La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y la Sociedad Rural Argentina (SRA), trabajan en una calculadora de huella de carbono integral, desarrollada en el marco del proyecto de la Unión Europea para Latinoamérica AL-INVEST Verde. De este modo, productores vitícolas y bodegas podrán medir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y avanzar hacia la sostenibilidad y neutralidad en CO2. La herramienta está en etapa de prueba piloto y las empresas que se sumen contribuirán a definir el modelo sectorial de Balance de Carbono Organizacional. La participación es totalmente gratuita.
En tiempos donde la sostenibilidad es una prioridad global, la Sociedad Rural Argentina (SRA) impulsó un programa de sostenibilidad que incluye el Sello de Triple Impacto y herramientas específicas para que los establecimientos agropecuarios puedan medir su balance de carbono y anticiparse las nuevas exigencias de mercado.
Este sello es un sistema de reconocimiento con base en cuatro co-valores:
- Medición de carbono y mejora continua.
- Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) y Bienestar Animal.
- Trabajo sostenible y Comunidades Locales.
- Análisis del riesgo climático.
Cada productor puede postularse en uno o más co-valores y obtener el Sello en uno de los cuatro niveles, según su grado de avance.
Camila Ajmat, técnica de sostenibilidad de la SRA, quién pasó por Mendoza para presentar la herramienta, explicó que «la sostenibilidad es un escenario en movimiento, empezó como una ventaja competitiva, un posicionamiento de productos, luego pasó a ser un valor de marca, incorporándola en la comunicación institucional y en la actualidad es una exigencia para exportar, y un beneficio para el financiamiento. Por eso desde la Sociedad Rural Argentina estamos llevando adelante el programa de Sello de Triple Impacto para la producción agropecuaria y forestal argentina.»
Además destacó la importancia de la continuidad en el proceso «queremos remarcar que la sostenibilidad incluye tres patas, la ambiental, la social y la económica. Y que el otorgamiento del sello no es el punto final, sino el inicio. Hay que revalidar el cumplimiento todos los años«.
Para hacer las mediciones correspondientes en función de obtener el Sello, la entidad desarrolló una plataforma digital que permite a los productores estimar las emisiones y capturas de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de sus actividades y utilizar esa información para mejorar su desempeño climático. La calculadora está validada por Bureau Veritas, líder mundial en servicios de inspección, ensayos y certificación.
Los Gases de Efecto Invernadero, contemplados por el Protocolo de Kyoto son seis: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6). Cada uno de ellos tiene distinto poder para producir calentamiento global, lo que se representa por su Potencial de Calentamiento Global (PCG), que expresa cuántas veces es más potente cada uno de estos gases que el dióxido de carbono para producir ese daño.
Calculadora de Balance de Carbono para la industria vitivinícola
Por su parte, la Coviar tiene su propia calculadora de huella de agua y de carbono para la vitivinicultura argentina, que fue desarrollada por el Conicet y el grupo de investigación CLIOPE de la Universidad Tecnológica Nacional (Facultad Regional Mendoza), bajo estándares reconocidos a nivel internacional. Está disponible desde 2023 en la web del Observatorio Vitivinícola Argentino y es de acceso libre y gratuito.
Esta herramienta tiene como objetivo facilitar al usuario la carga de datos por categoría de consumos, emisiones y remociones, mediante instrucciones claras y concisas, según criterios basados en los estándares de referencia y la práctica profesional en el sector.
«La diferencia entre las calculadoras de Coviar y la SRA es que la primera sigue la ISO 14067 (centrada en la huella de carbono de un producto a lo largo de su ciclo de vida), mientras que la segunda sigue la ISO 14064 (a nivel organizacional). La idea es ofrecer a los productores vitivinícolas un enfoque integral, alineado con estándares internacionales y con las exigencias de los mercados».
Camila Ajmat, técnica de sostenibilidad de la Sociedad Rural Argentina
La utilización de la calculadora para el sector vitivinícola tiene como beneficios:
- Optimizar el uso de insumos
- Mejorar la eficiencia energética
- Evaluar prácticas como rotaciones, pasturas, coberturas, forestaciones, etc que ayudan a capturar carbono
- Comparar escenarios :“¿Qué pasa si cambio esta práctica por esta otra?”
Las unidades de estudio para hacer los cálculos son:
- Para fincas: Un kilo de uva de un varietal determinado, producida y cosechada en una finca determinada.
- Para establecimientos: Un envase con vino, es decir, una botella de vidrio de 750 ml, una lata de aluminio, un Bag in Box de 3 litros o un Tetrabrik de 1 litro, incluyendo el packaging primario y secundario.

Prueba piloto para fincas y bodegas
Los establecimientos que quieran sumarse en esta instancia formarán parte del grupo de bodegas que contribuirán a definir y consolidar el modelo sectorial de Balance de Carbono Organizacional, fortaleciendo el posicionamiento del vino argentino en materia de sostenibilidad. La participación es totalmente gratuita.
Cada bodega participante obtendrá: un valor de emisiones o capturas de GEI de tu establecimiento y un análisis de ese valor, que siga las normativas internacionales, metodológicamente consistente y comparable dentro del sector vitivinícola.
Esta propuesta está pensada para diversos perfiles de la empresa: administradores de finca, enólogos, directores técnicos, contadores y responsables de sostenibilidad. El proceso se desarrollará de la siguiente manera:
- Reunión virtual de presentación de avances realizados por el equipo técnico de Coviar–SRA–Conicet: se compartirá el modelo metodológico desarrollado y se abrirá un espacio para una primera revisión y propuestas de ajuste por parte de las bodegas participantes.
- Prueba de los avances del desarrollo conjunto (etapa voluntaria): las bodegas interesadas podrán, con sus datos, obtener un primer cálculo de su balance de carbono organizacional, con acompañamiento técnico.
- Devolución final y ajustes: se recogerán observaciones y sugerencias para realizar la puesta a punto final de la herramienta antes de su lanzamiento sectorial.
Durante todo el proceso la participación es voluntaria, la información será tratada de manera confidencial y el objetivo es el aprendizaje y mejora sectorial.
Las bodegas interesadas en participar de la prueba piloto sectorial deberán postularse, completando ÉSTE FORMULARIO, el único requisito es el interés por incorporar la herramienta en la gestión de la empresa vitivinícola.










