Durante las últimas semanas, equipos técnicos comenzaron los primeros relevamientos de campo en las zonas cultivadas con vid de Chubut, Santa Fe y Buenos Aires, dentro de un trabajo científico impulsado por la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), los gobiernos provinciales y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). De éste modo Argentina sigue a la vanguardia, como el primer país del mundo en tener toda su superficie de viñedos estudiada y caracterizada bajo una misma metodología científica.
En las últimas semanas se puso en marcha el relevamiento de campo en las plantaciones de vid de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Chubut para continuar con el proyecto “Caracterización de Regiones Vitivinícolas: Hallazgos y Recomendaciones”. La iniciativa avanza en la ampliación de los estudios hacia nuevas zonas vitivinícolas, incorporando a estas tres provincias al proceso de caracterización nacional que la Coviar llevó adelante primero con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y luego con financiamiento aportado por las provincias a través del CFI.
El equipo de paisaje integrado por Joaquín Navarro Valdes, Juan Martin Cabral y Celina Di Cenzi de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo inició su trabajo en viñedos de Santa Fe y Chubut, registrando atributos visuales, productivos y territoriales que contribuyen a la construcción de la identidad de cada región.
En paralelo, el equipo de geología y edafología, conformado por Germán Babelis, Guillermo Schultz (INTA) y Stella Moreiras (Conicet) dio inicio a sus estudios en Chubut y Buenos Aires avanzando en la caracterización de suelos y ambientes geomorfológicos. A nivel local, se contó con el apoyo logístico de la Asociación Santafecina de Viticultores y la Dirección de Desarrollo Territorial Agropecuario de Santa Fe.

En el Valle Inferior del Río Chubut, los trabajos incluyeron la visita a fincas en Gaiman, Trelew y Madryn, donde se realizaron calicatas, toma de muestras y relevamientos técnicos que permitirán comprender las particularidades de los suelos y su vínculo con el desarrollo vitivinícola. Esta primera aproximación evidencia una marcada diversidad de ambientes, desde suelos aluvionales con influencia fluvial hasta condiciones más áridas asociadas a terrazas marinas, lo que refuerza el potencial de diferenciación territorial de la región. A nivel local se contó con el apoyo técnico de Belén Pugh, del departamento de Fruticultura y del Laboratorio de suelos de la Estación Experimental INTA Trelew y el apoyo logístico de la Dirección de agricultura de Chubut.
En Buenos Aires, se inició la visita a la bodega-finca Las Antípodas en Junín, donde se realizó una calicata, toma de muestras y relevamiento técnico por parte del equipo de proyecto e integrantes de la Dirección de Horticultura, Fruticultura y Floricultura del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires. Los trabajos en Buenos Aires continuarán en Campana, Mercedes y Berisso durante el mes de mayo y junio.
El proyecto integra estudios de geología, geomorfología, edafología, clima y paisaje, con el objetivo de construir una mirada integral de las regiones vitivinícolas argentinas, bajo una metodología común y alineada con estándares internacionales. Esta información constituye una base clave para el desarrollo productivo, la valorización territorial y la proyección del sector en los mercados internacionales valorizando la diversidad de regiones y estilos de vinos.
Las provincias incorporadas en esta etapa también formarán parte del Eje 2 del proyecto, donde se avanzará en la identificación, validación y priorización de hallazgos junto a actores locales. Esta instancia permitirá traducir los estudios en herramientas concretas para la diferenciación, el desarrollo sostenible y la promoción de cada territorio.
Con la incorporación de nuevas regiones, la iniciativa continúa consolidando una visión federal de la vitivinicultura argentina, integrando territorios emergentes y generando conocimiento estratégico para su desarrollo.








