Mendoza Vineyards certifica normas de calidad e inocuidad en Reino Unido, Alemania, Francia e Italia

La bodega que produce y exporta más de 500.000 cajas de vino al año, Mendoza Vineyards, obtuvo el certificado de las normas de calidad y seguridad alimentaria BRCGS (Reino Unido) y la IFS (Alemania, Francia e Italia), claves para ingresar a los mercados más exigentes. De este modo la compañía alcanzó un hito fundamental para reforzar su expansión internacional.

Mendoza Vineyards fue fundada en 2003 en Mendoza y forma parte del grupo internacional Origin Global Distribution propietario en Argentina de Finca La Anita y de bodegas en Suiza y Sudáfrica. Ubicada en el carril Rodríguez Peña, produce y exporta más de 500.000 cajas de vino al año e impulsa el desarrollo de marcas blancas para destacados minoristas internacionales. Esta versatilidad ha posicionado a la compañía como un actor confiable y dinámico en el mercado vitivinícola mundial.

La bodega trabaja en estrecha colaboración con más de 50 viticultores, en viñedos de Altamira y Agrelo, además de contar con su viñedo propio en Alto Agrelo de 72 hectáreas a 1.050 metros sobre el nivel del mar, al pie de la majestuosa Cordillera de los Andes.

Comprometidos con la calidad y la inocuidad alimentaria, la compañía alcanzó recientemente las certificaciones de las normas BRCGS (Brand Reputation through Compliance Global Standards) e IFS (International Featured Standards).

Al respecto Rodrigo Bos, gerente de operaciones de la bodega señaló «Consideramos que es una noticia de gran valor para el sector. Estas certificaciones son la llave maestra para los mercados de Europa y el Reino Unido. Además, generan más confianza en Estados Unidos y América Latina, puesto que garantizan trazabilidad total y seguridad alimentaria desde nuestra bodega en Mendoza hacia el mundo”.

La calificación recibida por Mendoza Vineyards fue alta: AA e BCRGS y Higher Level en IFS. “Estos resultados evidencian la solidez del Sistema de Gestión de Calidad, el compromiso de la Dirección de la empresa y la cultura de inocuidad alimentaria consolidada en todos los niveles de la organización” explicó por su parte Celina Rosas, jefa de control de calidad de la compañía.

«Estas normas tienen mayor implicancia en Rusia, Europa y Reino Unido, nacen allí con el objetivo de estandarizar a los proveedores que abastecen a grandes cadenas, que a su vez exigen una calificación alta A o AA”, añadió Bos.

Inversión en procesos

La inversión en procesos productivos que garanticen la trazabilidad del vino y su inocuidad son fundamentales para ingresar a las grandes cadenas internacionales como Lidl, Tesco o Sainsbury´s, entre otras. Con este propósito la bodega realizó importantes desembolsos. 

En este sentido, Rodrigo Bos indicó que las principales fueron puesta a punto en volumen de almacenamiento de vasijas, en la línea de fraccionamiento con puntos de control para garantizar la inocuidad del proceso productivo y la puesta a punto del sistema de calidad de la compañía.

Esta es la arquitectura que define cómo se llevarán adelante los procesos y cuáles serán los puntos de control, para satisfacer las normas del país de destino. También se hicieron inversiones para poner a punto la estructura logística de la compañía y la trazabilidad de los vinos” concluyó.

Principios de las normas

Entre los aspectos clave evaluados se destacan el cumplimiento de requisitos fundamentales y no negociables, tales como la correcta implementación del plan HACCP – Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control – la ejecución de auditorías internas, la gestión y evaluación de proveedores de materias primas e insumos, la trazabilidad y los programas de retiro de producto.

“A fin de garantizar la trazabilidad, se realiza un intenso trabajo documental, cada tarea tiene asociado un procedimiento y llevar registros de cada trabajo” sumó Celina Rosas.

Asimismo, durante la Auditoría se verificó la implementación de programas de capacitación, la estandarización de procesos y sus medidas de control asociadas, el tratamiento de no conformidades, el control de alérgenos y el establecimiento de programas de higiene.

Además, la aplicación de herramientas como Food Defense y Food Fraud, permite prevenir amenazas, adulteraciones y vulnerabilidad en las materias primas y en la cadena de suministro.

Acerca de BRCGS e IFS

La norma BRCGS (Brand Reputation through Compliance Global Standards) es uno de los sistemas de certificación de calidad y seguridad alimentaria más exigentes y reconocidos del mundo. 

Nació en 1998 en el Reino Unido de la mano de la British Retail Consortium (la Asociación de Minoristas Británicos) con un objetivo claro: unificar criterios para que las cadenas de supermercados y grandes distribuidores europeos tuvieran una garantía absoluta de que sus proveedores cumplían con la legalidad, inocuidad y calidad de los alimentos. En la actualidad es un pasaporte internacional obligatorio si se quiere exportar o vender a los grandes jugadores del retail global.

La norma IFS (International Featured Standards) es la contraparte europea de la BRCGS. Mientras que la última nació impulsada por el retail británico, la IFS fue creada en 2003 por las asociaciones de distribuidores de Alemania, Francia e Italia (como HDE y FCD) con el mismo propósito: unificar los criterios de seguridad alimentaria y calidad para los proveedores que fabrican marcas propias o comercializan en el continente europeo.