De excepción a tendencia: las mujeres ganan espacio en la conducción del vino argentino

La reciente designación de Brunela Suriano al frente de la Cámara Argentina de Vino a Granel no es un hecho aislado, se integra a una nueva generación de dirigentes mujeres que lideran la industria en un momento atravesado por la caída del consumo y la necesidad de redefinir el negocio. Son los casos de Magdalena Pesce, CEO de Wines of Argentina (WofA); Sofía Pescarmona, vicepresidenta de la misma entidad; Agostina Lencinas gerenta general de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar); Patricia Ortiz presidenta de Bodegas de Argentina (BdA); y Ana Viola presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, entre muchas otras a lo largo y a lo ancho del país.

Por Sol Devia
Licenciada en Comunicación Social
Periodista
Nota para Punto Vid

La llegada de Brunela Suriano a la presidencia de la Cámara Argentina de Vino a Granel, una de las entidades más dinámicas de la vitivinicultura, se sube a un fenómeno cada vez más visible dentro de la industria nacional. Se trata del creciente protagonismo de las mujeres en los espacios de decisión de la industria del vino argentino, un ascenso silencioso que lleva más de un lustro y que ha venido a sanear una brecha que desde los números sigue siendo evidente.

En los últimos años, organizaciones clave del sector comenzaron a incorporar mujeres en posiciones de liderazgo. Magdalena Pesce conduce Wines of Argentina (WofA), Agostina Lencinas ocupa la gerencia general de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Patricia Ortiz preside Bodegas de Argentina (BdA) o Ana Viola encabeza la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia. A ellas se suma Sofía Pescarmona nombrada este 2026 como vicepresidenta de WofA y ahora Suriano, quien representa además un recambio generacional dentro de un segmento históricamente dominado por hombres.

“Creo que lo que le voy a sumar es que se acerque mucha más gente joven y más mujeres a participar. Cuando ves estas cámaras, donde históricamente hubo gente más grande o muchos hombres, cuesta más acercarse a proponer ideas”, sostuvo Suriano.

Brunela Suriano

Ingeniera agrónoma y enóloga, con experiencia en Fecovita y en el negocio del vino a granel desde 2018, la dirigente considera que el desafío es abrir las instituciones a nuevas generaciones y sumar miradas diferentes en un momento crítico para la actividad, más allá de su género.

Un cambio que no ocurrió por casualidad

Las referentes coinciden en que el avance femenino en la conducción sectorial responde a un proceso de largo plazo y no a una transformación espontánea. “Es un cambio positivo, pero no sucedió mágicamente”, afirmó Magdalena Pesce. “Haber puesto el tema en la agenda fue un primer gran paso. Hoy estamos mejor que hace diez años, pero no hay que conformarse”.

Desde su llegada a WofA en 2021, la entidad profundizó el trabajo en materia de equidad y diversidad. De hecho, en 2023 modificó su estatuto para incorporar criterios de representación de género en la conformación de su directorio. “Cuando identificás una problemática, le ponés nombre y la visibilizás con datos, deja de ser fácil ignorarla”, explicó Pesce.

Magdalena Pesce

La ejecutiva destacó además que la industria estuvo perdiendo durante años un enorme caudal de talento femenino. “Hay muchos prejuicios todavía sobre contratar mujeres o darles espacios de liderazgo, especialmente si son madres. Sin embargo, los equipos diversos terminan siendo más creativos y trabajando mejor”.

En la misma línea, Sofía Pescarmona consideró que el fenómeno responde a una evolución natural de la actividad. “No creo que sea un cambio impulsado únicamente por una cuestión de género, sino por la necesidad de contar con los mejores liderazgos para una industria que enfrenta transformaciones profundas”, señaló.

Los números muestran avances, pero también desafíos

A pesar de la mayor visibilidad de las mujeres en puestos de conducción, los datos muestran que las desigualdades estructurales persisten. El Informe sobre Perspectiva de Género en el Sector Vitivinícola 2025, elaborado por Wines of Argentina junto con Bodegas de Argentina y Amfori, en el marco del programa Red Sustenta Vitis cofinanciado por la Unión Europea, revela que apenas tres de cada diez trabajadores de la industria son mujeres.

Además, su presencia en cargos de liderazgo continúa por debajo del 35%, con avances significativos únicamente en posiciones gerenciales respecto del estudio anterior que fue realizado en 2024. El relevamiento también expone otros desafíos pendientes: el 91% de las bodegas no implementa políticas de conciliación laboral y todavía persisten prácticas sexistas naturalizadas dentro de los ámbitos de trabajo.

Para Pesce, esto demuestra que el sesgo sigue existiendo. “Nadie te va a decir que sigue siendo un prejuicio, pero los números muestran que sí lo es”, aseguró.

Por su parte, Ana Viola consideró que la desigualdad todavía es visible en los espacios de mando, aunque destacó que se trata de un proceso gradual de transformación social. “Vas viendo que en las empresas puede haber la misma cantidad de hombres y mujeres, pero en los roles de conducción todavía hay más hombres. Es algo que se va ajustando”, explicó.

Ana Viola

Escuchar, dialogar y construir consensos

Más allá del debate sobre el género, varias de las dirigentes coinciden en que ciertos estilos de liderazgo pueden resultar especialmente valiosos en el actual contexto de la vitivinicultura. La caída del consumo mundial, la necesidad de ganar competitividad, los cambios en los hábitos de los consumidores y las exigencias en materia de sostenibilidad obligan al sector a repensar estrategias y construir acuerdos.

“Las mujeres sabemos escuchar”, afirmó Suriano. “Este es un momento muy delicado donde hay que salir a escuchar al consumidor. Ya no se trata de hacer lo que queremos hacer, sino lo que el consumidor quiere consumir”.

Pesce también puso el foco en la capacidad de diálogo. “Las mujeres tendemos a crear puentes. No todas, por supuesto, pero en general hay una mayor predisposición al diálogo y a construir consensos, algo que hoy es fundamental para la vitivinicultura”, dijo.

Pescarmona coincidió en esa mirada y remarcó que la industria necesita “más cooperación que confrontación. Los desafíos son demasiado grandes para abordarlos de manera aislada. Si logramos construir una agenda compartida, toda la cadena se fortalece”, sostuvo.

Sofía Pescarmona

Que deje de ser noticia

Quizás la definición más contundente sobre este cambio de paradigma llegó de Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina. “Cuando empecé en el sector, hace 25 años, era poco frecuente encontrar mujeres en espacios de decisión. Hoy la realidad es distinta y eso habla de una evolución positiva de nuestra sociedad y también de nuestra industria”, afirmó.

Sin embargo, para la empresaria, el verdadero indicador de avance será otro. “El verdadero cambio no es que haya más mujeres al frente de las cámaras, sino que su presencia ya no resulte excepcional”. La misma idea fue planteada por Pescarmona y Pesce: que en el futuro deje de ser noticia que una mujer presida una institución del vino.

Patricia Ortiz

Mientras tanto, la llegada de Brunela Suriano a la Cámara Argentina de Vino a Granel se transforma en un nuevo símbolo de una industria que comienza a mostrar otra cara. Una vitivinicultura donde las mujeres ya no son una excepción en los espacios de decisión, aunque todavía queda camino por recorrer para que esa representación se traduzca en una verdadera igualdad de oportunidades.