La producción de alcohol etílico en Argentina creció 55% en 10 años, llegando a 1.950 millones de litros en 2025

El Instituto Nacional de Vitivinicultura tiene entre sus funciones el control del alcohol etílico y metanol en toda su cadena de producción y comercialización en cumplimiento con la Ley Nº 24.566, con el objeto de proteger y salvaguardar el derecho a la seguridad de la población. En este sentido, cada año publica un informe con datos de producción, exportaciones e importaciones del sector. Según el último anuario de alcoholes emitido, en 2025 se produjeron en Argentina 1.950.123.525 litros de alcohol etílico (+55,1% que en 2016).

El 20 de setiembre de 1995 fue sancionada la Ley Nº 24.566 conocida como Ley de Alcoholes, promulgada el 10 de octubre del mismo año. En ella se establece que el Instituto Nacional de Vitivinicultura llevará a cabo el control sobre la producción, circulación, fraccionamiento y comercialización de alcohol etílico y metanol.

Los biocombustibles

Etanol: O alcohol etílico, es uno de los biocombustibles más importantes, ya que, al provenir de biomasas, es un recurso renovable. Su utilización en el corte con nafta conlleva a una reducción en el uso y la importación de hidrocarburos y favorece el uso de recursos naturales renovables nacionales, contribuyendo a disminuir la contaminación ambiental. La generación de bioetanol proveniente de maíz contribuye a la economía circular, dado que, el bioetanol se extrae del almidón de la semilla, y del resto del grano se extrae la burlanda o los DDGS, usados para la alimentación animal.

Metanol: Es un reactivo imprescindible en la producción de biodiesel. El biodiesel es un biocombustible que se obtiene de la mezcla de aceites vegetales (principalmente soja) con un alcohol, a través del proceso de transesterificación y es usado en los motores de ciclo diesel. Genera menores  emisiones  de  gases  de  efecto invernadero que el gasoil de origen petrolero y reduce el porcentaje de azufre en el producto final. Es considerado carga general (no peligrosa) para el transporte. La elaboración de biodiesel (reacción química del aceite vegetal con metanol), produce como subproducto glicerina utilizada en las industrias cosmética y alimenticia.

¿Cuál es el futuro del alcohol etílico y metanol en la Argentina?

Las ventajas comparativas que tiene nuestro país en la producción agrícola y agroindustrial, han sido base de políticas adoptadas en los últimos años, esto incluye la diversificación de la matriz energética, generando las condiciones para el impulso de los biocombustibles, de manera de sustituir importaciones de energía, fomentar el empleo local y mejorar el balance de divisas.

Cabe destacar que es una política nacional el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de Naciones Unidas (ODS) (www.argentina.gob.ar). El ODS7 Energía Asequible y no Contaminante, establece que la energía  sostenible  es  la  que  satisface  las necesidades de hoy sin afectar a las de las generaciones futuras. Por lo que la producción de bioetanol y la de biodiesel contribuyen a alcanzar los DS 2030. Entre ellos, es propicia la referencia al ODS12 Garantizar Modalidades de Consumo y Producción Sostenible y al ODS13 Acción por el Clima.

El consumo anual de naftas desde el año 2010 al 2025 ha crecido paulatinamente a un promedio anual del 4,2%, llegando al año 2025 a un total de unos 10.040.000 metros cúbicos. Esto significa que son necesarios 1.204.800 metros cúbicos de bioalcohol, para cubrir el porcentaje de corte obligatorio del 12%. Como puede observarse en el siguiente informe, a nivel país se ha producido un total de 1.244.190 m3, haciendo posible predecir -manteniendo esta proporción de mezcla- un crecimiento en la producción de bioalcohol (alcohol etílico anhidro) al mismo ritmo que el aumento del consumo de naftas.

El alcohol etílico y el metanol, tienen otros múltiples usos en la industria, cuya circulación también controla el INV.

Otros usos del alcohol etílico

Productos de cuidado personal: El etanol es un ingrediente común en muchos cosméticos y productos de belleza. Actúa como astringente para limpiar la piel, como conservador en lociones y para asegurar que no se separen los ingredientes de una loción. Debido a que el etanol es efectivo para matar microorganismos, como las bacterias, los hongos y los virus, es un ingrediente común en muchos desinfectantes para manos.

Productos para el hogar: El etanol se mezcla fácilmente con el agua y muchos compuestos orgánicos generando un disolvente efectivo para usar en pinturas, lacas, barnices y en productos de limpieza para el hogar.

Aditivos alimentarios: Como aditivo alimentario, el etanol puede ayudar a distribuir uniformemente la coloración de losalimentos, como también realzar el sabor de extractos de alimentos. Por ejemplo, el extracto de vainilla, un aromatizante alimentario común, se elabora mediante el curado y el procesamiento de vainas de vainilla en una solución de etanol y agua. En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) solamente permite que a la vainilla se la denomine “extracto” cuando tiene una base de alcohol etanol.

Producción de ETBE: El etil ter-butil éter (ETBE) se obtiene por síntesis a partir del etanol y el isobutileno. El ETBE se adiciona a la nafta en proporciones de 10-15% para aumentar el índice de octano de la nafta. Actualmente este aditivo se produce en la planta que posee YPF S.A. en Luján de Cuyo de la provincia de Mendoza.

A continuación, los gráficos publicados por el INV con datos del 2016 al 2025:

Otros usos del metanol

Disolvente: Es un disolvente industrial y se emplea como materia prima en la fabricación de formaldehído. Disolvente de tintas, tintes, resinas, adhesivos y aspartamo.

Producción de MTBE: Interviene en la producción de MTBE (metil-terbutil-eter), aditivo usado para lograr mejor combustión de la gasolina sin plomo.

Otros usos: También interviene en la producción de ácido acético, clorometano, metacrilato de metilo, metilamina, dimetil tereftalato, y productos varios, incluyendo anticongelantes y combustibles.

El metanol está considerado ampliamente como uno de los combustibles más prometedores para aplicaciones de celdas de combustible. Varias de sus cualidades distintivas lo convierten en el portador ideal de hidrógeno para vehículos a celdas de combustible del futuro y posiblemente sea capaz de proveer una fuente de energía alternativa para el hogar.