Reda, empresa mendocina especializada en nutrición y calidad alimentaria, incorporó una tecnología desarrollada en China capaz de transformar residuos orgánicos en biosustratos ricos en nutrientes mediante un proceso biológico controlado. Con equipos para capacidades domésticas e industriales, los «Reci» realizan la descomposición en un sistema completamente cerrado que controla temperatura, humedad, oxígeno y aireación para acelerar la actividad de los microorganismos. De esa manera logran reducir hasta un 90% del volumen de los residuos y obtener un compuesto estable en 24 horas.
La implementación de tecnologías para el tratamiento de residuos orgánicos requiere mucho más que la incorporación de equipamiento. El diagnóstico inicial, la caracterización de los residuos, la capacitación del personal y el seguimiento de indicadores son algunos de los aspectos que determinan el éxito de cada proyecto.
Con esa premisa, la empresa mendocina REDA -asesores de marcas del sector alimentario en nutrición, inocuidad y circularidad- desarrolló una metodología de trabajo que acompaña todas las etapas del proceso, desde la evaluación inicial hasta el monitoreo de resultados. El objetivo es adaptar cada solución a las características de los distintos generadores de residuos, entre ellos hoteles, restaurantes, industrias alimentarias, supermercados, instituciones educativas y municipios.
Como parte de ese proceso se realizaron estudios sobre la caracterización fisicoquímica de los residuos, el comportamiento de las variables operativas, la calidad del material obtenido, la revisión de literatura científica vinculada a tecnologías de tratamiento acelerado y la comparación con sistemas tradicionales de compostaje y otras alternativas disponibles.
La experiencia acumulada permitió concluir que ninguna tecnología, por sí sola, resuelve el problema de los residuos orgánicos. Los mejores resultados se alcanzan cuando el equipamiento forma parte de una estrategia integral que contempla la separación en origen, la capacitación de los equipos de trabajo, el seguimiento técnico y un destino definido para el material obtenido.

Otro de los aprendizajes surgidos durante las evaluaciones es que cada organización genera residuos con características particulares, por lo que no existen soluciones estandarizadas. La correcta selección del equipamiento, una operación adecuada y el acompañamiento técnico son factores determinantes para lograr resultados sostenibles desde el punto de vista ambiental, operativo y económico.
El paso siguiente fue la búsqueda de una tecnología que pueda procesar los residuos de manera más fácil y en menor tiempo. «Dimos con el equipo adecuado a través de la compañía peruana Runcat, su importador y distribuidor en Sudamérica»
La selección de la tecnología fue el resultado de un análisis comparativo entre distintas alternativas disponibles para la gestión de residuos orgánicos. La evaluación contempló criterios como la eficiencia operativa, la reducción del volumen de residuos, la facilidad de implementación, la seguridad sanitaria y la capacidad de adaptarse a diferentes escalas de generación.
Reda recibió un equipo para probar, y según indicaron «no podíamos creer el nivel de solución que teníamos en nuestras manos. Era exactamente la respuesta que estábamos buscando para muchos de nuestros clientes, así que decidimos adoptarlos para ser representantes en Argentina, bajo el nombre de Reci».
Las evaluaciones se desarrollaron junto a las empresas que integran Xircular Net, un ecosistema interdisciplinario conformado por REDA, Agro Conciencia, Netzefy, GIS Working y GEA Sustentable. La articulación entre estas organizaciones permitió reunir conocimientos en nutrición, gestión ambiental, innovación tecnológica, georreferenciación, economía circular y desarrollo de proyectos sostenibles para abordar la valorización de residuos orgánicos desde una perspectiva integral.
Biosustratos para reúso comercial
En Reda aseguran que incorporar esta tecnología fue apenas el primer paso. Actualmente comercializan los equipos «Reci» para distintas escalas, desde aplicaciones domiciliarias hasta modelos industriales capaces de procesar 5.000 kg de residuos.
«Esta tecnología se puede aplicar a cualquier industria, no sólo la de alimentos, también en el agro, en casi todos los rubros existe la problemática de gestionar los residuos».
Sin embargo, la empresa sostiene que la verdadera transformación comienza después del proceso. «El residuo orgánico puede volver a aprovecharse. Ahí empieza una segunda etapa: pensar cómo darle una nueva vida y convertir un problema en un activo. Porque no todos los residuos tienen el mismo destino ni generan los mismos productos finales. Cada industria requiere un diagnóstico específico para definir cuál es la mejor estrategia de recuperación.»

Desde esa perspectiva, Reda busca posicionarse no solo como proveedor de una tecnología de biosustrato acelerado, sino como un socio estratégico para empresas, municipios y organizaciones que necesitan gestionar sus residuos de manera más eficiente y avanzar hacia modelos productivos donde los desechos vuelvan a integrarse al ciclo de valor. «El biosustrato resultante se convierte en un compuesto rico en nutrientes capaz de mejorar la estructura de los suelos que permite comercializarlos».

Reci: un proceso biológico controlado
Los equipos Reci son capaces de transformar residuos orgánicos en biosustratos ricos en nutrientes, mediante un proceso biológico controlado. A diferencia del compostaje tradicional —que puede demandar semanas o incluso meses— estos equipos realizan la descomposición en un sistema completamente cerrado que controla temperatura, humedad, oxígeno y aireación para acelerar la actividad de los microorganismos.

De esa manera logran reducir hasta un 90% del volumen de los residuos y obtener un biosustrato estable en aproximadamente 24 horas.
Equipos domésticos, comerciales e industriales
La línea de equipos contempla modelos para uso doméstico y capacidades industriales que pueden procesar desde unos pocos kilos diarios hasta varias toneladas, adaptándose tanto a pequeñas empresas como a grandes establecimientos productivos.
El portfolio de Reci comercializado por Reda está conformado por 6 equipos «Reci» -1, 2, 5, 10, 30, 50- según la capacidad en kilos diarios que puede procesar.
Los Reci 1, 3 y 5 (kilos), llevan un tiempo de procesamiento del residuo que puede ir de 2.30 a 24 hs, dependiendo el objetivo. Reducen los residuos entre un 80 y un 90%. Son ideales para cocinas, hogares y oficinas. Ofrecen un ahorro de energía inteligente y control de olores.

Los modelos 10, 30 y 50, pueden utilizarse a nivel industrial. En estos casos el tiempo del proceso es de 24 hs. Sostenible, sin olores y repelente de plagas.

El puente entre Asia y Latinoamérica
Runcat, es una empresa peruana que nació para desarrollar soluciones de domótica de uso doméstico, pero que durante la pandemia decidió explorar nuevos mercados y detectó una oportunidad en la gestión de residuos. Así llegó a conocer esta tecnología «Compré en Asia cinco equipos pequeños para hacer una serie de pruebas y los resultados que obtuve fueron los que yo esperaba, así que hice un convenio para representarlos en Perú», explica su fundador Danny Peralta Bravo,
A partir de allí comenzó un proceso de mejora junto al fabricante. Trabajando con una importante empresa pesquera peruana, impulsó modificaciones para optimizar la extracción de vapores, mejorar el control de la humedad y reducir aún más los tiempos de procesamiento.
Este porceso llevó 2 meses «Lo que he buscado con el rediseño del equipo, es que sea más eficiente, que se demore igual o menor tiempo en generar el compost sin tener que agregar ningún tipo de aditamento», explica el ingeniero. «De esa forma todo lo que se procesa es aprovechable, sin patógenos, ni microorganismos».

Esta experiencia abrió nuevas posibilidades de aprovechamiento de residuos provenientes de la industria pesquera, permitiendo obtener biosustratos y materias primas reutilizables para alimentación animal.
Los productos resultantes fueron sometidos a un análisis con equipo NIR, a través de los cuales se observó que el porcentaje de proteínas, cenizas y humedad fue muy superior a lo que ellos normalmente obtienen en sus procesos normales. «Así que ahora lo escalaron a un equipo de mayor capacidad y están haciendo las pruebas».
En el ida y vuelta de las pruebas, Runcat se convirtió en representante para Sudamérica de la tecnología, trabajando ahora con Reda para el mercado argentino.
«Cuando conocí el proyecto de Reda me pareció muy interesante. Les expliqué cómo funcionaban los equipos, las ventajas y limitaciones del proceso. Se animaron a probarlos y hoy están comercializando los equipos en Argentina. Me encanta el trabajo que están haciendo», concluyó.











