Bodega Rutini se suma a la tendencia global con el lanzamiento de Trumpeter Low, menos alcohol y más equilibrio

Las preferencias de los consumidores están cambiando, un porcentaje cada vez mayor de la población adulta busca vinos y bebidas con bajo contenido alcohólico con mayor frecuencia, lo que ha impulsado las ventas de vinos No-Lo (bajo contenido alcohólico o cero). Siguiendo esta tendencia Bodega Rutini acaba de lanzar Trumpeter Low, una línea de vinos de menor graduación alcohólica (9%) y menos calorías (entre 21 y 29%), con dos varietales: Malbec y Sauvignon Blanc. Elaborados a partir de una cosecha temprana, el objetivo es disfrutar el vino de una manera más relajada y versátil.

Mientras el consumo global de vino desciende ligeramente en muchos países tradicionales, las bodegas y tiendas especializadas están viviendo una transformación impulsada por nuevos hábitos, nuevas ocasiones de consumo y una generación que busca autenticidad antes que protocolo.

Durante años se ha repetido que la Generación Z había abandonado el alcohol. Sin embargo, los últimos estudios internacionales muestran una realidad mucho más compleja. Según la consultora británica IWSR, el porcentaje de jóvenes adultos Gen Z que consumieron alcohol en los últimos seis meses pasó del 66% al 73% entre 2023 y 2025. Esto no significa que el vino interese menos, significa que se consume de otra manera.

Cada vez más consumidores adoptan una relación más consciente con el alcohol, alternar bebidas alcohólicas y 0,0; reducir el consumo semanal; elegir vinos con menos graduación; o simplemente reservar el vino para momentos concretos. Esta tendencia, que prioriza la moderación, la salud y el bienestar está transformando el mercado del vino.

En lugar de rechazar el vino, los jóvenes buscan adaptarlo a sus nuevos estilos de vida informales. Según datos de Kantar, el 75% de los jóvenes argentinos busca reducir su consumo de alcohol y seis de cada diez consideran atractivas las bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico. A nivel internacional, distintas consultoras proyectan un fuerte crecimiento de esta categoría durante los próximos años.

Interpretando esta tendencia global, Bodega Rutini lanzó una línea de vinos con menor graduación alcohólica: Trumpeter Low. Una propuesta moderna, accesible y alineada con las nuevas formas de disfrutar el vino, manteniendo el prestigio y la calidad que distinguen a una de las bodegas referentes de la Argentina.

Trumpeter Low: mismo ritual, 9% alcohol

Trumpeter Low, es la nueva línea de Bodega Rutini, con menor graduación alcohólica (9%) y menos calorías (entre 21 y 29%). El objetivo de este lanzamiento es acompañar nuevas ocasiones de consumo, donde se buscan vinos refrescantes y fáciles de disfrutar conservando la identidad varietal y la calidad que caracteriza a la bodega.

Estas características se lograron mediante estrategias naturales desde el viñedo, con una cosecha temprana, dando origen a vinos vibrantes, equilibrados y con menos alcohol.

Juan Pablo Murgia

Según explican desde la bodega «la industria del vino está demostrando una enorme capacidad para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo sin perder su esencia». 

En este sentido Trumpeter Low representa un paso muy interesante dentro del mercado argentino, «desde la bodega buscamos responder a una tendencia global: consumidores que buscan disfrutar del vino de una forma más equilibrada, priorizando la frescura y la moderación, pero sin resignar calidad ni expresión varietal» señala Juan Pablo Murgia, Enólogo de Rutini Wines.

Malbec y Sauvignon Blanc

La línea está compuesta por 2 etiquetas:

Trumpeter Low Malbec

Un vino fresco y ligero que nace en viñedos de altura del Valle de Uco.

Preserva la fruta roja fresca, la acidez natural con una graduación alcohólica más baja (9%) y -21,6% de calorías.

De taninos suaves y perfil equilibrado, ofrece una expresión fluida y amable, ideal para disfrutar con mayor frescura y menor alcohol. 

Precio sugerido $14.200.

Trumpeter Low Sauvignon Blanc

Sus uvas también provienen de viñedos de altura del Valle de Uco.

Es un vino fresco y vibrante, que conserva las notas cítricas, acidez natural del varietal con una graduación alcohólica más baja (9%) y -29% de calorías.

De perfil ágil y equilibrado, con una sensación limpia y refrescante, invita a disfrutar de un vino ligero y expresivo.

Precio sugerido $14.200.

«Creo que estas nuevas etiquetas tienen un gran potencial para conquistar a un público que busca vinos versátiles, ideales para almuerzos, aperitivos, brunches, tardes de verano o reuniones informales donde el disfrute pasa por compartir sin excesos», agregó el enólogo.

Ventajas de la cosecha temprana

La cosecha temprana es una de las estrategias naturales más efectivas para elaborar vinos de baja graduación alcohólica (entre 5% y 11,5% v/v). Al recolectar las uvas semanas antes de la madurez industrial tradicional, se logra limitar la acumulación de azúcares, que son la base para la formación de alcohol durante la fermentación. A demás hay que considerar que el cambio climático ha dado como resultado la producción de uvas con niveles de azúcar más altos en los últimos 20 años.  

Según Murgia la decisión de obtener una menor graduación alcohólica a través de la cosecha temprana, y no mediante procesos de desalcoholización, «nos permitió conservar el carácter varietal y la autenticidad del vino, preservar la frescura natural de la uva y lograr perfiles más vibrantes«.

Este método no trata de restar elementos a una botella, sino de reequilibrar toda la arquitectura desde el propio viñedo para reducir la concentración de azúcares fermentables en el mosto a través de prácticas vitivinícolas como la reducción del área foliar, sistemas de riego modificados, aplicación de reguladores del crecimiento y reducción de la actividad fotosintética. Así, la cosecha temprana permite:

  • Acidez natural: Las uvas conservan una acidez viva y un pH más bajo, lo que aporta frescura y tensión al vino sin necesidad de acidificar artificialmente.
  • Conservación de aromas: Se preservan mejor los aromas primarios y frutales característicos de las variedades.
  • Bajas calorías: Al tener menor cantidad de alcohol, el vino final resulta también más ligero calóricamente.

Sobre Rutini Wines

En 1885 Felipe Rutini funda Bodega La Rural en Coquimbito, Maipú, y marca el devenir de la bodega hasta convertir sus vinos en sinónimo de la más alta calidad. Siguiendo su espíritu innovador, hacia 1924 la bodega comienza a plantar viñedos en el Valle de Uco. A partir de esas plantaciones pioneras la región se ha ido consolidando como uno de los principales centros vitivinícolas de Mendoza.

Durante la década del 90 las instalaciones originales de La Rural en Coquimbito son renovadas completamente, incorporando tecnología de punta a la estructura que funcionaba desde el siglo XIX. En ese mismo predio se encuentra hoy en día el Museo del Vino, donde los visitantes pueden conocer los primeros pasos de don Felipe Rutini en la producción de vinos y ver la evolución de las técnicas y de los mecanismos de trabajo tradicionales.

En línea con el afán de superación y excelencia de su fundador, en 2008 comienza a construirse la planta de Rutini Wines en Tupungato. Allí se elaboran actualmente las líneas Felipe Rutini, Antología, Apartado, Single Vineyard, Dominio, Colección Rutini, Encuentro y Trumpeter.

Las fincas están a una altitud entre 1.050 y 1.200 metros sobre el nivel del mar, donde el clima ayuda con una fuerte amplitud térmica, escasas lluvias y riego controlado que generan un ciclo evolutivo prolongado y, de esta manera, el mejor balance de azúcar y acidez en los viñedos. Características que, junto al buen drenaje de los suelos pétreos, crean las condiciones óptimas para obtener frutos excepcionales.

En su proceso hacia una gestión más sustentable, la bodega ha implementado protocolos y estándares de sustentabilidad relevantes para el sector y reconocidos internacionalmente, que promueven la mejora continua y buenas prácticas de desempeño económico, ambiental y social en sus fincas y bodegas así como en su cadena de valor. En este sentido lleva adelante el Protocolo de Sustentabilidad de Bodegas de Argentina, y ha certificado GLOBALG.A.P., la norma mundial de Buenas Prácticas Agrícolas e ISO 22000 sobre Gestión de Inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena.

Rutini trabaja con especial énfasis en la reducción de la huella de carbono y la huella hídrica implementando prácticas que nos permitan minimizar el impacto ambiental. Entre sus prioridades está la gestión de residuos, el abastecimiento responsable, y el desarrollo de proyectos que beneficien a la comunidad.