La empresa francesa Diam Bouchage -representada en Mendoza por Grupo Altasur- orienta su I+D al control del taponado como variable enológica, mediante prestaciones mecánicas y gestión de la permeabilidad al oxígeno. Su desarrollo más reciente, Diam Collection sumó a esas características una mejora estética semejante a la de los tapones de corcho tradicionales que le valió importantes premios internacionales. Este tapón contiene un núcleo microaglomerado, tratado con tecnología DIAMANT® y recubierto por una lámina de corcho natural cuidadosamente seleccionada.
Desarrollado a partir del procedimiento DIAMANT®, el sistema de purificación de corcho mediante CO₂ supercrítico, Diam Bouchage ha centrado su estrategia de investigación y desarrollo en tres ejes clave para el taponado enológico: el control de los intercambios gaseosos, la naturalidad de las materias primas y la mejora estética de los cierres.
En este marco, la empresa ha introducido ajustes en la permeabilidad de sus gamas Diam 10 y Diam 30, y ha ampliado su línea de tapones de origen biológico Origine by Diam. Más recientemente, avanzó sobre el tercer eje -la dimensión estética- con el desarrollo de Diam Collection, un cierre que combina la homogeneidad físico-química del corcho microaglomerado con la apariencia del corcho natural.
Reconocido en los SITEVI Innovation Awards 2025 (Francia) en la categoría “Calidad de producto y adaptación a las necesidades del mercado”, Diam Collection propone una síntesis entre regularidad técnica y percepción tradicional, orientada a vinos de guarda. De este modo responde al deseo de los elaboradores de vino, que conceden una gran importancia a la estética de su solución de taponado sin comprometer el rendimiento enológico (neutralidad sensorial y homogeneidad de estructura).
Este nuevo obturador está destinado al mercado de los vinos que utilizan tapones de corcho de gama alta. Su diseño industrial y mecanizado hace que sea extremadamente competitivo en el mercado de los tapones tradicionales de las categorías superiores.
Características técnicas
El tapón está constituido por un núcleo microaglomerado tratado con la tecnología DIAMANT®, recubierto por una lámina de corcho natural seleccionada. De este modo, tanto el corazón como el revestimiento están compuestos por corcho purificado sin ninguna traza de TCA.
La lámina se aplica mediante un proceso patentado que cubre de manera continua el cuerpo y los extremos del tapón, otorgándole una apariencia homogénea comparable a la de un corcho natural de alta gama.
Desde el punto de vista enológico, el proceso DIAMANT® permite la eliminación de compuestos responsables de desviaciones organolépticas, como el TCA, al tiempo que estandariza las propiedades mecánicas y de transferencia de oxígeno. Esto se traduce en una permeabilidad controlada, factor clave para la gestión de la evolución del vino en botella.
A diferencia del corcho natural tradicional -cuya variabilidad intrínseca dificulta la previsibilidad de su comportamiento-, el enfoque microaglomerado permite asegurar homogeneidad entre unidades, tanto en compresión como en difusión de oxígeno. Esta regularidad resulta particularmente relevante en vinos destinados a guarda, donde pequeñas variaciones pueden impactar en la cinética de envejecimiento.
El desarrollo de Diam Collection incorpora además una adaptación del tratamiento con CO₂ supercrítico a las láminas de corcho natural utilizadas como recubrimiento, garantizando su neutralidad sensorial sin comprometer la estética.

Estética con precisión enológica
Los tapones Diam Collection están revestidos con una elegante y fina hoja de corcho, presentando una estética singular que refleja una variabilidad natural asumida y una firma visual única. Gracias a una tecnología desarrollada especialmente para ajustar con exactitud los dos espejos y el cuerpo, cada tapón está cuidadosamente decorado.
En términos de aplicación, el cierre apunta a segmentos donde la presentación visual sigue siendo un atributo valorado —especialmente en vinos premium— pero sin resignar precisión enológica. De este modo, permite conjugar tres variables que históricamente han sido difíciles de integrar en un mismo tapón: ausencia de desviaciones aromáticas, control de oxigenación y apariencia natural.
Inicialmente lanzado en formato equivalente a Diam 30 (49 mm), su desarrollo se inscribe en una estrategia más amplia de evolución del corcho técnico, con posibles extensiones a otras categorías, incluidos vinos espumosos.
Delicado y sedoso al tacto, evoca la nobleza del corcho natural. Durante la cata, el tapón desaparece, dando paso a la expresión pura del bouquet, en el que cada aroma puede desarrollarse con delicadeza y equilibrio, fiel a la intención del enólogo.

Ventajas para bodegas y vinos de guarda
El nuevo cierre combina la seguridad organoléptica que caracteriza a la gama Diam con una estética propia del corcho natural tradicional, otorgando las siguientes ventajas:
- Garantía organoléptica: Liberados de los compuestos volátiles y de las moléculas que pueden producir desviaciones organolépticas, están garantizados unidad a unidad, frente al TCA cedible (≤ 0,3 ng/l), asegurando que el vino llegue al consumidor sin sabor a corcho y ofreciendo una seguridad sensorial incomparable.
- Homogeneidad y consistencia: Cada tapón presenta las mismas características físicas, propiedades mecánicas y de permeabilidad, garantizando que los lotes de vino evolucionen de forma uniforme.
- Estética tradicional con tecnología contemporánea: Mantiene el aspecto visual del tapón natural, algo valorado en vinos premium, sin sacrificar prestaciones técnicas.
- Control del envejecimiento: Cada vino embotellado tiene su propia evolución, vinculada a las variedades de cada cepa, la vinificación, su evolución y envejecimiento. En este sentido, los tapones Diam ofrecen diferentes niveles de permeabilidad, esta regulación precisa de la oxigenación permite adecuar el taponado al perfil del vino y al tiempo de guarda deseado.
En un contexto donde el cierre adquiere creciente relevancia como variable enológica, este tipo de soluciones refuerza la idea de que el taponado no es un elemento accesorio, sino un factor determinante en la definición del perfil de guarda y en la consistencia de los vinos a lo largo del tiempo.









