El proyecto que pretende modificar el artículo 26 de la Ley 24.674, a fin de promover el uso de edulcorantes naturales de jugos de fruta en la elaboración de bebidas analcohólicas, ya tomó estado parlamentario en la Argentina. La propuesta incluye un “impuesto saludable” progresivo (del 4 al 20%) para bebidas azucaradas. Al mismo tiempo, reduce la presión impositiva a productos que incorporen jugos naturales y endurece las reglas de etiquetado frontal. La iniciativa se fundamenta en razones de salud pública y en el incentivo a la producción frutícola nacional.
El 15 de mayo, los diputados nacionales por San Juan, Nancy Viviana Picón Martínez y Carlos Gustavo Jaime Quiroga, junto con los de Mendoza, Pamela Fernanda Verasay y Lisandro Nieri, presentaron un proyecto de ley que modifica el artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos, a fin de promover el uso como edulcorantes naturales de jugos de fruta en la elaboración de bebidas analcohólicas en la Argentina.
El proyecto, que ya tomó estado parlamentario y fue girado a las Comisiones de Presupuesto y Hacienda, es el resultado de un trabajo articulado entre los Gobiernos de Mendoza y San Juan con la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto (Cafem).
En términos generales, la propuesta combina objetivos sanitarios, fiscales y productivos. Busca reducir enfermedades asociadas al consumo excesivo de azúcar, promover hábitos alimenticios más saludables, estimular el desarrollo de la producción frutícola y de bebidas elaboradas con ingredientes naturales abriendo nuevos mercados a productos de las economías regionales como frutas y verduras.
La iniciativa, que había sido anunciada el 7 de marzo por el gobernador de Mendoza –Alfredo Cornejo– durante el Desayuno de Vendimia de la Coviar, propone beneficios impositivos para todos los elaboradores de bebidas que usen jugos naturales, como el mosto de uva, para edulcorar en reemplazo de productos industriales perjudiciales para la salud.
Nuevo esquema de impuestos según azúcar
La propuesta establece un sistema de impuestos escalonados según los gramos de azúcar presentes cada 100 ml de bebida:
- 4%: Aguas minerales o mineralizadas.
- 6%: Bebidas con menos de 5 g de azúcar cada 100 ml.
- 12%: Bebidas con entre 5 y menos de 10 g de azúcar.
- 18%: Bebidas con 10 g o más de azúcar.
- 20%: Bebidas energizantes con cafeína y taurina
¿Qué productos alcanza?
La iniciativa alcanzaría a gaseosas, bebidas analcohólicas, aguas saborizadas, jugos industrializados, jarabes, extractos y concentrados, entre otros productos como bebidas con bajo alcohol (excepto vino, cerveza y sidra).
Sin embargo, quedarían exentos los jugos puros de frutas y vegetales, las bebidas a base de leche, ciertos productos herbales y algunas preparaciones medicinales o veterinarias.
Beneficios impositivos para bebidas con jugos naturales
Uno de los puntos centrales del proyecto es que se reduce en un 60% la carga impositiva para bebidas que incorporen jugos naturales de frutas o vegetales en determinados porcentajes mínimos.
Esto incluye bebidas y aguas saborizadas con al menos 10% de jugo natural, jarabes y concentrados elaborados con porcentajes mínimos de fruta. El objetivo es incentivar a la industria a reformular productos utilizando ingredientes naturales en lugar de grandes cantidades de azúcar o aditivos artificiales.
Etiquetado frontal más estricto
El proyecto también incorpora exigencias relacionadas con la Ley de Etiquetado Frontal. Las bebidas deberán incluir advertencias visibles cuando tengan exceso de azúcares añadidos o edulcorantes artificiales, especialmente en productos destinados al consumo infantil. Además, deberán informar de manera explícita qué tipo de edulcorante utilizan.
Fundamentos del proyecto
En los fundamentos, los autores sostienen que Argentina atraviesa una situación preocupante en materia de salud pública debido al alto consumo de bebidas azucaradas y al aumento de enfermedades como obesidad y diabetes. El texto menciona datos oficiales según los cuales más del 60% de los adultos argentinos presenta exceso de peso, mientras que alrededor del 41% de niños y adolescentes tiene sobrepeso u obesidad. También señala que aproximadamente uno de cada diez adultos tiene diabetes.
El proyecto se apoya además en recomendaciones de organismos internacionales como la OMS y la OPS, que promueven impuestos “saludables” sobre bebidas azucaradas como herramienta para reducir el consumo excesivo de azúcar y mejorar la salud pública. El documento cita ejemplos de países como Reino Unido, Francia, Chile, Perú, Portugal y Tailandia, donde ya existen impuestos escalonados similares basados en el contenido de azúcar.
Qué implicancias tendría
Según los autores, este tipo de políticas no solo reduce el consumo de bebidas azucaradas, sino que también incentiva a las empresas a reformular sus productos con menos azúcar.
Además, destacan que la reducción impositiva para bebidas con jugos naturales podría beneficiar a las economías regionales vinculadas a la producción de frutas como limón, naranja, mandarina, manzana, pera, uva y pomelo, generando empleo y fortaleciendo la industria nacional de jugos naturales. Otros beneficios que menciona son la posible mejora de indicadores de salud pública y mayor recaudación fiscal.
En el marco de la discusión, la ley despierta críticas de algunos sectores por el posible aumento del precio de gaseosas y bebidas azucaradas, mayor carga tributaria para la industria alimenticia, posible traslado del costo al consumidor, el debate sobre intervención estatal en hábitos de consumo y por su parte, las empresas podrían cuestionar costos de reformulación y etiquetado.
Descargar el proyecto de ley en ÉSTE LINK











