Fernando Buscema: «Minería verde, una oportunidad para la vitivinicultura argentina»

En diciembre de 2025, el enólogo de Catena Zapata y director ejecutivo en Catena Institute of Wine, puso en agenda a través de su red Linkedin, un interesante concepto «minería verde aplicada a la vitivinicultura». Al respecto, Fernando Buscema hace especial hincapié en la oportunidad estratégica de extraer valor de sistemas biológicos renovables.

Fernando Buscema es 5ta generación de una familia productora de uvas y vinos, se graduó de enólogo en la Universidad Juan Agustín Maza y se perfeccionó en la UC Davis (EE.UU). Allí, junto a Roger Boulton, comenzaron a investigar la existencia del terroir y terminaron haciendo el estudio más extenso del mundo en Malbec (https://bit.ly/MALBEC-UCDAVIS).

Con experiencia en bodegas líderes en el mundo -Domaines Barons de Rothschild y Catena Zapata, donde está hace 20 años-; 23 vendimias tanto en Argentina, como en Italia y EEUU; y diferentes emprendimientos personales; Buscema se apasionó por la investigación con el fin de encontrar soluciones a los desafíos de la vitivinicultura. Dirige uno de los equipos de investigación más innovadores de la industria, el Catena Institute of Wine, y fundó Qualab, un puente entre los productores y el ecosistema científico.

Su mirada de la vitivinicultura es integral, «Quiero ayudar a que haya más productores sostenibles de triple impacto: que sean rentables haciendo del mundo un lugar mejor», detalla en su red social.

Es miembro del Programa de Fortalecimiento de Clusters de la Agencia Mendocina de Innovación Ciencia y Tecnología (AMICyT). Este proyecto surgió en 2020 a través de la Ley Provincial 9.264, y pertenece a la estructura actual del Ministerio de Producción del Gobierno de Mendoza. Su objetivo es facilitar la colaboración entre diferentes actores del ecosistema de innovación, promoviendo la investigación aplicada y acelerando la comercialización de tecnologías innovadoras que da impulso al crecimiento económico y la competitividad de la provincia.

Fernando Buscema representando el Cluster del aceite de semilla de uva en La Enoteca.

En ese marco, durante una charla en La Enoteca del Cluster del aceite de semilla de uva, el investigador introdujo el concepto de «minería verde aplicada a la vitivinicultura» que definió como «una oportunidad estratégica que vale la pena poner en agenda». Su mensaje continúa diciendo:

«Cuando hablo de minería verde me refiero a extraer valor de sistemas biológicos renovables mediante ciencia y tecnología, bajo principios de bioeconomía circular y bajo impacto ambiental.»

«Este enfoque se apoya en marcos técnicos bien establecidos, como el de biorrefinerías, definidos por organismos internacionales como IEA Bioenergy Technology Collaboration Programme (Task 42) como el procesamiento sostenible de biomasa para obtener productos de alto valor.

«La vitivinicultura argentina genera grandes volúmenes de orujos, borras y biomasa de poda, con alto potencial. Desarrollar una minería verde 2.0 a partir de estos subproductos permitiría generar ingredientes naturales para alimentos y bebidas, cosmética funcional y soluciones para el bienestar.

«Las estimaciones indican que esta estrategia podría abrir una oportunidad del orden de los USD 1.000 millones anuales, diversificando la vitivinicultura y ampliando su alcance más allá del vino.

«Y algo clave: esto no empieza de cero. En Mendoza ya existe un capital científico y productivo sobre el cual construir una versión superadora, más articulada y con mayor impacto regional.

Finalmente Buscema hace un cierre contundente «Minería verde, ¿por qué no? Tal vez la pregunta sea cómo convertir esta oportunidad en una estrategia compartida entre ciencia, industria y políticas públicas.»

Transformar el 100% de la biomasa de la industria vitivinícola

La idea es armar un «cluster lasaña» para impulsar que el 100% de la biomasa que produce la vitivinicultura se transforme en un ingrediente o producto que contribuya al bienestar, desde bebés a abuelos, explicó el investigador a Punto Vid, agregando que cada capa de la «lasaña» es un ecosistema: científicos, startups, incumbentes, ProMendoza, la Agencia de Innovación, expertos en IA, y «ojalá UC Davis».

«Creemos que la vitivinicultura puede duplicar su impacto sin dejar de hacer lo que ya hace muy bien: puso a nuestras regiones en el mapa mundial del vino.» finalizó Buscema.

Qué es el Task 42: Biorrefinación en una economía circular

La Task 42 proporciona una plataforma internacional para la colaboración y el intercambio de información entre la industria, las pymes, organismos gubernamentales, ONG, organizaciones de investigación y tecnología y universidades en relación con la investigación, el desarrollo, la demostración y el análisis de políticas en el ámbito de las biorrefinerías. Esto incluye el desarrollo de redes, la difusión de información y la provisión de análisis tecnológicos basados en la ciencia, así como el apoyo y asesoramiento a los responsables de la formulación de políticas, la participación de la industria y el fomento de la adhesión de países con una sólida infraestructura de biorrefinerías y políticas adecuadas. Se abordarán las brechas y barreras para la implementación con el fin de promover con éxito la introducción en el mercado de sistemas de biorrefinería sostenibles.

Para el trienio 2025-2027, el enfoque de las actividades se centrará en la provisión de datos cuantitativos, científicamente sólidos y comprensibles sobre el valor añadido técnico, económico y ambiental de la biorrefinación para la coproducción sostenible de bioenergía, productos químicos y bioproductos.