Luego de 7 años, la Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan reactivó su bodega y elaborará 2.000 lts de vino

Con la molienda de uvas, la Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan retomó la producción de vino luego de siete años sin actividad. Se trata de un hecho significativo que recupera una práctica central en la formación de los futuros técnicos y revaloriza un espacio con profunda identidad en la historia educativa de la provincia.

La Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan, reanudó el funcionamiento de su bodega, después de haber interrumpido su actividad durante siete años. De esta manera, los estudiantes del último año de la escuela fundada por Domingo Faustino Sarmiento, participan en todas las etapas del proceso productivo, desde la cosecha y selección de la uva hasta la molienda, la fermentación, el control de calidad y el embotellado.

En la última elaboración, realizada en 2019, se procesaron cerca de 50.000 kilos de uva. Sin embargo, la pandemia afectó el funcionamiento de la bodega y, durante un tiempo, no hubo fondos suficientes para su mantenimiento y recuperación.

El proceso de reactivación comenzó a partir de un financiamiento obtenido a través de la Fundación Banco San Juan, que permitió adquirir equipamiento clave para el funcionamiento del área productiva: tres tanques de acero inoxidable, una prensa hidráulica y un filtro de laboratorio.

A partir de ese impulso, también se avanzó con nuevas plantaciones en los parrales de la institución. Juan Carlos Morandi, coordinador de taller, señaló que comenzaron a trabajar con distintas variedades, como Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y están por plantar Moscatel y Pedro Jiménez.

La reactivación de la bodega también se vincula con la primera cosecha del cultivo de vid implantado en 2023, fruto del trabajo sostenido de la comunidad educativa, que permite a los estudiantes involucrarse en todo el proceso. En esta etapa, se estima una producción de aproximadamente 2.000 litros de vino, elaborados a partir de uvas provenientes tanto de los parrales de la institución como de donaciones recibidas.

Cada etapa del proceso, desde la cosecha, pasando por las prácticas de vinificación y hasta el embotellado, será exhibida en los próximos eventos de la escuela.

La ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes, acompañó el proceso junto al director de Educación Técnica y Formación Profesional, Rodolfo Navas. “Esta recuperación es el resultado de una decisión de gestión que pone en el centro a la educación técnica. Volver a producir en esta bodega, con la historia que tiene, es generar oportunidades de aprendizaje para nuestros estudiantes, vinculando la teoría con la práctica”, expresó la ministra.

Asimismo, Fuentes subrayó la importancia de la educación técnica y agrotécnica, “San Juan tiene una fuerte identidad productiva y necesitamos que nuestros jóvenes se formen con herramientas para insertarse en el mundo laboral y aportar al desarrollo de la provincia”, indicó.

Domingo Faustino Sarmiento, el impulsor

Convencido de que la educación agrícola era una herramienta fundamental para el progreso socioeconómico, Domingo Faustino Sarmiento creó la Quinta Normal Agrícola de San Juan el 7 de septiembre de 1862, en un predio de tres manzanas que habían pertenecido a la familia Ortega, ubicado donde hoy se encuentra la Plaza Laprida y su zona aledaña.

En 1885, debido al crecimiento de la matrícula y de las actividades agrícolas e industriales, y a instancias del ministro de gobierno de la provincia, Segundino Navarro, se adquirieron nuevos terrenos y la institución se transformó en la Quinta Agronómica Modelo. El predio llegó a tener 27 hectáreas, compuestas por un vivero, viñedos y una bodega modelo.

Dos décadas más tarde, la institución se transformó en la Escuela Práctica Regional de Fruticultura y Aprovechamiento, dirigida por el ingeniero agrónomo Leopoldo Suárez. En ese período se incorporaron maquinarias importadas de Alemania, lo que permitió la ampliación de la fábrica de dulces.

Posteriormente, se inauguró la planta de frutas y hortalizas y se habilitó la bodega, transformándose en la Escuela de Fruticultura e Industria de la Fruta hasta 1939, cuando se elevó su categoría a escuela especial, otorgando títulos técnicos profesionales en enología.

El terremoto de 1944 destruyó la bodega, que fue reconstruida en 1963, año en el que también se inauguró la planta oleica.

En la actualidad la escuela tiene 800 alumnos que llevan a cabo distintas tareas vinculadas al campo, en 1er año animales benéficos, en 2do huerta, 3ro granja, 4to animales de diferentes actividades y en 6to producción de vid.

Fuentes: Si San Juan, Diario de Cuyo, San Juan al Mundo (Fundación Bataller), Tiempo de San Juan y Dame Noticias