La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) presentó su nuevo Informe de cosecha 2026, un estudio técnico realizado por la Cooperativa de Provisión de Servicios Vitivinícolas y Enológicos (SVE), que analiza los costos de los distintos sistemas de recolección de uva utilizados en Mendoza y su impacto sobre la estructura productiva del sector, detectando que la cosecha asistida vuelve otro año más a posicionarse como la alternativa más eficiente.
Dentro de los costos anuales de producción, la cosecha es la de mayor peso relativo en el ciclo agrícola, representando entre un 30 y un 33% de los costos operativos. Por este motivo, cada año Acovi, junto a la Cooperativa SVE, analizan los costos de los diferentes sistemas de cosecha con la finalidad de determinar cuál es la más eficiente y sostenible en el tiempo, atendiendo a la oferta de mano de obra y calidad de la producción obtenida.
El informe correspondiente a la vendimia 2026 fue presentado el 1/6 por el presidente de Acovi, Fabián Ruggeri quien aprovechó la oportunidad para destacar que «el sistema cooperativo volvió a consolidarse como una alternativa altamente elegida por productores vitivinícolas para elaboración, principalmente por la confianza en el modelo y las herramientas que brinda para sostener competitividad en un contexto de mayores costos«.
“En nuestro sistema tenemos asistencia financiera propia para levantar cosecha y acarreo asegurada a nuestros socios”, explicó Ruggeri, y remarcó que muchos productores encontraron en el cooperativismo una herramienta para sostener la actividad en un escenario económico complejo.
El dirigente también destacó que la economía de escala del cooperativismo permite acercar tecnologías y sistemas de cosecha a productores que, de manera individual, tendrían mayores dificultades para acceder a este tipo de herramientas.

Por su parte, el gerente de la entidad, Nicolás Vicchi, expuso datos vinculados al impacto económico y social del sistema cooperativo vitivinícola. Entre ellos, la generación de más de 10.000 puestos de trabajo, además de un movimiento económico asociado a $70.000 millones en salarios, $183.000 millones en consumo intermedio y $184.000 millones en valor agregado.
Vicchi también remarcó el aporte tributario del sector, que alcanza los $17.000 millones en impuestos nacionales y provinciales, y señaló la importancia del cooperativismo dentro de la economía regional vitivinícola.
También estuvieron presentes durante la presentación Jorge Barbero, vicepresidente de Acovi y representante de la Cooperativa Maipú, y Walter Guarise, integrante de la Comisión Revisora de Cuentas y representante de la Cooperativa El Libertador.
Elección del sistema de cosecha
La elección del sistema de cosecha más conveniente dependerá de múltiples variables: rendimiento esperado, disponibilidad de mano de obra, infraestructura del viñedo, escala productiva, costos operativos y objetivos de calidad.
En el informe de actualización de costos para la temporada 2026, se evidencia una desaceleración en las variaciones interanuales respecto de campañas anteriores. No obstante, continúan registrándose presiones sobre los componentes logísticos, salariales y de transporte, los cuales explican gran parte del incremento observado en los sistemas intensivos en mano de obra.
En este contexto, la cosecha asistida mantiene ventajas competitivas en los modelos analizados, especialmente en variedades de menor rendimiento, donde el ahorro operativo adquiere mayor relevancia. Además de mejorar la eficiencia económica, este sistema permite optimizar las condiciones de trabajo y reducir la dependencia de cuadrillas numerosas.
Por su parte, la cosecha mecanizada continúa consolidándose como una herramienta estratégica para explotaciones de mayor escala y viñedos estructuralmente adaptados, particularmente en escenarios de altos rendimientos por hectárea.
En el sistema manual, la figura del cuadrillero cumple las funciones adicionales de asegurar la asistencia de los cosechadores y su control. Por estas labores recibe el valor de una ficha por quintal cosechado. La tarifa sustitutiva del Convenio de Corresponsabilidad Gremial se mantiene constante en $1.156/qq.
En definitiva, según los datos analizados, el costo por quintal en uva tinta común fue de $6.853 para cosecha asistida, frente a $7.432 en cosecha manual y $8.349 en cosecha mecánica.

Supuestos generales: Finca modelo de 5 hectáreas – Modelos analizados: uva tinta común (180 qq/ha) y uva varietal Chardonnay (120 qq/ha) – Sistema de conducción espaldero – Sin consideración de IVA ni amortizaciones – Distancia estimada a bodega: 15 km – Productividad variable según rendimiento y sistema de cosecha: Se cuenta con una cuadrilla compuesta por: 15 cosechadores para el caso de cosecha manual, 10 cosechadores para el caso de cosecha asistida.
La cosecha asistida mostró ventajas operativas
El informe de SVE sostiene que la cosecha asistida permite mejorar tiempos operativos y reducir la necesidad de cuadrillas numerosas. En ese sentido, el documento señala que las mejoras en condiciones de trabajo, tiempos operativos y productividad permiten cubrir la misma superficie con menor cantidad de personal.

Éste sistema logra mejoras relevantes frente a la cosecha manual, especialmente en variedades de menor rendimiento, donde el ahorro operativo adquiere mayor importancia. En Chardonnay, el sistema asistido alcanzó un costo de $8.192 por quintal, ubicándose también por debajo de la cosecha manual y mecanizada.

La cosecha manual continúa siendo el sistema predominante en Mendoza
Pese al avance de nuevas tecnologías, la cosecha manual mantiene su predominio dentro de la vitivinicultura mendocina y continúa siendo el sistema predominante, aunque presenta elevada dependencia de mano de obra y mayores desafíos operativos.


Entre los componentes que más inciden en los costos aparecen las fichas de cosecha, las cargas laborales y el transporte. El relevamiento agrega que los salarios y logística explican gran parte de la variación interanual registrada durante la temporada 2026.
La mecanización se mantiene como una herramienta para fincas adaptadas
La cosecha mecanizada presenta ventajas competitivas en viñedos de alto rendimiento y explotaciones con infraestructura adaptada. El estudio señala que el costo de alquiler de maquinaria es el principal componente del sistema mecánico, tomando como referencia una máquina New Holland con despalilladora cuyo servicio es de U$D 700 por hectárea.

“La variación interanual de la cosecha mecánica está en 37% respecto al año pasado, fundamentalmente por el incremento del precio del dólar y el flete”, explicó Ruggeri.
Punto de equilibrio
Conforme aumentan los rendimientos por hectárea, la mecanización mejora su competitividad. En rendimientos intermedios y bajos, la cosecha asistida continúa mostrando ventajas en costos y eficiencia operativa.

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