La enóloga mendocina Victoria Brond, reconocida por su aporte a la sustentabilidad, lanzó en 2025 su propia marca de vinos, “Guardianes de la Naturaleza”. El proyecto apunta a elaborar vinos orgánicos y biodinámicos que transmitan la energía de los viñedos y las personas que le dan vida. En un año, la emprendedora ha dado vida a 8 vinos, que van desde líneas entry level hasta la ícono. Ha formado equipo y adquirido un establecimiento elaborador en Barrancas. Inquieta y enamorada de lo que hace, logró entrar ya en el mercado brasilero y presentar sus vinos en diferentes provincias argentinas.
Por Lorena Mellone, fundadora Punto Vid

Victoria Brond tiene en su haber una gran trayectoria en la vitivinicultura orgánica y biodinámica en diferentes bodegas. En 2025 comenzó su propio proyecto «Guardianes de la Naturaleza» a través del cual busca elaborar vinos reflejen la escencia de la tierra, pero yendo mucho más allá del terroir, ella quiere comunicar «cómo las personas transforman los lugares y los hacen únicos e irrepetibles», condición que da a cada espacio una energía especial, «esa que no se puede ver ni tocar».
Vicky, como la llaman todos, es -en primera medida- mamá de Vicente y una apasionada por los procesos creativos en todas sus formas. Licenciada en Enología e Industrias Frutihortícolas de formación, con 26 años de experiencia en la industria vitivinícola, en importantes proyectos como Bodega Chandon, Bodega del Fin del Mundo, Nieto Senetiner y Alpamanta entre otros desarrollos. Fue enóloga revelación del año Argentina para la Guía Descorchados 2023, y estuvo nominada a la mejor enóloga, hacedora y viticultora en Winexplorer 2025.
Tiempo después de recibirse, se enamoró de la agricultura biodinámica, una disciplina holística que ve al viñedo como un todo, como un organismo agrícola dentro del cual existen cuatro reinos: mineral, vegetal, animal y humano. Se formó para ello en la Asociación para la Agricultura Biológico-dinámica de Argentina (Aabda). Estas herramientas holísticas, con las que Victoria asegura sentirse más cómoda en su trabajo, provienen de la antroposofía, que, según explica «me pudo vincular al vino desde el punto de vista de la emoción, y me permite trabajar con el ámbito de la energía».
Inquieta y gran comunicadora, se convirtió en oradora de seminarios, formaciones, charlas a nivel provincial, regional e internacional, para distintos rubros, privados, públicos y educativos. Con todo esto y en plena vendimia, la enóloga se tomó un tiempito para contar a Punto Vid los avances de su emprendimiento.
Punto Vid -¿Cuál es el trasfondo de Guardianes de la Naturaleza?
Victoria Brond –Guardianes es un proyecto enfocado en el rescate de viñedos. Buscamos revalorizar ecosistemas y visibilizar productores y lugares con historia en el cuidado de la tierra. Se trata de la puesta en valor de lo que ya existe.
Si bien lleva un año en la vida real, tiene más de 10 en el ámbito de las fuerzas, o sea, de los sueños. Fue mucho tiempo de pensarlo, yo veía lugares y me surgían ideas, esas que se convierten en sueños y muchas veces no se hacen realidad, porque no lo creemos posible, porque nos limitamos, no sé…, por cuestiones económicas, mentales, físicas, etcétera.
Hasta que un día nace ese impulso para concretarla y finalmente pasa al ámbito de la materia, que es cuando uno realmente aprende las cosas. Lo que quiero decir es que Guardianes tiene un año de vida y mucho, muchísimo aprendizaje detrás. En definitiva, nuestra misión es dar materia a la energía de los lugares, aprendiendo de ellos.
-¿A qué se debe su nombre?
-El foco de Guardianes es principalmente el cuidado del ambiente, el respeto por los procesos naturales y el reconocimiento a los productores que resguardan los terruños y cuidan de ellos generación tras generación. Es una puesta en valor de los lugares y su gente, teniendo como insignia mostrar lo que nos identifica en esencia como pueblo vitivinícola.

Creemos que lo más sustentable que podemos hacer es un uso responsable de los recursos, por eso nos enfocamos en los rescates de viñedos antiguos que han sido cuidados por productores durante años, y de variedades en peligro de extinción.
Buscamos transmitir a través de la marca -pero fundamentalmente de nuestros vinos- cómo las personas transforman los lugares y los hacen únicos e irrepetibles, lo que da a cada espacio una energía especial, esa que no se puede ver ni tocar.
-¿Qué tipos de vinos elabora Guardianes?
–Todos nuestros vinos tienen la finalidad de cuidar la tierra desde distintos puntos de vista. Algunos son orgánicos, otros biodinámicos, otros de agricultura campesina o de alguna comunidad.
-¿Cuál es tu propósito en esta nueva etapa?
–Dejar un lugar y una vitivinicultura mejor de la que encontramos. Los vinos, sean de desarrollos propios o de terceros, deben estar siempre alineadas con ese propósito.
La mirada está puesta en ser lo más expansiva posible, y no puntualmente la enóloga de una bodega o de un proyecto, sino ser la enóloga de mis sueños propios, que no van detrás de ninguna moda, ni de ningún reconocimiento, ni de ningún rédito económico, sino que van detrás del placer de hacer vinos. Y el otro propósito, es como ya indiqué antes, acompañar y poner en valor el trabajo de los productores olvidados de algunos lugares de Mendoza.

-¿Cómo empezaste con este proyecto?
-Mi primer salida a campo de esta nueva etapa fue una conexión directa con lo primitivo y originario. Con mi amigo Raimundo descubrimos hace años variedades criollas, e intentando compensar una pérdida que él había tenido, nos adentramos en el campo de la comunidad de Baños Colorados, en Lavalle (Mendoza), lugar que me cautivó desde el primer momento por su energía. Es ahí donde vi los cultivos de vid en estado más puro.
En esta comunidad practican la agricultura campesina, donde 50 familias trabajan de manera cerrada, de la forma más pura y esencial… Trabajan la economía fraterna desde un enfoque económico y social que busca promover la cooperación, la solidaridad y la responsabilidad compartida. Se basan en la idea de que la economía debe estar al servicio de las personas y las comunidades de manera local y auténtica.
Hay valores bien marcados, la preservación de lo nativo, la distribución equitativa de las tierras, el uso compartido y responsable de los recursos, la agricultura local, el no uso de productos que degradan la tierra, ni multicultivos, ni agricultura rotativa. Miel, frutas, verduras, conservas, pasturas animales, es parte de la biodiversidad de la comunidad de Baños Colorados.
También los inicios de Guardianes tuvieron como protagonista la elaboración de un vino biodinámico en la Finca El Mirlo, en Perdriel (Luján de Cuyo), de Ricardo García y Graciana Monneret. En ese momento me invitaron a celebrar la 4ta. temporada de su vino «Espontáneo», que nace de vides que se desarrollaron en crecimiento libre, no han sido podadas ni tampoco han recibido agregados de síntesis química, sólo han recibido trabajos biodinámicos de rutina. Lo más valioso de este proyecto es que está cosechado y elaborado por amigos y familia.

La celebración fue una real fiesta, del mismo modo que funcionan los rituales, cosechamos y brindamos por los 4 años de colaboración en equipo, como un ejemplo del trabajo fraterno. Ricardo y Graciana compartieron una parte de ese pequeño tesoro tan preciado conmigo y he podido elaborar mi primer vino de ese lugar tan mágico.
-¿Dónde están cosechando las uvas para los vinos de Guardianes esta temporada?
-Ésta vendimia estamos cosechando en Perdriel, Barrancas, Agrelo, Rivadavia y Valle de Uco. Las variedades son Roussanne, Marsanne, Pedro Jiménez, Torrontés, Chenin, Criollas de todo tipo, Bonarda, Sangiovese, Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, un poco de todo.
Los requisitos de la uva para que se conviertan en un vino de Guardianes es que sean variedades históricas, viñedos antiguos y que no estén cultivadas por caminos convencionales en donde haya herbicidas y agroquímicos de síntesis química.
«Somos un proyecto vitivinícola enfocado en la puesta en valor de los lugares y su gente a través de la herramienta uva y vino. Nos dedicamos a la producción de uvas y vinos orgánicos y biodinámicos, caminando por el camino del autoconocimiento e intentando a cada paso dejar un lugar mejor, siempre enfocados en una mirada sostenible»
Victoria Brond, fundadora de Guardianes de la Naturaleza
-¿Qué vinos has elaborado con las uvas de esos viñedos?
-Tenemos un Bonarda de Baños Calientes (Jocolí, Lavalle); un Criollas de la Zona Este de Mendoza; un Sangiovese de Rivadavia; y un Chenin de Ugarteche. Esos fueron los vinos con los que iniciamos el proyecto.
A partir de septiembre de 2025 fraccionamos nuestra línea «emblemáticos», de media y alta gama, con un Malbec y un corte de Cabernet Franc con Cabernet Sauvignon, todos de Vista Flores. Son emblemáticos argentinos reversionados.
También sumamos la línea «virtuosos», que son nuestros vinos íconos, en donde tenemos un Malbec biodinámico de Crecimiento Libre de Finca El Mirlo (Perdriel)y un Semillón de Agrelo de una finca centenaria, que viene de uvas botritizadas en contacto con lías, pieles y crianza biológica, y en barrica de primer uso.

Marketing uno a uno con participación creativa
-¿Una vez que lanzaste los vinos, qué siguió?
-El año pasado nos enfocamos mucho en presentar los vinos en el país, hemos hecho al menos 10 viajes por Argentina. Fuimos a diferentes ciudades de las provincias de Santa Fe, Salta, Córdoba, San Luis y Buenos Aires. Además salimos de las fronteras locales y nos presentamos en Brasil, donde estamos trabajando de manera muy activa.

Hemos hecho muchas presentaciones a grupos reducidos, con distribuidores, sommelliers y periodistas especializados. En cada evento que organizamos, además de la degustación y explicación del origen de cada vino, desarrollamos actividades creativas, en las que cada participante pudo tener una experiencia inmersiva, sobre todo a partir de nuestra original etiqueta blanca.
– Hablando de las etiquetas blancas ¿Porqué las pensaste así y cómo fueron recibidas?
-Cuando pensé en la etiqueta, quería mostrar que nadie es protagonista en esta historia, ni la marca, ni la enóloga, ni la bodega y la diseñamos para que sea el consumidor quien le ponga su impresión a cada vino. En cada presentación los participantes han intervenido la etiqueta en función de sus sensaciones y conexión con el vino que están degustando.
La idea es proponer un espacio creativo, no imponer una idea ya definida por nosotros, sino que la persona pueda apreciar el vino desde su punto de vista y desarrollar su propia experiencia, que tiene que ver con la interacción de la persona con el producto y no con lo que nosotros creemos del producto. A la gente le encanta y salen cosas muy lindas, y es la forma de comunicar de Guardianes, de persona a persona y por caminos no convencionales.


-¿Dónde se consiguen los vinos?
-En toda la Argentina, tenemos venta directa a través de nuestra web o en las redes sociales, sobre todo a través de Instagram. Entregamos en 48 horas puerta a puerta, ya sea al consumidor o a vinotecas. Del mismo modo se pueden adquirir en Brasil, a donde estamos exportando. En breve tendremos una distribuidora en Buenos Aires, que presentaremos este mes, y empezamos a desarrollar otros mercados externos.
Elaboración no convencional
-¿Dónde están elaborando?
-Empezamos a elaborar en la Bodega Lamadrid, y este año ya tenemos nuestra bodega propia que está en Barrancas, donde producimos Guardianes y colaboramos con algunos otros proyectos, siempre con el foco en la sustentabilidad, por supuesto.
Respecto a los procesos de elaboración, el 99% de nuestros vinos transcurren por los caminos no convencionales. Tenemos fermentación de blancos con pieles, distintos tiempos de contacto, racimo entero, maceración carbónica, crianza biológica, naranjos, etc.

-¿Cuántas personas trabajan en la bodega?
-Al menos unas cinco personas, dos en la parte administrativa, cinco en el equipo de ventas, dos en la comunicación a través de redes sociales. Y durante la cosecha tenemos muchos colaboradores.
-¿Cuáles son los objetivos 2026?
-Nuestro fuerte este año es invertir en la bodega y en las prácticas biodinámicas de la finca. Estamos trabajando en la certificaciones orgánica y biodinámica y el 90% de los vinos que elaboramos son de uva orgánica certificada. La certificación biodinámica es la certificación Demeter y la orgánica es el sello orgánico argentino a través de distintos entes certificadores. También estamos proyectando la preparación de corrales para animales, huertas y espacios para recibir visitantes.
Info y compra de vinos: contacto@guardianes.ar – WhatsApp +54 9 261 534 4095 – Web https://guardianes.ar/tienda/ – Instagram @guardianeswines











