La Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea se encuentra en un momento de negociación crucial de cara al nuevo marco presupuestario plurianual (2028-2034). El sector agrario enfrenta tensiones entre la necesidad de más presupuesto para asegurar la rentabilidad de las explotaciones y la presión por reducir gastos, en medio de un debate sobre mayor flexibilidad y simplificación burocrática. En este contexto, representantes de la vitivinicultura de España, Francia e Italia se unieron para dirigirse a sus respectivos gobiernos y a la Comisión Europea para solicitar apoyo y recordar que la vitivinicultura debe ser una prioridad para la protección de la economía, la cultura, el medioambiente y los territorios.
Creada en 1962, la Política Agraria Común (PAC) de la UE representa una asociación entre la agricultura y la sociedad, entre Europa y sus agricultores. Su finalidad es llevar adelante una política común que se gestiona y financia a escala europea. Sus principales objetivos son brindar ayuda financiera mediante pagos directos que garantizan la estabilidad de los ingresos; intervenir frente a situaciones difíciles, tales como una repentina caída de la demanda o de precios; y llevar adelante medidas de desarrollo rural.
En función de los debates que se están llevando a cabo en la UE, respecto a la planificación del PAC 2028-2034, las asociaciones nacionales representativas del sector vitivinícola de España, Francia e Italia se reunieron los días 30 de junio y 1 de julio, en Irouléguy (Francia), conformando un espacio anual de diálogo para intercambiar y compartir sus posiciones sobre los principales retos a los que se enfrenta la industria del vino.
Como resultado de este encuentro, emitieron un comunicado para ser presentado tanto en sus gobiernos como en la Comisión de la UE, con el siguiente texto:
Durante la reunión, los participantes coincidieron ampliamente en el diagnóstico de las dificultades que atraviesa el sector: el impacto del cambio climático en las cosechas y la competitividad de los operadores, la ralentización del consumo a nivel mundial, la inestabilidad de los mercados de exportación y del contexto geopolítico, el incremento de los costos de producción, la necesidad de reforzar los principios del mercado único, y la indispensable simplificación administrativa para eliminar barreras burocráticas que arrasen la competitividad de sus empresas.
«Por este motivo, las asociaciones recuerdan que su postura se mantiene inalterada desde hace varios meses. La Política Agrícola Común (PAC) debe seguir siendo una herramienta que permita acompañar estos cambios indispensables. El sector debe disponer de recursos suficientes y específicos.»
Para hacer frente a todos estos retos —desde el cambio climático hasta el refuerzo de la competitividad— en un contexto de crisis del sector, es imprescindible que no se reduzca el presupuesto de la PAC, ni que las ayudas concedidas al sector pasen a ser cofinanciadas en parte por los Estados miembros, en lugar de ser asumidas íntegramente por la UE, como ha sido el caso hasta ahora.
Dejar que cada país se haga cargo de una parte de la cofinanciación pública conlleva el riesgo de crear asimetrías en el apoyo concedido al sector en nuestros respectivos países, así como de provocar una fragmentación del mercado interior y debilitar al conjunto del sector a nivel europeo. Los mecanismos existentes, que han sido reforzados y adaptados por el «paquete del vino», deben aplicarse e integrarse en la nueva PAC, antes de plantearse otras soluciones.
En particular, el marco actual (presupuesto específico, medidas y beneficiarios elegibles, porcentajes de cofinanciación europea y marco común europeo) debe seguir adaptándose a las particularidades y necesidades del sector. Del mismo modo, el sector insta a continuar las iniciativas europeas de simplificación destinadas a facilitar los intercambios dentro del mercado único.

«El sector reitera su reconocimiento al trabajo del comisario Hansen (tanto por el método como por el resultado) en relación con el «paquete del vino» y las respuestas concretas dadas a las expectativas de los operadores, por ejemplo, en materia de desalcoholización o etiquetado digital, que ahora deben ponerse en práctica sin demora. No sería aceptable que los dos últimos años de trabajo no se reflejaran en la futura PAC. Además necesita que la UE establezca un período transitorio para poder continuar con la aplicación de la intervención sectorial en el ámbito vitivinícola, con vistas al nuevo marco financiero plurianual 2028-2034.«
Por otra parte, en un entorno social en el que, afortunadamente, el cuidado de la salud pública está cada vez más presente, el sector desea recordar que el vino es un producto de placer y de cultura que, consumido con moderación, es plenamente compatible con un estilo de vida saludable. El viñedo ocupa un lugar central en numerosos territorios, de los que garantiza la vitalidad económica y medioambiental. «Por lo tanto, esperamos de las autoridades públicas de nuestros tres países continúen tanto en la lucha clara y eficaz contra el consumo excesivo de alcohol —con la que el sector se alinea sin ambigüedades— como en el apoyo y la promoción firme y constante del consumo responsable de vino».
Asociaciones presentes
Por parte de España, estuvieron presentes las asociaciones siguientes: Asociación Empresarial Vinos de España (AEVE), Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), Cooperativas Agro-alimentarias de España, la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Federación Española del Vino (FEV), Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos;
Por parte de Francia, FNSEA – Comisión Vitícola, la Cooperación Agrícola-Viticultores cooperativos de Francia (VCF), Viticultores Independientes de Francia (VIF), CNAOC, VINIGP, CNIV y UMVIN;
Por parte de Italia, la Alianza de las cooperativas agroalimentarias italianas, Assoenologi, CIA Agricultores Italianos , Coldiretti, Confagricoltura, Copagri, Federdoc, Federvini, FIVI y Unión Italiana Vino – UIV.










