El gobierno de la provincia de San Juan provincial avanza en la definición de herramientas crediticias para productores vitivinícolas con el fin de impulsar cambios en variedades, riego y energía, que incentiven la competitividad y adaptación a los nuevos mercados.
El Gobierno de San Juan está terminando de delinear estrategias en la definición de líneas de crédito destinadas a productores vitivinícolas, con el propósito de poner en marcha un plan integral de reconversión productiva. La iniciativa surge a partir del diagnóstico presentado a fines de 2025 por el Ministerio de Producción y contempla transformaciones en materia varietal, hídrica y energética.
De acuerdo con fuentes calificadas consultadas por Diario Huarpe, el programa —que sería anunciado próximamente por la gestión provincial— apunta a intervenir alrededor de 11.800 hectáreas de viñedos en distintas fases.
La propuesta busca reconfigurar el perfil productivo de la provincia, orientando parte de la actividad hacia segmentos con mayor demanda y proyección en el mercado internacional, como el mosto y la pasa de uva, sin relegar la producción vitivinícola tradicional. El objetivo central es fortalecer la competitividad en un contexto de cambios estructurales en el consumo de vino, tanto en el país como a nivel global.
Desde el Gobierno destacan que no se tratará de una imposición, sino de una herramienta para acompañar a los productores en su evolución. Cada actor podrá decidir cómo adecuarse, ya sea mediante injertos, reemplazo de variedades o incorporación de tecnología. La intención es trasladar parte de la producción hacia alternativas con mejores perspectivas comerciales y precios más favorables.
El plan se inscribe en un análisis más amplio sobre la evolución del sector en las últimas dos décadas, en el que se evaluaron variables como consumo, comportamiento de precios y dinámica de mercados.
En ese marco, el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, había señalado: “Se trata de productos que desde hace tiempo registran precios marginales y que hoy requieren repensar inversiones. Entendemos que el contexto genera incertidumbre, pero también que avanzar es fundamental”.
Agua y energía como pilares
Uno de los ejes clave de la iniciativa es la optimización del uso del agua, especialmente en una provincia afectada por la crisis hídrica. Actualmente, el sistema productivo depende en gran medida del riego tradicional: de las 39.683,98 hectáreas cultivadas con vid, el 78% utiliza riego a manto y apenas el 22% cuenta con tecnología más eficiente.
En este contexto, las líneas de crédito buscarán fomentar la incorporación de sistemas de riego tecnificado que permitan un uso más eficiente del recurso hídrico y garanticen la sustentabilidad de la producción.
A este componente se sumará el aspecto energético. El programa prevé financiamiento para la adopción de energías renovables, principalmente solar, con el objetivo de reducir costos y mejorar la eficiencia del sistema productivo.
Hacia una nueva matriz productiva
La propuesta responde a un proceso de transformación más profundo dentro de la viticultura. La modificación en los hábitos de consumo y la disminución en la demanda de vino tradicional obligan a replantear el modelo productivo.
En ese escenario, San Juan busca diversificar su oferta y consolidar segmentos en los que ya cuenta con presencia en mercados externos. Sin descuidar la uva de mesa y los vinos de alta calidad, el mosto y la pasa de uva aparecen como opciones estratégicas, tanto por su inserción internacional como por su capacidad para absorber volumen y aliviar la presión sobre el mercado interno, un factor determinante en la formación de precios.
En relación con este punto, el ministro Gustavo Fernández destacó el crecimiento de las exportaciones provinciales, lideradas por la minería pero con un repunte del sector agroindustrial: “Si bien la minería continúa siendo el principal motor, el agro ha recuperado protagonismo, ubicándose en 2025 nuevamente como el segundo sector exportador. Dentro de este rubro, la vitivinicultura volvió a tener un rol relevante, impulsada sobre todo por las ventas de mosto y pasa”.
Desde el Ejecutivo provincial subrayan que la implementación será progresiva y por etapas, con el objetivo de evitar impactos bruscos en la actividad. Su puesta en marcha dependerá tanto de la adhesión de los productores como de la definición final de las herramientas financieras, que aún se encuentran en desarrollo.
Definiciones en curso
El Gobierno continúa trabajando en los aspectos técnicos del programa, particularmente en lo referido a montos, condiciones y alcance de los créditos. Una vez definidos estos puntos, se realizará el anuncio oficial.
La expectativa es que el lanzamiento se concrete en el corto plazo. En un contexto desafiante, la provincia apuesta a transformar su vitivinicultura para preservar su identidad productiva, pero adaptándola a las nuevas condiciones del mercado.
Fuente: Diario Huarpe por Juan Manuel Gómez López (periodista).










