Las bebidas espirituosas acumulan récord de existencias a nivel global valoradas en 18.800 millones de euros

No sólo el vino atraviesa una crisis de caída de consumo y sobrestocks. La industria mundial de las bebidas espirituosas también se encuentra en una fase de ajuste provocada por la caída de consumo. Según datos recopilados por el Financial Times, la acumulación global de existencias están valoradas en 18.800 millones de euros, el nivel más alto de la última década.

La caída del consumo de bebidas espirituosas está obligando a grandes grupos del sector a revisar previsiones, frenar la producción y ajustar precios, tras varios años de expansión acelerada. El descenso afecta a mercados clave de EuropaEEUU y Asia, y se produce en paralelo a un cambio de hábitos, especialmente entre los consumidores jóvenes, que apuestan cada vez más por estilos de vida saludables.

Entre las empresas afectadas se encuentran líderes del sector como Diageo, Pernod Ricard, Rémy Cointreau, entre otros. Según los informes, sólo Rémy Cointreau tiene existencias por 2.000 millones de dólares, cifra comparable a la capitalización bursátil de la empresa.

Los productores se ven obligados a suspender la producción y reducir los precios. El Financial Times informó que el grupo japonés Suntory ha cerrado su planta insignia de bourbon -Jim Beam en Kentucky- durante al menos un año, mientras que Diageo ha detenido la producción de whisky en sus instalaciones de Texas y Tennessee hasta el próximo verano.

Al mismo tiempo, los precios en el sector de las bebidas espirituosas premium están bajando notablemente: una botella de coñac Hennessy en Estados Unidos ha descendido de 45 a 35 dólares.

Los analistas del mercado consideran que es consecuencia de una previsible ralentización del mercado tras el auge durante la pandemia, cuando el consumo se aceleró. Como ejemplo, el grupo Diageo (Johnnie Walker, Guinness) informó -a finales de 2020- que sus ventas de tequila se habían disparado un 80%.

En este sentido sostienen que la crisis actual de exceso de existencias en los fabricantes es el resultado de errores de planificación, sumado a un aumento de la demanda de estilos de vida saludables y de la concienciación tras el coronavirus.

En EE.UU., una encuesta de Gallup realizada en 2025 reveló que solo el 54% de los adultos estadounidenses afirmaba beber alcohol, la tasa más baja en los 90 años de historia de la encuesta. En comparación, en 2023, los estadounidenses que admitieron beber alcohol fueron el 62%.

El panorama es similar en Australia, Reino Unido y partes de Europa: cuanto más joven es el grupo de edad, más probable es que contenga no bebedores y poco bebedores. En este contexto de cambio de las preferencias sociales, los productores de refrescos y gaseosas están tomando la delantera.

Fuente: Euro News