Estiércol y sílice de cuerno, dos preparados biodinámicos que potencian la vid

La viticultura biodinámica tiene sus raíces en principios orgánicos, pero entre sus características destaca la aplicación de preparados específicos. Para analizar sus resultados, un grupo de investigadores suizos comparó los efectos de dos de ellos, el «500» y «501» (estiércol y sílice de cuerno, respectivamente) respecto a las prácticas orgánicas tradicionales. Según aseveran sus partidarios, éstos preparados biodinámicos potencian la vitalidad del suelo, brinda mayor resiliencia a las vides, y da como resultado vinos de calidad superior.

La viticultura biodinámica, aunque tiene sus raíces en principios orgánicos, incorpora preparaciones biodinámicas específicas (en particular las preparaciones clasificadas como 500 y 501, ver recuadro abajo), cuyos partidarios aseveran beneficios tales como una potenciación de la vitalidad del suelo, resiliencia de las vides, y vinos de calidad superior.

No obstante, la comunidad científica se mantiene dividida en cuanto a si los métodos biodinámicos otorgan ventajas sustanciales por sobre las prácticas orgánicas por sí solas. Estudios previos (Doring et al., 2019; Rienth et al., 2023) han mostrado diferencias mínimas entre ambos métodos en cuanto al desempeño de la vid y la calidad de las bayas. Este estudio busca evaluar los efectos a largo plazo de las preparaciones biodinámicas 500 y 501 sobre la fisiología de la vid, la calidad de las bayas, y las propiedades del suelo de un viñedo suizo.

Qué son los preparados biodinámicos 500 y 501

Los preparados biodinámicos son herramientas esenciales en la agricultura biodinámica, que tiene como objetivo sanar la tierra y proporcionar alimentos que apoyen el desarrollo espiritual de la humanidad. Los más conocidos son los 500 y 501. El primero -también conocido como estiércol de cuerno– se hace enterrando estiércol de vaca en un cuerno del animal durante el invierno, se diluye en agua en primavera y se esparce en los campos para mejorar la estructura y fertilidad del suelo.
Para preparar el 501 -conocido como sílice de cuerno– se llena un cuerno de vaca con cuarzo triturado y se o entierra durante el verano, se diluye en agua en otoño y se esparce en los campos para mejorar la calidad de los cultivos.

Métodos

El experimento comenzó el 2015 y fue conducido en un viñedo comercial de 0,76 hectáreas en Mont-sur-Rolle, Suiza, plantado en el 2012 con Vitis vinifera L. cv. chasselas en portainjerto 3309C. Utilizando un diseño de parcelas aleatorizadas, se comparó un tratamiento biodinámico que consiste en la aplicación de 500 y 501 contra un control orgánico; todas las otras prácticas de manejo fueron las mismas tanto para el tratamiento biodinámico como para el control. Durante cinco años se evaluó la fisiología de la vid (rendimiento, peso de poda mediante el peso del penúltimo sarmiento en la vara de fructificación, contenido de nitrógeno foliar, fotosíntesis neta), la calidad de las bayas (azúcar, ácidos orgánicos), las propiedades físicas del suelo (densidad aparente, capacidad de retención de agua, estabilidad estructural) y las comunidades microbianas del suelo.

Resultados y discusión

Rendimiento y vigor de la vid: Los parámetros fisiológicos de la vid, tales como el rendimiento por metro cuadrado, el peso de poda por metro de vara, y el contenido de nitrógeno (lecturas N-tester) no mostraron diferencias significativas entre las vides de cultivo biodinámico y las vides control (Figura 1). Esto concuerda con investigaciones previas, que indican el mínimo impacto de las preparaciones biodinámicas sobre el crecimiento vegetativo de la vid. La ausencia de diferencias en el rendimiento corrobora los hallazgos de estudios sobre numerosas variedades de uva, incluyendo merlot, sangiovese, cabernet sauvignon y riesling.

Fotosíntesis: La fotosíntesis neta presentó una diferencia significativa en tan solo un punto de medición (8 de mayo 2018; Figura 1D). Este hallazgo aislado sugiere que las preparaciones biodinámicas pueden haber tenido un efecto efímero en la actividad fotosintética, aunque esto no fue consistente para otros periodos de medición. Este resultado concuerda con otros estudios a largo plazo en riesling, que también reportó diferencias insignificantes en las tasas fotosintéticas entre tratamientos biodinámicos y orgánicos.

Calidad de las bayas: Los parámetros de calidad de las bayas, incluyendo la concentración de azúcar, peso individual de las bayas, y concentraciones de ácidos orgánicos (ácidos málico y tartárico), no difirieron significativamente entre los tratamientos. Esto es consistente con la mayoría de los estudios publicados, que generalmente no reportan diferencias significativas en las concentraciones de azúcar entre cultivos orgánicos y biodinámicos.

Figura 1. Rendimiento y fisiología de la vid. A) Rendimiento por metro cuadrado, B) Peso de poda por metro de vara como aproximación del vigor, C) N-tester, y D) fotosíntesis neta. Barras azules: parcelas tratadas con agua (sin preparaciones biodinámicas); barras naranjas: parcelas tratadas con las preparaciones biodinámicas 500 y 501. * Indica diferencias significativas entre las parcelas tratadas y no tratadas en el año respectivo.

Estado hídrico: Los resultados del análisis discriminante por carbono-13 de los azúcares de las bayas en el 2017 y 2018 sugieren que las vides no experimentaron déficit hídrico durante la maduración de las bayas, sin importar el tratamiento. Esto contrasta con otros estudios que observaron potenciales hídricos pre-alba menores en parcelas biodinámicas, lo que podría atribuirse a diferencias metodológicas o condiciones específicas del sitio.

Propiedades abióticas del suelo: El análisis de las propiedades físicas del suelo, incluyendo la densidad aparente, la capacidad de retención de agua, la estabilidad estructural, y el volumen de los macroporos, no reveló diferencias significativas entre el tratamiento biodinámico y el control durante el periodo de estudio (2017-2020; Figura 2). Estos hallazgos se alinean son previas investigaciones que indican el mínimo impacto de las preparaciones biodinámicas sobre las propiedades físicas del suelo.

Figura 2. Propiedades físicas del suelo. A) Densidad aparente del suelo, B) Capacidad de retención de agua a -60 hPa, C) Estabilidad estructural del suelo, evaluada por el diámetro promedio en masa, y D) Volumen de los macroporos a -60 hPa. Barras naranjas: parcelas tratadas con las preparaciones biodinámicas 500 y 501; barras azules: parcelas tratadas sin preparaciones biodinámicas. * Indica valores atípicos.

Comunidades microbianas del suelo: La secuenciación del ADN de las comunidades fúngicas del suelo no mostró diferencias significativas en la diversidad fúngica ni en la composición de las comunidades entre las parcelas tratadas con preparaciones biodinámicas versus las tratadas con agua (Figura 3). Esto apoya los hallazgos de Hendgen et al. (2018), quien también reportó efectos insignificantes a corto plazo para las preparaciones biodinámicas en las comunidades microbianas.

Figura 3. Gráfico de escalamiento multidimensional no métrico (NMDS) que muestra las diferencias en la composición fúngica entre las muestras de suelo. Esta ordenación indica que no hay diferencias significativas en las comunidades fúngicas entre muestras tratadas con preparaciones biodinámicas (puntos rojos) y agua (puntos azules). Los puntos (vale decir, las comunidades fúngicas) posicionados más cercanos son más similares que los que están más separados.

Estudios comparativos e implicaciones más globales: Los hallazgos de este estudio se alinean con un amplio corpus de literatura, sugiriendo que la viticultura biodinámica no confiere ventajas significativas ni desventajas con respecto a la viticultura orgánica en cuanto a la fisiología de la vid y la uva, las propiedades físicas del suelo, o la composición del microbioma del suelo (revisado por Döring et al., 2019). No obstante, algunos estudios han notado diferencias menores en propiedades sensoriales o en el rendimiento bajo condiciones específicas.

La falta de beneficios consistentes y significativos de las preparaciones biodinámicas en este estudio levanta interrogantes sobre el valor agregado de estas prácticas, especialmente si se consideran los mayores costos de producción asociados con la agricultura biodinámica, que son de 10 a 15 % mayores que para la producción orgánica. Mientras que la agricultura biodinámica es promocionada por sus potenciales beneficios para el medio ambiente y una mejor calidad de los cultivos, nuestros resultados sugieren que estas afirmaciones requieren de mayores pruebas a través de estudios controlados y a largo plazo (>6 años) en los que se incluyan diferentes parámetros de medición.

Conclusión

Este estudio de cinco años conducido en un viñedo comercial en Suiza provee evidencias de que las preparaciones biodinámicas 500 y 501 no mejoran significativamente la fisiología de la vid, el rendimiento, la calidad de las bayas, ni la salud del suelo en comparación con un manejo orgánico. Estos hallazgos contribuyen al debate en curso con respecto a la eficacia y el valor de las prácticas biodinámicas en viticultura. Mayores investigaciones, particularmente enfocándose en estudios a largo plazo y en múltiples sitios, son esenciales para entender completamente los potenciales beneficios y las limitaciones de la viticultura biodinámica.

Fuente: IVES Technical Review. Autores: Markus Rienth, Frederic Lamy, Clément Chessex, Thierry Heger, de Changins – Escuela Superior de Viticultura y Enología, Universidad de Nyon, Suiza