Productores chilenos estiman que la vendimia 2026 será un 23% mayor que la de 2025

Por encargo de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos (Aniae) elaboró recientemente el Primer Informe de Previsión de Vendimia 2026. La encuesta muestra una clara tendencia al alza en las expectativas de rendimiento para la cosecha de uva que viene. Si bien cada región muestra diferencias -debido al comportamiento del clima- en promedio, los productores chilenos estiman una vendimia 22,71% mayor que la de 2025.

La Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) elabora anualmente el Informe de Previsión de Vendimia, una herramienta clave para analizar el desarrollo de los viñedos durante la temporada y recopilar información valiosa sobre la producción estimada de cada variedad en los distintos valles vitivinícolas de suelo nacional. Este informe, elaborado por la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos (Aniae) de Chile, presenta los resultados de las encuestas realizadas entre el 17 y el 24 de noviembre de 2025, dirigidas a viticultores y enólogos de todos los valles vitivinícolas de Chile, proporcionando una visión preliminar e integral de la situación productiva del sector.

La información meteorológica procesada para este informe proviene de diversas fuentes nacionales, entre las que destacan el Ministerio de Agricultura, a través de sus Boletines de Coyuntura Agroclimática; la Dirección Meteorológica de Chile (DMC); la Dirección General de Aguas (DGA); y las estaciones meteorológicas de la Red Agrometeorológica del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA). Los datos abarcan localidades ubicadas entre las regiones de Arica y Parinacota y Aysén, cubriendo las subregiones vitícolas desde el Valle de Copiapó hasta el Valle de Osorno e incluyen registros obtenidos de las estaciones de la red Agroclima. Se presenta información de valles no reconocidos aún por el Decreto Ley 464 como el Valle de Codpa, el Oasis de Pica, Chile Chico y Puerto Ibáñez.

La temporada 2025-2026 muestra un comportamiento mayoritariamente favorable a nivel nacional, pese a un contexto climático dominado por déficits hídricos estructurales, temperaturas generalmente más cálidas a la media climática y eventos de heladas localizadas. En la mayoría de los valles, la fenología presentó adelantos leves, el estado fitosanitario fue bueno y los daños por heladas fueron bajos. La proyección productiva muestra una tendencia positiva en gran parte del país, con aumentos estimados entre 10 y 30% en numerosos valles del norte, centro y sur, mientras que las zonas de secano más frías exhiben mayor variabilidad.

Estimación de producción a nivel nacional en base a datos de las encuestas

En base en la información recopilada mediante la encuesta de previsión de vendimia, realizada entre el 17 y el 24 de noviembre de 2025, se presentan los resultados relacionados con la proyección de cosecha estimada por los productores de uva y empresas vitivinícolas para el año 2026. El alcance y resultado de las encuestas aplicadas se presentan a lo largo del presente informe.

La distribución de respuestas muestra que la estimación de rendimiento para la vendimia 2026 se concentra en un escenario positivo: el 55,23% de los productores proyecta aumentos entre un 10 y 20% comparado a la temporada anterior (Figura 1). Los incrementos mayores (30 a +100%) representan un 19,40%, indicando que un subconjunto de productores anticipa condiciones excepcionalmente favorables de rendimiento. En contraste, las proyecciones de disminución son acotadas (12,45% en total), concentrándose principalmente en caídas moderadas. Solo el 7,46% no espera variaciones (Figura 1).

Figura 1. Porcentaje de estimación del rendimiento (%) respecto a la temporada 2024-2025, por número de respuestas. Los porcentajes de disminución en el rendimiento se destacan en distintos colores: -40% (rosado claro), -20% (rojo), -10% (gris), -5% (celeste verdoso), 0% (naranjo), +5% (azul), +10% (rojo ocre), +20% (verde), +30% (morado), +40% (celeste), +60% (gris acero) y +100% (celeste claro).

Se muestra una clara tendencia al alza en las expectativas de rendimiento para la vendimia 2026: cerca del 80% de los productores anticipa aumentos, mientras que solo alrededor de 13% proyecta disminuciones y un 7% estima mantener los niveles del año anterior. En conjunto, los datos reflejan un escenario mayoritariamente optimista (Figura 2).

Figura 2. Porcentaje de aumento, mantención y disminución de la producción para la vendimia 2026 con respecto a la vendimia 2025. Los porcentajes de disminución en el rendimiento se destacan en rojo, los aumentos se representan en azul, y la mantención de la productividad se ilustra en verde.

Estimación de producción por región y valle vitivinícola

Se presenta la estimación de producción para la vendimia 2026 en los principales valles vitivinícolas del país. No todos los productores proporcionaron estimaciones productivas en sus encuestas, ya que algunos viñedos se encontraban en estados fenológicos precoces al momento de responder. Estos factores dificultan la proyección precisa de la cosecha. La Figura 3 muestra la estimación de aumento de rendimiento para la vendimia 2026 en cuatro zonas vitícolas del norte de Chile. El Oasis de Pica destaca de manera excepcional, con un 100% esperado debido a la entrada de producción de nuevos viñedos que fueron establecidos. En contraste, zonas como el Valle de Codpa (30%), Valle del Elqui (13%) y Valle del Limarí (10%) proyectan incrementos más moderados, aunque igualmente positivos en comparación a la temporada anterior

Figura 3. Porcentaje de aumento de producción para la vendimia 2026 con respecto a la del 2025 para el Oasis de Pica y los valles de Codpa, Limarí y Elqui en relación al promedio de respuestas. El color azul representa un aumento en la producción.

Rapa Nui es la única área de la Región de Valparaíso donde los productores anticipan una disminución del rendimiento (-10%). En contraste, las zonas continentales proyectan aumentos moderados a altos: el Valle de Casablanca lidera con un 35% de incremento, seguido por el Valle de San Antonio (10%) y el Valle del Aconcagua (7,5%). Esto refleja expectativas productivas favorables en la zona central costera e interior en la Región Vitícola de Aconcagua (Figura 4).

Figura 4. Porcentaje de aumento y mantención de producción en Rapa Nui y los valles de Casablanca, San Antonio y Aconcagua para la vendimia 2026 con respecto a la del 2025 en relación al número de encuestados. El color azul representa un aumento en la producción comparado a la temporada anterior, mientras que el rojo disminución en la producción.

El Valle de Colchagua registra el mayor aumento proyectado de rendimiento (+12,5%), evidenciando un escenario productivo más favorable que el del resto de la región. Le siguen el Valle del Maipo (+9,23%) y el Valle del Cachapoal (+8,75%), ambos con incrementos moderados y de magnitud similar (Figura 5).

Figura 5. Porcentaje de aumento de producción en los valles de Maipo, Cachapoal y Colchagua para la vendimia 2026 con respecto a la del 2025 en relación al número de encuestados. El color azul representa un aumento de la producción con respecto a la temporada anterior.

De acuerdo con las proyecciones de rendimiento entregadas por los productores de la Región del Maule, el Valle del Claro presenta el mayor aumento esperado, con un 20,0%. Le siguen el Valle del Loncomilla con 18,57% y el Valle del Tutuvén con 17,5%, evidenciando estimaciones de crecimiento superiores al promedio regional. En contraste, el Valle del Lontué registra el incremento más moderado, con una proyección de 12,78%.

Figura 6. Porcentaje de aumento, mantención y disminución de producción en los valles del Lontué, del Claro, del Loncomilla y del Tutuvén para la vendimia 2026 con respecto a la del 2025 en relación al número de encuestados. El color azul representa un aumento del rendimiento, mientras que el rojo representa una disminución del rendimiento.

Según las proyecciones de rendimiento reportadas por los productores para las zonas vitícolas de Itata hacia el sur, Chiloé destaca con el incremento más significativo, alcanzando un 100%, seguido por Chile Chico con un aumento estimado de 20%. Más atrás se ubica el Valle del Malleco, con una proyección de crecimiento del 10%, mientras que el Valle del Cautín no presenta variaciones respecto a la temporada anterior (0%). En contraste, el Valle del Itata muestra una disminución proyectada de 3,3%, siendo la única zona del conjunto que anticipa un retroceso en su producción (Figura 7).

Figura 7. Porcentaje de aumento, mantención y disminución de producción en los valles de Itata, Malleco, Cautín, Chiloé y Chile Chico para la vendimia 2026 con respecto a la del 2025 en relación al número de encuestados. El color azul representa un aumento del rendimiento, mientras que el color rojo una disminución del rendimiento.

Producción estimada por variedad en relación con la temporada anterior

Variedades blancas: La mayoría de los encuestados proyecta rendimientos similares a la temporada anterior en variedades como Pinot Gris, Gewürztraminer y Sauvignon Vert, que concentran el mayor porcentaje de respuestas en la categoría “similar”. En contraste, Moscatel de Alejandría, Riesling, Sauvignon Blanc y Viognier presentan una proporción importante de respuestas en las categorías “mayor” y “mucho mayor”, lo que indica expectativas de aumento en su producción. Por otro lado, variedades como Chardonnay y especialmente Semillon muestran una combinación más equilibrada de respuestas entre “menor”, “similar” y “mayor”, reflejando una mayor incertidumbre respecto de su comportamiento productivo para la próxima temporada (Figura 8).

Figura 8. Estimación del porcentaje de aumento, mantención o disminución de la producción respecto a la vendimia 2025 en variedades blancas. El color azul corresponde a la categoría de rendimiento “mucho menor”, el rojo “menor”, el verde “similar”, el morado “mayor” y el celeste “mucho mayor” que la temporada pasada.

Variedades tintas: En la mayoría de las variedades, incluyendo Cabernet Franc, Cabernet-Sauvignon, Carignan, Carmenère, Merlot, País, Petit Verdot, Pinot Noir, Syrah y Tintorera, predomina la categoría “similar”, lo que sugiere que los productores esperan rendimientos comparables a los de la temporada pasada. En variedades como Cinsault y, en menor medida, Malbec, destaca un mayor porcentaje de respuestas en las categorías “mayor” y “mucho mayor”, indicando expectativas de incremento productivo. Por otro lado, variedades como Merlot, Malbec, Syrah y Tintorera muestran una proporción algo mayor de respuestas en las categorías “menor” o “mucho menor” (Figura 9).

Figura 9. Estimación del porcentaje de aumento, mantención o disminución de la producción respecto a la vendimia 2024 en variedades tintas. El color azul corresponde a la categoría de rendimiento “mucho menor”, el rojo “menor”, el verde “similar”, el morado “mayor” y el celeste “mucho mayor” que la temporada pasada.

Desglose de estimación productiva por valle

La siguiente estimación productiva, desglosada por valle vitivinícola, está basada en las respuestas de las encuestas de previsión de vendimia realizadas al 24 de noviembre del año 2025. En la estimación productiva de las regiones y sus valles, se considera el efecto agroclimático, el desarrollo fenológico de la parra en la temporada, aspectos fitosanitarios, y el arranque de plantas.

Valle de Codpa

La estación Codpa registra temperaturas climatológicas mínimas, medias y máximas de 8,6 °C, 16,2 °C y 23,9 °C, respectivamente para el mes de noviembre. Durante octubre, las mediciones registradas en la estación mostraron valores superiores a estos promedios: la temperatura mínima alcanzó 9,1°C (+0,5 °C), la temperatura media llegó a 17,7°C (+1,5 °C) y la temperatura máxima se elevó a 26,0°C (+2,1 °C). En cuanto a precipitación, octubre no registró lluvias (0 mm). El acumulado entre enero y octubre alcanza 29,7 mm, cifra significativamente inferior a los 56 mm esperados para un año normal a la misma fecha, lo que representa un déficit de 47%. En comparación, durante el año 2024, a igual fecha, la precipitación acumulada era de 0 mm.

En el Valle de Codpa se reportó que, al inicio de la temporada, el contenido de agua en el suelo fue menor que la temporada pasada, pero que los estados fenológicos como brotación, floración y cuaja en las variedades más representativas como País (sin. Listán Prieto) y Moscatel de Alejandría (sin. Blanca Italia) ocurrieron en fechas similares o levemente adelantadas. De acuerdo a las respuestas, no se registraron heladas de inicio de temporada y la superficie de viñedo se mantiene sin cambios. En cuanto al estado sanitario del viñedo, se observa una baja incidencia de oídio y destaca especialmente el daño severo de las aves, las cuales en la temporada anterior provocaron daños muy significativos que redujeron considerablemente la producción estimada. Debido a esto, para esta temporada se estima un aumento de la producción del orden del 30% para las variedades que fueron mencionadas anteriormente.

Oasis de Pica

La estación Pica se caracterizó por un marcado régimen térmico desértico, con temperaturas climatológicas mínimas, medias y máximas que alcanzan 7,4 °C, 19,5 °C y 31,6 °C, respectivamente. Durante octubre, las temperaturas registradas en la estación se situaron levemente por encima de estos valores históricos: la temperatura mínima fue de 8,1°C (+0,7°C), la media llegó a 20,6°C (+1,1 °C) y la máxima alcanzó 32,9°C (+1,3 °C), reflejando una tendencia a condiciones más cálidas que lo habitual. En términos de precipitación, octubre no registró lluvias (0 mm), lo que es consistente con el carácter hiperárido de la zona (< 100 mm). No obstante, el acumulado entre enero y octubre llegó a 8,4 mm, superando ligeramente los 7 mm esperados para un año normal a la misma fecha y configurando un superávit del 20%. En contraste, durante el año 2024, la precipitación acumulada a igual fecha fue de 0 mm, evidenciando la fuerte variabilidad interanual que caracteriza a esta región.

En el caso del Oasis de Pica, se señala que el contenido de agua en el suelo al momento de la brotación fue similar al de la temporada pasada. La brotación de las principales variedades se concentró entre el 18 y 24 de agosto, con una evolución posterior de los estados de floración y cuaja en fechas también similares al año anterior, tanto para las variedades tradicionales como País y Moscatel de Alejandría como para materiales locales como la denominada localmente Pica, Canela, Blanca Ovoide y Moscatel Rosada. No se registran heladas de inicio de temporada, y el estado fitosanitario general del viñedo es bueno, sin presencia relevante de plagas o enfermedades, salvo la mención de daño por aves silvestres en Moscatel Rosada. En términos productivos, el productor proyecta un aumento muy significativo del rendimiento global (≈ +100%), asociado principalmente a la entrada en producción de 0,4 ha de Moscatel Rosada y 0,1 ha de la variedad local Pica, manteniéndose la superficie total del viñedo, pero con una mayor proporción de plantas en plena producción.

Toconao

En Toconao se observó el rebrote primaveral de las vides, etapa clave para definir el potencial productivo de variedades adaptadas a condiciones de altitud y aridez extrema. El comportamiento térmico del mes, con mínimas frías y máximas moderadas a altas, favorece un desarrollo vegetativo controlado, aunque persiste el riesgo de heladas locales, por lo que se recomienda mantener medidas preventivas dada su frecuencia en primavera en estos ecosistemas de altura. En esta encuesta de previsión de vendimia no se obtuvieron respuestas para esta zona vitícola.

Valle del Huasco

Huasco se caracteriza por un clima semiárido costero con temperaturas climatológicas promedio para noviembre de 8,6 °C como mínima, 16,6 °C como media y 24,6 °C como máxima. Durante octubre, las condiciones térmicas registradas fueron más frías que lo habitual: la temperatura mínima alcanzó 8,5 °C, apenas 0,1 °C por debajo del promedio; la temperatura media descendió a 15,5 °C, situándose 1,1 °C bajo la climatología; y la máxima llegó a 22,4 °C, es decir, 2,2 °C menos que el valor histórico. En cuanto a las precipitaciones, octubre acumuló 1,1 mm, cifra que representa un superávit superior al 100% respecto del valor esperado para este mes. Entre enero y octubre, el acumulado pluviométrico llegó a 76,2 mm, muy por encima de los 39 mm propios de un año normal, configurando un superávit anual del 95,4%. En contraste, para la misma fecha en 2024 apenas se habían registrado 0,3 mm, lo que evidencia una marcada diferencia interanual en el aporte hídrico de la cuenca. En relación a la situación actual del Valle del Huasco, no se dispone de información específica sobre los aspectos fenológicos, sanitarios, climáticos y productivos de sus viñedos.

Valle del Elqui

En el Valle del Elqui, las estaciones muestran durante octubre un escenario térmico significativamente más cálido que lo climatológico, con anomalías positivas que alcanzan entre +1,3 °C y +3,8 °C en temperaturas medias y máximas. La pluviometría del mes fue muy baja o nula (0,0-1,1 mm), aunque el acumulado anual muestra gran variabilidad reflejada por la marcada transición altitudinal y térmica propia del valle. En el componente hidrológico, el río Elqui mantiene un caudal 70% por debajo de su promedio histórico, y el río Hurtado muestra un déficit de 56%, condiciones que restringen fuertemente la disponibilidad de agua superficial para riego.

La información recopilada para el Valle del Elqui indica una proyección promedio de incremento productivo cercano al 13%, con variabilidad intra-predial entre sectores de Vicuña y Paihuano. Se destacan incrementos en la productividad de variedades como Cabernet- Sauvignon, Syrah y Malbec. Los viñedos encuestados mencionan tener un contenido de

humedad edáfica similar o levemente superior al de la temporada previa al momento de la brotación. Desde el punto de vista fenológico, las vides presentaron fechas de brotación, floración y cuaja levemente adelantadas respecto a la temporada anterior en variedades como Cabernet-Sauvignon, Carmenère, Malbec y Syrah. Se observan reportes de disminución en variedades blancas como Sauvignon Blanc. No se reportaron heladas de inicio de temporada y respecto al estado fitosanitario de las vides solo se mencionaron incidencia baja de oídio.

Valle del Limarí

En el Valle del Limarí, las estaciones presentaron un comportamiento agroclimático mixto durante octubre. En sectores costeros, las temperaturas se ubicaron por debajo de la climatología, con anomalías negativas de hasta -3,4 °C en mínimas y -2,2 °C en medias, asociadas a mayor influencia costera y neblinas matinales. En contraste, estaciones interiores muestran anomalías cálidas, especialmente en las máximas (+0,5 °C a +4,7 °C), reflejando el gradiente térmico típico entre costa e interior. La pluviometría de octubre fue prácticamente nula en la cuenca del Limarí, mientras que el acumulado anual combina superávits moderados con déficits marcados en zonas interiores. En paralelo, los niveles freáticos del acuífero del Limarí continúan descendiendo, lo que agrava las restricciones para el riego en un territorio donde la disponibilidad hídrica ya es estructuralmente limitada.

En el Valle del Limarí, se reporta un contenido de agua en el suelo superior al de la temporada pasada al momento de la brotación, lo que favoreció un desarrollo temprano de los estados fenológicos. La fecha de los estadíos de brotación, floración y cuaja en Chardonnay y Pinot Noir evidenció un adelanto leve pero similar a la temporada anterior. Si bien se reportaron heladas en agosto y septiembre, estas no generaron daños significativos sobre yemas o brotes. El estado fitosanitario del viñedo se describe como altamente favorable, con ausencia de plagas y enfermedades de importancia económica en todas las variedades evaluadas; solo se registran incidencias bajas y puntuales de conejos y aves silvestres, sin impacto sobre follaje o racimos. Se proyecta para la temporada un aumento estimado de producción cercano al 10% respecto a la temporada anterior. La superficie del viñedo se mantiene estable, sin nuevas plantaciones ni arranques en la zona.

La Región de Valparaíso atraviesa un trimestre condicionado por la fase fría de La Niña, con temperaturas máximas y mínimas sobre lo normal, alta evaporación y una humedad ambiental que fluctúa rápidamente por la alternancia entre calor y nubosidad. En los valles interiores, este escenario acelera el crecimiento vegetativo, incrementando las exigencias hídricas y la presión de plagas propias de climas cálidos, mientras que en las zonas costeras la mayor humedad relativa y la nubosidad favorecen el desarrollo de enfermedades fungosas como botritis y oídio en vides. A nivel hidrológico, aunque se observa un aumento reciente de caudales cercano al 25% en la región, impulsado principalmente por el río Aconcagua, persisten déficits superiores al 80% en cursos como los ríos Sobrante y Alicahue, junto a descensos en acuíferos clave (por ejemplo, una baja cercana a 50 cm en La Ligua y

disminuciones adicionales en el Aconcagua superior). En este contexto, se vuelve crítico ajustar los riegos a la mayor demanda evaporativa, monitorear estrechamente el estrés hídrico, prevenir golpes de sol y planificar los manejos fitosanitarios y de canopia la copa (¿del dosel?) en función de los pronósticos de altas temperaturas y de la mayor probabilidad de eventos de heladas locales que puedan afectar brotes tiernos en sectores rurales.

Valle de Casablanca

En el Valle de Casablanca, se reporta un contenido de agua en el suelo similar o levemente superior al de la temporada pasada al momento de la brotación, lo que favoreció un desarrollo fenológico normal, con brotación concentrada entre fines de agosto y la primera semana de septiembre, y floración-cuaja mayoritariamente entre finales de octubre y la segunda quincena de noviembre. El estado fitosanitario se describe en general como bueno, con incidencias mayoritariamente bajas de plagas y enfermedades, aunque se mencionan casos puntuales de Margarodes vitis y algunas situaciones de alta presión de enfermedades de la madera y ataques de conejos silvestres.

Las heladas de inicio de temporada se presentaron sólo en algunos viñedos (agosto-octubre), con daños leves ≤10% en yemas o brotes, mientras otros no registraron eventos relevantes. En términos productivos, las proyecciones son muy heterogéneas, desde disminuciones cercanas al -10% hasta incrementos del orden de +100% asociados a nuevas plantaciones y recuperación de rendimientos; en conjunto, los encuestados anticipan un aumento global del 35% de la producción respecto a la vendimia anterior, sobre todo en variedades como Sauvignon Blanc y Merlot, manteniendo en casi todos los casos la superficie plantada, salvo puntuales arranques por envejecimiento de viñedos y baja productividad histórica.

Valle de Aconcagua

En el Valle del Aconcagua se observó un inicio de temporada marcado por condiciones de suelo similares a las del año anterior en la mayoría de los predios, salvo un caso con menor disponibilidad hídrica en la zona costera. La fecha de brotación ocurrió en fechas similares a la temporada pasada, aunque algunos viñedos reportaron ligeros adelantos o atrasos con variaciones propias del gradiente costa-andes.

El estado fitosanitario del valle fue ampliamente favorable: la mayoría de los encuestados reportó ausencia de plagas y enfermedades de importancia económica, con incidencias bajas oídio, botritis, ácaros y otras patologías. Solo en un viñedo de la zona costera se registraron presiones altas de conejos y aves, sin embargo, sin generar daños notorios en la producción. Asimismo, no se reportaron heladas significativas tras la brotación, y los pocos eventos mencionados no produjeron daños en yemas o brotes.

En términos productivos, la expectativa general para la vendimia 2026 es positiva. Los viñedos de sectores intermedios y andinos proyectan incrementos en la producción de entre 10% y 20%, mientras que la zona costera anticipa una leve disminución cercana al 10%, probablemente asociada a condiciones térmicas y sanitarias locales. Considerado en conjunto,

el valle exhibe una tendencia global hacia un aumento moderado del 7,5% en el rendimiento comparado al año anterior. Las variedades que registran aumento de producción son Cabernet-Sauvignon, Malbec, Petit Verdot y Syrah. De forma adicional, la superficie de viñedos se mantiene estable en todos los casos, sin reportes de nuevas plantaciones ni arranques de vides durante la temporada.

Valle de San Antonio

En el Valle de San Antonio, específicamente en la zona costera de Leyda, se reporta un contenido de agua en el suelo similar al de la temporada pasada al momento de la brotación. El desarrollo fenológico se considera normal para un valle frío de influencia costera, con brotación concentrada en la primera semana de septiembre y floración/cuaja programadas hacia fines de noviembre.

El estado fitosanitario general es bueno, con incidencias bajas de enfermedades y plagas, aunque se destaca la presencia de Margarodes vitis con intensidades baja a media, lo que exige un monitoreo permanente. Se registraron heladas de inicio de temporada, con daños leves (≤ 10% de yemas o brotes). En términos productivos, se proyecta un aumento global cercano al 10% respecto de la vendimia anterior, sobre todo en variedades como Gewürztraminer, Pinot Noir y Riesling manteniéndose la superficie plantada sin nuevas expansiones ni arranques.

Región Metropolitana

En octubre de 2025, la Región Metropolitana registró precipitaciones leves, alcanzando 311 mm acumulados, apenas +7 mm respecto de septiembre, pero manteniendo un déficit regional del 31%. El análisis oceánico (CPC/IRI) muestra un enfriamiento sostenido en la región Niño 3.4, lo que refuerza la transición hacia un evento La Niña de corta duración, asociado a un verano más seco y cálido. El Índice de Condición de la Vegetación (VCI) alcanzó 70%, por sobre el 59% del año anterior, aunque comunas como Padre Hurtado y Lampa presentaron los valores más bajos (59-63%). En términos hidrológicos, los ríos Maipo y Mapocho aumentaron levemente su caudal respecto de septiembre, aunque siguen 22% y 35% bajo sus promedios históricos. Aun así, no se proyectan riesgos para el inicio de la temporada de riego, en parte gracias al embalse El Yeso, que mantiene 185,9 millones de m³ (85% de capacidad y +27% sobre el promedio histórico). El mes mostró un marcado ascenso térmico: las temperaturas máximas promedio aumentaron +4,1 °C y las mínimas +2,4 °C, con extremos entre 1,1 °C (mínima absoluta) y 31,5 °C (máxima absoluta).

Valle del Maipo

El informe de previsión de vendimia reporta que el contenido de agua en el suelo al momento de la brotación fue similar o menor a la temporada anterior, lo que se relaciona con un contexto de sequía estructural que se menciona en el apartado anterior. La fecha de brotación se concentró entre la primera y tercera semana de septiembre, con ligeros adelantos o fechas similares según el predio, y la floración-cuaja se proyecta principalmente entre inicios y

mediados de noviembre. El estado fitosanitario es en general bueno: predominan intensidades bajas a medias de plagas y enfermedades (falsa arañita roja, hongos de la madera, aves, conejos, con algún caso de botritis u oídio), y en este subconjunto casi no se registran heladas significativas; donde ocurrieron, los productores estiman daños leves (≤10%) en yemas o brotes. En cuanto a rendimiento, la mayoría de los encuestados proyecta aumentos de producción a nivel global, en rangos de aproximadamente 10 a 30%, aunque se observan casos puntuales de fuertes disminuciones (-40%) o bajas moderadas (-5%), asociadas a bajos rendimientos históricos, edad de los viñedos, y enfermedades de la madera. En este caso, variedades como Cabernet Franc, Carignan, Cabernet-Sauvignon, Merlot, Malbec y Sauvignon Blanc reportan aumentos considerables en el rendimiento respecto a la vendimia anterior. Se reportan arranques de viñedos de variedades como Cabernet Franc, Carignan, Cabernet-Sauvignon, Carmenère, Chardonnay, Merlot, Riesling, Syrah dado a bajos rendimientos, cambio de giro, edad de los viñedos y alta incidencia de enfermedad de la madera.

Rapa Nui

En la Isla de Pascua se menciona que el contenido de agua en el suelo al momento de la brotación fue similar a la temporada pasada. La brotación se produjo antes del 4 de agosto, la floración antes del 15 de septiembre y la cuaja entre el 13 y el 19 de octubre, mostrando un ciclo claramente más temprano que en los valles continentales. El estado fitosanitario general es bueno, con ausencia de ataques relevantes en la mayoría de las variedades, aunque en Petit Syrah y Syrah se registró incidencia media de oídio, además de alta presión de avispas y daño medio por aves. No se reportaron heladas de inicio de temporada. En términos productivos, el productor indica que algunas cepas aumentarán y otras disminuirán su rendimiento, pero estima una disminución del rendimiento cercano al 10% respecto a la vendimia anterior. La superficie se mantiene mayoritariamente, aunque se han realizado arranques puntuales de vides Carignan y Chardonnay asociados a enfermedades de la madera.

Región del Libertador Bernardo O’Higgins

La Región de O’Higgins muestra una recuperación hídrica estacional marcada, evidenciada por incrementos significativos en los caudales superficiales durante octubre. El río Cachapoal registró 75,8 m³/s en la estación Puente Termas, un 23,9% por sobre su promedio histórico mensual y 77,1% superior a septiembre 2025, aunque aún por debajo de los niveles alcanzados en octubre de 2024 (-25,2%). Una dinámica similar se observa en el Tinguiririca, cuyo aumento acumulado del 45% confirma un repunte transitorio de los recursos hídricos superficiales impulsado por deshielos y temperaturas máximas más altas. Pese a esta mejora puntual, el pronóstico estacional bajo influencia de La Niña proyecta precipitaciones normales a bajas en los sectores interiores, lo que eleva la evapotranspiración, incrementa la demanda de riego y reintroduce riesgo de estrés hídrico conforme avance la temporada.

Valle del Cachapoal

En el Valle del Cachapoal, el contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se reporta como similar o mayor a la temporada pasada en la mayoría de los casos, con solo un predio indicando condición menor. La fecha de brotación se concentró mayoritariamente entre el 25 de agosto y el 29 de septiembre, la floración entre el 3 y el 17 de noviembre, y la cuaja desde mediados hasta fines de noviembre, con ligeros adelantos o pequeños atrasos según variedad y ubicación.

El estado fitosanitario es, en general, bueno: predominan incidencias bajas de plagas y enfermedades, con algunos casos puntuales de mayor presión de falsa arañita roja, polilla del racimo o aves silvestres en ciertos cuarteles. No se registran heladas de inicio de temporada. En términos de rendimiento, la mayoría de los productores proyecta aumentos globales de producción del orden del 5 al 20% respecto de la vendimia anterior, impulsados sobre todo por cepas tintas como Cabernet Franc, Cabernet-Sauvignon, Chardonnay, Malbec, Carmenère, Petit Verdot, Pinot Noir, Viognier y Syrah, mientras que los menores incrementos o estancamientos se vinculan a bloques con bajos rendimientos históricos o afectación por enfermedades de la madera.

El rendimiento promedio de aumento de rendimiento definido por los productores 8,75%. La superficie de viñedos se mantiene estable en todos los casos, con algunos arranques y replantaciones puntuales de Carmenère, Chardonnay, Pinot Noir y Sauvignon Blanc asociados principalmente a renovación de material envejecido y a problemas sanitarios en los viñedos más antiguos.

Valle de Colchagua

En el Valle de Colchagua, los predios encuestados corresponden mayoritariamente a viñedos de riego por goteo ubicados entre Cordillera y sectores andinos, con contenidos de agua en el suelo a brotación similares a la temporada anterior, salvo un caso con condición menor. La fecha brotación ocurrió principalmente entre el 25 de agosto y el 21 de septiembre, la floración entre el 3 y el 17 de noviembre y la cuaja desde mediados hasta fines de noviembre, con leves adelantos respecto a la temporada pasada en variedades como Cabernet Franc, Cabernet-Sauvignon, Carmenère, Malbec, Petit Verdor, Syrah, entre otras.

El estado fitosanitario general es bueno, con ausencia de problemas graves y presiones bajas a medias de plagas y enfermedades (casos puntuales de falsa arañita roja, botritis, oídio y aves silvestres), manteniéndose muchos cuarteles sin ataques relevantes. Se registran heladas de inicio de temporada en varios predios (principalmente en agosto y comienzos de septiembre), pero con daños estimados como leves, del orden de ≤10% de yemas o brotes afectados. En términos productivos, prácticamente todos los productores proyectan aumentos de rendimiento a nivel global on un incremento promedio cercano al 12-13%. Los mayores aumentos se concentran en cepas tintas como Cabernet-Sauvignon, Merlot, Carmenère, Syrah, Petit Verdot, Pinot Noir, Tintorera, entre otras. La superficie de viñedos se mantiene mayoritariamente similar al registrado el año anterior, añadiéndose nuevas plantaciones y algunos arranques puntuales, motivados sobre todo por bajos rendimientos y renovación de viñas envejecidas.

Región del Maule

Durante octubre, la Región del Maule mostró un comportamiento climático marcado por temperaturas levemente más altas que lo normal y un déficit pluviométrico persistente en prácticamente todas sus estaciones agroclimáticas. Aunque las condiciones térmicas variaron por zona, predominó un aumento de las temperaturas medias y máximas, entre +0,3 °C y +1,8°C sobre la media climatología, con episodios puntuales de mínimas algo inferiores al promedio, especialmente en sectores costeros e interiores fríos como Lomas, San Jorge Los Niches y Santa Sofía.

La pluviometría mensual fue baja en toda la región: las estaciones registraron entre 10 y 44 mm en octubre, lo que equivale solo al 26 a 98% de un año normal. Esta situación consolidó un déficit hídrico acumulado significativo de enero a octubre, que osciló entre -12 y -50% según la estación. Los mayores déficits se observaron en sectores interiores como Sauzal, Los Despachos, Cauquenes y Santa Sofía, con reducciones cercanas o superiores al 45% respecto a un año normal. Por el contrario, estaciones de mayor influencia precordillerana, como Los Niches y San Clemente, mostraron déficits algo menores, aunque igualmente relevantes.

Las temperaturas máximas superaron de forma generalizada los promedios históricos, alcanzando valores entre 18°C y 24 °C según el sector, lo que evidencia un mes más cálido y con mayor demanda evaporativa. Las mínimas fluctuaron entre -1,9 °C bajo lo normal en algunos puntos, como Lomas o Santa Sofía, hasta +0,7 °C sobre la climatología, lo que varió dependiendo de la cercanía al mar o la altitud.

Valle del Lontué

En el Valle del Lontué, se registra un contenido similar o mayor de agua en el suelo al momento de la brotación comparado a la temporada pasada, con algunos casos puntuales de menor disponibilidad. La fecha de brotación se concentró principalmente entre el 1 y el 29 de septiembre, la floración entre comienzos y mediados de noviembre y la cuaja desde mediados de noviembre en adelante, con un comportamiento fenológico levemente adelantado respecto del ciclo anterior en la mayoría de las variedades. El estado fitosanitario general es bueno, con ausencia de problemas graves y solo incidencias bajas a medias de plagas y enfermedades.

Se registraron casos aislados de heladas con daños estimados como leves, generalmente entre un 10 y 20% en yemas o brotes en algunos cuarteles. En términos productivos, la mayor parte de los productores proyecta aumentos globales de rendimiento del orden del 10-20% respecto de la vendimia anterior, impulsados principalmente por cepas tintas como Cabernet- Sauvignon y Carmenère. La superficie de viñedos se afectó considerablemente, registrándose arranques de viñedos Cabernet-Sauvignon y Merlot dado a bajo rendimientos y enfermedades de la madera. Se registran nuevas plantaciones de Syrah y Sauvignon Blanc.

Valle del Claro

En el Valle del Claro, los viñedos encuestados corresponden principalmente a viñedos de riego por goteo y de forma minoritaria de secano. El contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se reporta en general como similar o mayor a la temporada pasada, con pocos casos puntuales de menor disponibilidad, concentrados en predios andinos. La fecha de brotación se ubicó mayoritariamente entre fines de agosto y la tercera semana de septiembre, la floración entre fines de octubre y mediados de noviembre y la cuaja desde comienzos hasta fines de noviembre, con un comportamiento levemente adelantado o similar al ciclo previo en la mayoría de las variedades y solo algunos atrasos en sectores específicos.

El estado fitosanitario se califica como bueno: predominan incidencias bajas de plagas y enfermedades, destacando presiones puntuales de falsa arañita roja, oídio, botritis y otros artrópodos, mientras que muchos cuarteles se mantienen sin ataques relevantes. Se registran heladas de inicio de temporada en algunos predios, principalmente en agosto y septiembre, con daños estimados como leves en ≤10% de yemas o brotes afectados y un caso de mayor impacto en Garnacha de secano, donde las pérdidas pueden alcanzar alrededor de un 30%. En términos productivos, la mayoría de los productores proyecta aumentos de rendimiento global del orden del 10-30% respecto de la vendimia anterior, con incrementos generalizados en cepas tintas y blancas como Cabernet-Sauvignon, Chardonnay y Malbec y solo caídas puntuales en algunos viñedos. La superficie de viñedos se mantiene mayoritariamente estable, registrándose sobre todo mantención de superficie, con nuevas plantaciones de viñedos de la variedad Gewürztraminer.

Valle del Loncomilla

En el Valle del Loncomilla, los viñedos encuestados corresponden principalmente a predios de riego. El contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se reporta como similar o levemente inferior a la temporada pasada, mientras que el secano muestra condiciones algo más favorables. La fecha de brotación se concentró en la primera quincena de septiembre, con floración y cuaja entre inicios y fines de noviembre, configurando un ciclo en general adelantado respecto de la temporada anterior.

El estado fitosanitario se evalúa como globalmente bueno, con incidencias bajas a medias de plagas y enfermedades; destacan focos localizados de falsa arañita roja y complejos de hongos de la madera, además de registros de insectos como chanchito blanco y conchuela. No se reportan heladas importantes de inicio de temporada y, donde ocurrieron, los daños se estiman como leves en ≤10% de yemas o brotes.

En términos productivos, la mayoría de los productores proyecta aumentos de rendimiento global en torno a 10-30% respecto de la vendimia anterior, con incrementos generalizados en cepas tintas y blancas como Cabernet Franc, Cabernet-Sauvignon, País y Syrah aunque persisten rendimientos menores o similares en viñedos con mayor estrés hídrico o edad avanzada. La superficie de viñedos se mantiene mayoritariamente estable, predominando la mantención de superficie, con algunos arranques asociados a bajos rendimientos y envejecimiento de las plantaciones de las variedades Cabernet-Sauvignon, Merlot, Tintorera y Sauvignon Vert y plantaciones de nuevos viñedos de Malbec, Merlot, Pinot Noir y Pinot Gris.

Valle del Tutuvén

En el Valle del Tutuvén, los viñedos encuestados corresponden mayoritariamente a predios de riego por goteo con una pequeña superficie de secano. El contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se evalúa en general como similar o menor a la temporada pasada. La brotación se concentró entre la primera y segunda semana de septiembre, con floración y cuaja entre fines de octubre y la segunda quincena de noviembre, mostrando un comportamiento adelantado respecto de la temporada pasada en la mayoría de las variedades.

El estado fitosanitario de los viñedos se considera mayoritariamente bueno, con incidencias bajas de plagas y enfermedades, aunque se registran casos puntuales de mayor presión de enfermedades fúngicas. Se reportan algunos eventos de heladas primaverales con daños leves, del orden de hasta un 10% de yemas o brotes afectados, mientras que otros predios no presentan daños. En términos productivos, los productores proyectan aumentos de rendimiento global en torno a 10-30% respecto de la vendimia anterior, con incrementos generalizados en la mayoría de las variedades, en especial Cabernet-Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot y Viognier y producciones similares solo en algunos cuarteles de secano. La superficie de viñedos se mantiene similar a la temporada anterior y no se registran nuevas plantaciones ni arranques de viñedos.

Región de Ñuble

En la Región de Ñuble, octubre se caracterizó por temperaturas levemente más cálidas que lo climatológico en la mayoría de las estaciones, especialmente en las temperaturas medias y máximas. En estaciones meteorológicas como Ninhue, Nueva Aldea, Portezuelo, Santa Rosa, Yungay y CE Arroz, la temperatura media se ubicó entre 0,1 y 1,7 °C sobre el valor climatológico, y las máximas hasta 2,0 °C por sobre lo normal, mientras que las mínimas fluctuaron en torno a la climatología, con ligeras desviaciones positivas o negativas según la estación. Esto configura un escenario térmico suavemente más cálido que el promedio histórico, sin eventos extremos destacados, pero con una señal consistente de sobrecalentamiento diurno.

En contraste, el régimen de precipitaciones muestra un déficit pluviométrico marcado y generalizado. En octubre, las lluvias alcanzaron solo entre el 41 y 75% de un año normal según la estación, y el acumulado enero-octubre presenta déficits que oscilan aproximadamente entre el 24 y 41% respecto de la climatología, siendo más severo en sectores como Portezuelo y Ninhue. Si bien en casi todas las estaciones la lluvia de octubre supera a la registrada a la misma fecha en 2024, esto solo atenúa parcialmente la sequía acumulada, manteniendo un escenario de restricción hídrica estructural en la región.

Valle de Itata

En el Valle del Itata, los viñedos encuestados corresponden mayoritariamente a predios de secano y, en menor medida, a viñedos con riego por goteo. El contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se reporta como similar o inferior al de la temporada pasada, especialmente en zonas costeras como Guarilihue. El desarrollo fenológico muestra brotaciones entre fines de agosto y mediados de septiembre, mientras que floración y cuaja se extienden desde fines de octubre hasta fines de noviembre. En la mayoría de los casos, el ciclo se presenta levemente adelantado respecto de la temporada anterior, aunque en sectores de secano más frío se observaron ligeros atrasos.

El estado fitosanitario general es variable: algunos productores reportan presiones medias de oídio, botritis y falsa arañita roja, mientras que otros no registran ataques relevantes. En secano, destacan incidencias puntuales de aves, conejos y avispas. Las heladas fueron poco frecuentes y, en los casos donde ocurrieron, los daños se estiman como leves (≤10% de yemas o brotes), sin comprometer significativamente la producción. En términos productivos, las expectativas son heterogéneas. Los viñedos de secano hacia la costa proyectan rendimientos menores o similares a la temporada anterior, con caídas de hasta un 20% asociadas a estrés hídrico y variabilidad climática. En contraste, algunos predios de riego en el sector de Chillán proyectan aumentos de 10 al 20%, impulsados por variedades como Cinsault, País, Chardonnay y Cabernet-Sauvignon. La superficie de viñedos se mantiene mayoritariamente estable, registrándose una nueva plantación de Chardonnay.

Región de Biobío

Durante octubre, la Región del Biobío presentó un patrón climático marcado por temperaturas levemente superiores a lo normal y precipitaciones significativamente deficitarias en la mayoría de las estaciones. Las temperaturas mínimas, medias y máximas estuvieron entre 0,3 y 1,5 °C por sobre los valores climatológicos, con excepción de algunas estaciones costeras donde la máxima se mantuvo cercana al promedio. En cuanto a precipitaciones, la pluviometría mensual representó solo entre el 35 y 55% de un año normal, salvo en sectores muy húmedos como Las Puentes, donde el registro alcanzó un 88% de lo climatológico. El déficit acumulado enero-octubre oscila entre el 20 y 56%, reflejando una condición de sequía persistente, especialmente en estaciones interiores como Santa Lucía (-55,8%). Solo zonas de mayor influencia oceánica muestran déficits bajos o casi nulos.

Valle del Biobío

Es importante señalar que para esta región no se recibieron respuestas de la encuesta de previsión de vendimia, por lo que no es posible complementar esta información climática con evaluación productiva, fenológica o fitosanitaria reportada por productores.

Valle del Malleco

En el Valle del Malleco, se registra que el contenido de agua en el suelo al momento de la brotación se reporta como menor que la temporada pasada, condición coherente con el déficit pluviométrico regional observado durante primavera. El desarrollo fenológico se presentó levemente adelantado: la brotación se observó entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, la floración entre el 17 y 23 de noviembre, y la cuaja entre el 24 y 30 de noviembre, afectando de forma similar a las variedades presentes en el valle principalmente Chardonnay y Pinot Noir que caracterizan la vitivinicultura de clima frío del Malleco.

El estado fitosanitario general de los viñedos predio es bueno, con incidencias bajas de plagas y enfermedades. Se reporta ausencia de ataques relevantes en la mayoría de las variedades, observándose solo presiones bajas a medias en patologías puntuales como oídio, especialmente en variedades más sensibles como Pinot Noir. En términos climáticos, se registraron heladas de inicio de temporada en agosto, septiembre, octubre y noviembre, aunque los daños fueron leves, estimados en ≤10% de yemas o brotes afectados, sin comprometer el rendimiento proyectado.

En lo productivo, se estima un incremento global de +10%, especialmente en Pinot Noir respecto de la vendimia anterior. De forma adicional, no se registran arrancas ni nuevas plantaciones de viñedos en la zona.

Región de la Araucanía

En la Región de la Araucanía, la primavera del presente año se caracteriza por un escenario hídrico aún deficitario, pero con mejoría respecto a la temporada anterior. Las lluvias de octubre fueron mayores que en 2024, aunque se mantiene un déficit pluviométrico mensual cercano al 23% y un déficit anual promedio cercano al 10%, que aumenta en el secano interior y el valle secano (entre el 12 y 13%). Aun así, las precipitaciones primaverales han permitido un buen desarrollo de los cultivos de secano, reflejado en un VCI regional cercano al 87% (comparado al 75% el año pasado en el mismo período).

Las temperaturas medias de octubre se sitúan levemente sobre los promedios históricos, con superación del umbral de 10 °C en valle secano y precordillera y una marcada disminución de eventos de heladas, especialmente en costa, valle y secano interior. El balance hídrico de octubre es negativo en secano costero, interior y valle, y solo positivo en precordillera, en un contexto de Evapotranspiración de Referencia (ETo) acumulada entre las más altas de los últimos 11 años, lo que indica una mayor demanda atmosférica de agua. Los caudales de los ríos Cautín, Cholchol y Toltén muestran descensos de alrededor del 20 al 40% respecto al mes anterior y/o a los promedios históricos, reforzando la necesidad de una gestión más fina del recurso hídrico a nivel predial y de cuenca.

Valle del Cautín

En el Valle del Cautín se registra un contenido de agua en el suelo menor que la temporada pasada, coherente con el déficit hídrico regional. El desarrollo fenológico muestra un ligero adelanto, con brotación entre el 6 y 12 de octubre, mientras que la floración y la cuaja aún no ocurren al momento de la encuesta, situación típica de este valle de clima frío.

El estado fitosanitario es mayoritariamente bueno, con incidencias mínimas de plagas o enfermedades; no se reportan ataques relevantes para ninguna variedad. La única condición señalada es la presencia de erinosis de la vid (Colomerus vitis), identificada como el principal problema sanitario del ciclo. En cuanto a factores climáticos, no se registraron heladas de inicio de temporada, ni daños asociados a eventos extremos durante invierno o primavera.

Desde una perspectiva productiva, el viñedo proyecta rendimientos similares a la temporada anterior, sin aumentos ni disminuciones relevantes. Asimismo, no se reportan nuevas plantaciones ni arranques de viñedos, manteniéndose estable la superficie vitícola del valle.

Región de Los Lagos

La Región de Los Lagos presenta un escenario marcado por precipitaciones bajo lo normal durante el trimestre, aunque con una alta variabilidad espacial: algunas estaciones registran superávits puntuales en octubre, como Carelmapu y Los Canelos, mientras que el balance anual mantiene déficits significativos que alcanzan entre el 12 y 42% en sectores como Desagüe Rupanco, Isla Chelín, Quilacahuín y Remehue. Las temperaturas muestran ligeras anomalías positivas en varios puntos, especialmente en las mínimas. Los caudales exhiben fluctuaciones leves, con una disminución promedio cercana al 3%, pero con recuperaciones notorias respecto al año anterior, reflejando cierta resiliencia del sistema. En síntesis, Los Lagos atraviesa una temporada de primavera más seca de lo habitual, pero con variaciones intrarregionales importantes y condiciones térmicas que permiten mantener un desempeño agronómico aceptable bajo manejo adecuado.

Chiloé

En Chiloé se registran condiciones de agua en el suelo similares o levemente inferiores a las de la temporada anterior al momento de la brotación. Los viñedos de la zona son de secano. En general, la brotación se registró entre mediados de septiembre y la primera semana de octubre, con floración y cuaja aún no ocurridas al cierre de las encuestas, lo que es consistente con el carácter frío y tardío de esta zona austral. En variedades como Syrah, Tintorera y Carignan el ciclo vegetativo se adelantó, mientras que en Chardonnay, Gewürztraminer, Riesling, Sauvignon Blanc se atrasó.

El estado fitosanitario se reporta como favorable, con incidencias bajas o nulas de plagas y enfermedades en la mayoría de las variedades. Se mencionan presiones bajas de caracoles, sin efectos relevantes sobre el desarrollo vegetativo. No se reportan heladas de inicio de temporada ni daños por eventos extremos, lo que contrasta positivamente con años anteriores en esta región.

Desde el punto de vista productivo, las estimaciones muestran incrementos significativos, con aumentos que alcanzan el 100% respecto de la vendimia pasada, reflejo de mejores condiciones climáticas. Se proyectan aumentos considerables en todas las variedades mencionadas anteriormente. En términos de superficie, todos los encuestados indican mantención de las hectáreas actualmente establecidas, sin nuevas plantaciones ni arranques de viñedos.

Región de Aysén

Durante octubre de 2025, la Región de Aysén presentó precipitaciones variables según macrozona, evidenciando un déficit hídrico generalizado en todas las áreas, excepto en la zona húmeda, donde las lluvias estuvieron dentro de rangos normales para la época. En términos térmicos, la región registró una temperatura media mensual de 8 °C, con mínimas promedio de 3,5 °C y máximas que alcanzaron los 12,4 °C. Las temperaturas mínimas absolutas descendieron hasta cerca de -3 °C, reflejando la marcada influencia del clima frío austral durante la transición primaveral.

El pronóstico estacional del ENOS para noviembre y diciembre anticipa precipitaciones “bajo lo normal” en Coyhaique, Puerto Aysén y Balmaceda, lo que sugiere la continuidad de condiciones secas hacia el inicio del verano. Respecto de las temperaturas máximas, se espera un comportamiento “bajo lo normal” en Puerto Aysén, mientras que en Coyhaique y Balmaceda las máximas tenderían a estar “sobre lo normal”. Para las temperaturas mínimas, el escenario proyectado indica valores “sobre lo normal” en Puerto Aysén, “bajo lo normal” en Coyhaique y entre “normal a sobre lo normal” en Balmaceda. Esta combinación de déficit hídrico, mínimas frías y pronósticos de temperaturas contrastantes caracteriza una primavera de alta variabilidad climática en la región, con posibles implicancias para el desarrollo fenológico y productivo de los sistemas agrícolas y vitícolas del sur austral.

Chile Chico

En Chile Chico, los viñedos encuestados reportan un contenido de agua en el suelo a la brotación similar o ligeramente inferior al de la temporada pasada, en concordancia con el contexto de mayor demanda hídrica en esta zona austral. El desarrollo fenológico se encuentra levemente adelantado, con brotación concentrada entre el 13 y 19 de octubre y con floración y cuaja aún no ocurridas al cierre de las encuestas, lo que refleja el carácter frío y tardío del valle. El estado fitosanitario general es bueno: en la mayoría de las variedades no se reportan ataques significativos, aunque se mencionan incidencias bajas a altas de algunas enfermedades en sectores puntuales, que hasta ahora no comprometen severamente el follaje ni los órganos reproductivos. Climáticamente, se registran heladas de primavera en octubre y noviembre, con daños estimados como leves en ≤10% de yemas o brotes afectados.

Desde el punto de vista productivo, las expectativas son contrastantes: mientras un viñedo proyecta incrementos marcados de rendimiento cercanos al 60%, otro estima una caída en torno al 20% respecto de la vendimia anterior. En términos de superficie, se reporta la plantación de viñedos, indicando expansión reciente de la viticultura en Chile Chico.

Conclusiones

La previsión de vendimia 2026 presenta un análisis integral de las condiciones agroclimáticas, el avance fenológico, el estado fitosanitario y la estimación de la producción en los principales valles vitivinícolas de Chile, destacando la influencia del fenómeno La Niña en una condición más seca y adelantos de la fenología de la vid comparado a la temporada anterior.

La temporada 2025-2026 muestra un comportamiento mayoritariamente favorable a nivel nacional, pese a un contexto climático dominado por déficits hídricos estructurales, temperaturas generalmente más cálidas a la media climática y eventos de heladas localizadas. En la mayoría de los valles, la fenología presentó adelantos leves, el estado fitosanitario fue bueno y los daños por heladas fueron bajos. La proyección productiva muestra una tendencia positiva en gran parte del país, con aumentos estimados entre 10 y 30% en numerosos valles del norte, centro y sur, mientras que las zonas de secano más frías exhiben mayor variabilidad. Los extremos se observan en Pica (+100%), Chiloé (+100%) y Chile Chico (entre +60% y -20%) lo que coincide con un interés productivo en nuevas zonas vitícolas. En conjunto, el país sigue mostrando disminuciones en la superficie plantada, con arranques de viñedos asociados principalmente a baja productividad, enfermedades de la madera y cambios en el giro productivo, pero de nuevas plantaciones concentradas en zonas emergentes como en la Patagonia, especialmente en Chile Chico.

El informe completo se puede descargar en ESTE LINK

Fuentes: ODEPA y ANIAE