¿Sabés porqué el dicho popular «Engaña Pichanga» está relacionado con el vino?

La expresión «engaña pichanga» tiene su origen en la deformación fonética de la frase quechua «ñanga pichanga». Antiguamente, en diversas regiones de Sudamérica, principalmente en el Noroeste Argentino (NOA), Bolivia y Perú, se utilizaba este término para describir una estafa o engaño comercial. 

El quechua (Runasimi) es la lengua indígena más hablada de América, con cerca de 8 a 12 millones de hablantes en Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia y Argentina. Originaria de los Andes, se consolidó como lengua franca inca. Es una familia lingüística con diversas variantes, caracterizada por ser aglutinante

Esta familia lingüística se originó en un territorio que correspondería con la región central y occidental de lo que actualmente es Perú. En el siglo V se separaron dos ramas de la familia, el quechua I hacia el norte y el quechua II hacia el sur. Hacia el siglo XV, la llamada lengua general se convirtió en una importante lengua vehicular y oficial por el Estado incaico. Esta variante fue la lengua más importante empleada para la catequesis de los indígenas durante la administración española.

En el siglo XX, el castellano sobrepasó al quechua como lengua mayoritaria en el Perú. El quechua sureño, descendiente de la lengua general colonial, es la lengua quechua más extendida, seguido del quichua norteño (de Ecuador, Colombia y Loreto) y del quechua ancashino. En la década de 1960, diversos estudios dialectológicos determinaron la existencia de lenguas separadas dentro del quechua.

Las lenguas quechuas tienen una morfología aglutinante, con raíces regulares y repertorios amplios de sufijos productivos, que permiten formar palabras nuevas de forma regular. Entre sus rasgos gramaticales, se distinguen la fuente de la información o evidencialidad, varios casos nominales, un nosotros inclusivo y otro excluyente, el beneficio o la actitud del hablante al respecto de una acción, y opcionalmente el tópico. Los verbos transitivos concuerdan con el sujeto y el objeto. Expresan predicaciones nominales yuxtaponiendo el sujeto y el atributo. A diferencia del español, el quechua funciona sin artículos o conjunciones y sin distinguir géneros gramaticales.

«Ñanga Pichanga» el vino engañoso

Según el Diccionario General de Americanismos (DiGA) este término proviene del quechua. Esta obra -de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) en colaboración con la Real Academia Española (RAE)- es el repertorio más completo sobre el léxico propio del español en América. Contiene cerca de 70.000 voces, lexemas complejos, frases y locuciones, junto con un total de 120.000 acepciones que describen su uso real en el continente

Utilizando esa fuente, el término «ñanga» se vincula frecuentemente con el quechua «yanca», que designa algo sin valor, provecho o de escasa importancia. En el habla coloquial de regiones como Argentina, Uruguay y Perú, se utiliza para referirse a algo falso, de poca calidad o una farsa.

En cuanto al término «pichanga», aplicado al vino, se refiere tradicionalmente a una bebida que no ha completado su proceso de fermentación.

Históricamente, este vino joven, a menudo rebajado o de menor calidad, dio origen a la expresión popular «ñanga pichanga», utilizada para describir algo que defrauda, que parece mejor de lo que realmente es al ser una imitación o versión diluida. Este uso describe un engaño o estafa donde algo parece valioso pero no lo es. Con el tiempo, la palabra «ñanga» se transformó en «engaña» por aproximación de sonido y significado.

Fuentes: RAE, DiGA y Wikipedia