarrollo del rendimiento en la vid. Cada componente del rendimiento (racimos, flores, bayas y peso de la baya) queda determinado en una fase fenológica específica, definiendo ventanas óptimas para su observación y modelización (Fuente: Laurent et al., 2021).
Ejemplos de condiciones de iluminación durante la adquisición de imágenes en viñedo: (A) noche con iluminación LED intensa y luz solar residual (atardecer); (B) noche con iluminación artificial débil; (C) noche con iluminación artificial intensa; (D) día soleado; (E) día parcialmente nublado; y (F) día completamente nublado.

El tercer estudio determinó el momento óptimo y la preparación de imagen más adecuada para detectar racimos entre los estados E-L 09 y E-L 38. La ventana E-L 13–E-L 15 (de racimo visible a racimo separado) resultó ser la más confiable, cuando los racimos están desarrollados pero aún poco ocultos por las hojas. SmartROI superó de forma consistente a los enfoques raw y de ventana deslizante, evidenciando que la preparación de la imagen tiene más peso que el reescalado. Asimismo, aumentar la resolución aportó beneficios marginales frente a una mejor selección de regiones de interés.

El cuarto estudio abordó la clasificación automática de estados fenológicos con imágenes RGB convencionales. YOLOv11-Classification ofreció el mejor equilibrio entre precisión y eficiencia, mientras que ResNet-34 y Vision Transformer fueron competitivos con mayor costo o métricas menos equilibradas. La clasificación automática, esencial porque la estimación del rendimiento depende del estado de desarrollo, respalda riego, manejo de la canopia, prevención de enfermedades y fenotipificación a escala, con decisiones casi en tiempo real e integración en plataformas móviles.

Evolución del número medio de racimos visibles en comparación con el número real de racimos por cepa a lo largo de diferentes estados fenológicos (E-L).

El quinto estudio investigó la estimación del peso de los racimos mediante análisis morfológico de imágenes RGB bajo regímenes de riego contrastados. Descriptores como el área proyectada, el perímetro y la compacidad fueron predictores sólidos del peso y mostraron una alta correlación con las mediciones manuales. La estimación no destructiva del peso complementa el conteo para ofrecer una visión más completa del rendimiento. Los modelos de regresión confirmaron el valor predictivo de los rasgos obtenidos mediante imagen y, aunque el estado hídrico influyó en la morfología y el peso, la principal aportación fue demostrar la utilidad de la morfometría como un enfoque simple, interpretable y escalable.

En resumen, esta tesis demuestra que el rendimiento del viñedo puede estimarse con mayor antelación, objetividad y escala mediante la integración de inteligencia artificial, visión por computador y sensado RGB proximal.

«Este trabajo demuestra que la Inteligencia Artificial puede convertirse en una herramienta clave para una viticultura más eficiente y sostenible, ofreciendo a agricultores y bodegas estimaciones tempranas y fiables del rendimiento, fundamentales para planificar la vendimia, ajustar manejos y optimizar recursos», concluye Rubén Íñiguez.

Ver tesis completa (en inglés), en ÉSTE LINK

Fuente: Universidad de La Rioja (España)