La diversidad intra-varietal constituye hoy un desafío central para acompañar la evolución del viñedo frente a los cambios climáticos, las presiones sanitarias y las expectativas de calidad del sector. Los conservatorios vitícolas, ricos en un patrimonio genético recolectado y caracterizado desde hace varias décadas, ofrecen un recurso valioso para apoyar esta adaptación. La aparición de enfoques como ENTAV Diversité (Francia) permite valorizar plenamente esta variabilidad mediante la difusión de ensamblajes de genotipos representativos de la diversidad de una variedad de uva.
Autores: Anastasia Rocque, Institut Français de la Vigne et du Vin (IFV), anastasia.rocque@vignevin.com – David Gautreau Viveristas Vitícolas del Valle del Loira (PVVL), david@pvvl.fr
Durante el coloquio Euroviti 2026 «La diversidad intravarietal en viticultura», organizado por el Institut Français de la Vigne et du Vin (IFV), en el marco del SIVAL Angers 2026 (salón dedicado a las producciones vegetales especializadas), dos investigadores presentaron el artículo «Difusión de la diversidad intravarietal: de la premultiplicación a la plantación». Redactado por Anastasia Rocque (IFV) y David Gautreau (PVVL), los autores exploran cómo valorizar la diversidad genética de una misma variedad de uva para reforzar la resiliencia del viñedo frente al cambio climático.
En este sentido, en lugar de apostar por un clon único, el enfoque ENTAV Diversité pone en valor los conservatorios vitícolas mediante la difusión de ensamblajes de genotipos cuidadosamente seleccionados, con el fin de enfrentar mejor el estrés hídrico, las temperaturas extremas y las presiones sanitarias. Las variedades del Loira (Chenin, Cabernet Franc, Melon B, Pineau d’Aunis…) ilustran perfectamente este potencial.
Este nuevo modelo de difusión se basa en un esquema estructurado que incluye la selección de accesiones en conservatorio, la premultiplicación, la multiplicación en viveros y la puesta a disposición de material diversificado para los viticultores. La colaboración estrecha con los viveristas constituye un elemento clave: garantiza el mantenimiento de los ensamblajes, su trazabilidad y la coherencia del material vegetal destinado a la plantación. Esta organización ofrece a los profesionales una herramienta adicional para reforzar la resiliencia de sus viñedos.
Las variedades del Loira, como Chenin, Melon B, Cabernet Franc o Pineau d’Aunis, ilustran particularmente bien el interés de esta difusión de la diversidad. Su variabilidad fenotípica, ampliamente documentada en los conservatorios regionales, abre el camino a perfiles de vigor, comportamientos fisiológicos y respuestas ambientales diversificadas, útiles para adaptarse a las heterogeneidades climáticas y del suelo.
La difusión de la diversidad intra-varietal no constituye solo una innovación técnica: marca una evolución profunda en la manera de concebir la gestión del material vegetal. Al proponer un material genéticamente diversificado, controlado y estructurado, permite combinar la preservación de la identidad de las variedades con la anticipación de las condiciones futuras de producción. Ofrece así una perspectiva sostenible y operativa para reforzar la solidez del viñedo y acompañar las transiciones del sector vitivinícola.

La diversidad intravarietal constituye hoy una herramienta esencial para asegurar la producción vitícola, reforzar la resiliencia del viñedo y preservar la identidad de las variedades de uva. Desde la evolución de los esquemas de selección y difusión del material vegetal, el objetivo ya no es únicamente producir clones homogéneos, sino mantener y difundir una diversidad genética funcional. Esta diversidad, movilizable frente al cambio climático o a enfermedades emergentes, debe ser preservada a lo largo de todo el recorrido de la planta: desde la premultiplicación hasta la plantación.
¿Por qué la diversidad intravarietal es hoy un desafío estratégico?
La diversidad intravarietal representa un complemento esencial a las herramientas ya disponibles en el ámbito del material vegetal, en particular a la selección clonal. Mientras que la selección clonal permite ofrecer a los viticultores referencias fiables, estabilizadas y bien caracterizadas, la diversidad intravarietal ofrece una gama más amplia de comportamientos dentro de una misma variedad de uva. Esta complementariedad permite responder a diversos objetivos agronómicos o ambientales.
La movilización de esta diversidad es particularmente pertinente en un contexto de creciente variabilidad climática y de evolución de las condiciones de producción. Al apoyarse en un conjunto de genotipos provenientes de conservatorios, se vuelve posible anticipar respuestas diferenciadas frente a contingencias (estrés hídrico, temperaturas extremas, presiones sanitarias), manteniendo al mismo tiempo la identidad varietal.
El objetivo es, por tanto, enriquecer la oferta existente, no en oposición sino en sinergia con la selección clonal, proponiendo a los viticultores una caja de herramientas más amplia, capaz de adaptarse a distintos contextos y desafíos.
¿Cómo se desarrolla la fase de premultiplicación y cuáles son sus objetivos?
La premultiplicación constituye la primera etapa estructurante del esquema de difusión del material vegetal. Su objetivo principal es asegurar la producción de un material sano, fiel y representativo de la diversidad buscada.
Esta etapa se basa en:
– La selección de accesiones provenientes de los conservatorios;
– Controles sanitarios rigurosos;
– La implementación de parcelas de premultiplicación que permiten una producción controlada;
– Una organización que garantiza la trazabilidad desde la fuente genética.
La premultiplicación desempeña así un papel estratégico: transforma la diversidad conservada, a menudo en pequeñas cantidades, en un material listo para ingresar en los circuitos de multiplicación, preservando al mismo tiempo su identidad genética y sanitaria. También constituye un espacio privilegiado de observación que permite comprender mejor el comportamiento de las accesiones, en particular en el caso de las variedades del Loira, que presentan una variabilidad notable.

Etapas entre la premultiplicación y la puesta a disposición de plantas para la plantación
Entre la premultiplicación y la puesta a disposición de las plantas para la plantación, varias etapas estructuradas permiten asegurar la coherencia y la calidad del material vegetal.
1. Multiplicación en viveros autorizados: Los viveristas desempeñan un papel central en la difusión de la diversidad. Reciben el material premultiplicado (plantas base) y aseguran la multiplicación comercial respetando los ensamblajes definidos.
2. Controles y certificaciones: Todo el proceso permanece regulado por las normativas relativas al material certificado, garantizando la calidad, la identidad varietal y la trazabilidad. Se realizan controles anuales por parte de la autoridad competente: FranceAgriMer.
3. Puesta a disposición de los viticultores: La fase de puesta a disposición constituye un punto clave para asegurar que el material entregado a los viticultores cumpla con las garantías sanitarias y genéticas establecidas previamente. Las plantas suministradas deben presentar un estado sanitario conforme a las exigencias del material certificado, y su identidad genética debe ser estrictamente conforme a las accesiones seleccionadas. La trazabilidad, desde los conservatorios hasta los lotes entregados, permite asegurar esta conformidad y garantizar que la diversidad elegida llegue intacta a los profesionales del terreno. Los viticultores pueden entonces plantar un material adaptado a los desafíos actuales.

La difusión de la diversidad intravarietal se inscribe plenamente en el esquema clásico de producción y difusión del material vegetal, movilizando de manera estructurada los recursos conservados en las colecciones y apoyándose en las etapas establecidas: la selección en conservatorio, la premultiplicación, la multiplicación en vivero y la puesta a disposición del material certificado. De este modo, refuerza el sistema existente al ampliar el abanico de genotipos propuestos a los profesionales.
Este funcionamiento permite preservar la calidad sanitaria y genética del material, al mismo tiempo que valoriza la variabilidad presente dentro de una misma variedad de uva. En este contexto, la diversidad intravarietal se convierte en un componente natural y complementario de la oferta de material vegetal, aportando respuestas adaptadas a contextos de producción diversos.
Al integrar esta diversidad en el esquema de difusión mediante la marca ENTAV Diversité, el sector se dota de una herramienta adicional para acompañar las transiciones en curso, mantener la calidad de las producciones y reforzar la resiliencia del viñedo, respetando al mismo tiempo los principios y exigencias del material certificado.

La plantación: ¿qué material llega al viticultor?
Material entregado
-Ensamblaje de genotipos de conservatorio
-Material certificado y trazable
Expectativas agronómicas
-Respuestas diferenciadas frente a los estrés
-Mejor adaptación a las heterogeneidades
Mantenimiento de la identidad
-Una variedad, una cepa, múltiples expresiones
-Una diversidad utilizable y segura
Perspectivas: una dinámica llamada a intensificarse
– Desarrollar más experimentaciones regionales para caracterizar la diversidad disponible.
– Profundizar los vínculos entre diversidad genética y comportamientos agronómicos en un contexto de cambio climático.
– Mejor conocimiento de las interacciones genotipo × ambiente
– Reforzar los ensayos regionales, las herramientas de trazabilidad y las colaboraciones con los viveristas.
– Extender el enfoque ENTAV Diversité a nuevas variedades de uva.
– Acompañar a los viticultores en la adopción de materiales diversificados.
– Integración progresiva en las estrategias de plantación
Conclusión: Una diversidad estructurada para preparar el viñedo del mañana
La difusión de la diversidad intravarietal se inscribe en un esquema existente y se basa en etapas estructuradas. es una herramienta esencial de adaptación y resiliencia del viñedo
ENTAV Diversité valoriza los conservatorios difundiendo ensamblajes de genotipos en lugar de un clon único. El papel de los viveristas es central para mantener la coherencia y la trazabilidad de estos ensamblajes. La difusión de material diversificado responde a una demanda creciente de los viticultores. La premultiplicación es un eslabón clave. Los avances recientes hacen que la diversidad sea operativa. Una herramienta concreta para la resiliencia del viñedo
Fuente: Institut Français de la Vigne et du Vin (IFV)











