Desde el Ministerio de la Producción de la provincia, se ha definido llevar adelante una nueva campaña de control de Lobesia botrana, efectuando las contrataciones necesarias de servicios e insumos por medio de Mendoza Fiduciaria y respetando las especificaciones técnicas impartidas por el Programa de Control y Erradicación de Lobesia botrana que lleva adelante Iscamen. Los resultados obtenidos en la última temporada respaldan la continuidad de la estrategia provincial para consolidar la baja poblacional de la plaga, minimizar los daños en los cultivos y generar condiciones sanitarias favorables para los próximos ciclos productivos.
El Programa, toma como información base para realizar las sugerencias técnicas necesarias, el estado de situación de la plaga en cada zona al final de la temporada 2024/2025. Se proyecta la realización de 3 campañas consecutivas de magnitud significativa, con presupuesto cercano a 15 millones de dólares por temporada, a fin de provocar un descenso significativo de las poblaciones del insecto, evitar daños en la producción y aproximar los resultados a una eventual erradicación de Lobesia en una superficie relevante.
El operativo realizado por el Iscamen y el Ministerio de Producción de Mendoza, alcanzó 130.000 hectáreas de vid y a más de 10.000 productores. El diseño del operativo, considerado uno de mayor envergadura a nivel internacional por la cantidad de hectáreas y productores involucrados, se sustentó en la experiencia acumulada y en herramientas validadas por Iscamen para el Manejo Integrado de la Plaga (MIP), aplicadas a gran escala.
La planificación contempló la biología del insecto, la fenología del cultivo y la dinámica del sistema socioproductivo, permitiendo definir etapas diferenciales y el uso oportuno de cada insumo en función del comportamiento de la plaga.
De acuerdo a la red oficial de monitoreo del insecto de más de 4.000 trampas instaladas en los cuatro oasis productivos, sumado al relevamiento de daños en cultivos, se logró constatar una reducción del 70% de capturas de la plaga en comparación con la campaña anterior.
Sumado a ello, se ha efectuado un relevamiento territorial de daños ocasionados de la plaga que ha permitido contrastar la misma información, con una notable ausencia de daños en los cultivos en general, tras las acciones realizadas. Este resultado permite mantener, en general, a la plaga por debajo del umbral de daño económico y mejorar la calidad general de la uva producida en la provincia.
En función de ello, se indica la evolución de poblaciones histórica, actual y proyectada, de acuerdo al siguiente gráfico:

Se verifica una relación directa en los niveles de inversión de las campañas de control (línea verde) y los niveles poblacionales de la plaga (campañas con escaso nivel de inversión = incremento de poblaciones y viceversa).
Distribución de herramientas de control 2025-2026
En base a los escenarios propuestos y la combinación de herramientas de control establecidas para cada oasis productivo, se espera un marcado descenso poblacional de la plaga en general, tendencia a ausencia general de daños en los cultivos, y un panorama de bajas condiciones de inóculo para el inicio de una nueva campaña 2026/2027.
A continuación se detalla la distribución de herramientas de la campaña 2025/2026:

Los resultados de la campaña se pueden observar en las siguientes figuras:
Oasis Norte y Este provincial

Oasis Centro

Oasis Sur:

Tal como muestra la gráfica siguiente, de acuerdo a los datos de monitoreo en toda la provincia, las detecciones muestran un marcado descenso en comparación con el mismo período de la temporada 2024/2025 (70% menos de detecciones respecto a la temporada anterior). Las herramientas de control utilizadas han generado un impacto directo en las poblaciones del insecto al ejecutarse una serie de acciones coordinadas en grandes áreas. La afección a las primeras generaciones del insecto aseguran un bajo nivel poblacional para el resto de la campaña, lo que protege a los cultivos del daño provocado por el insecto en distintas oportunidades (floración, cuaje, envero y madurez).

La tendencia esperable, en caso de sostenerse este tipo de estrategia de control en un plazo razonable, tal como se ha informado anteriormente, resulta en una disminución tal de las poblaciones del insecto, que resulte compatible con la erradicación de la plaga.
Empleo de las herramientas de control en la temporada
Etapa 1: se asistió con emisores de feromonas, alcanzándose la cobertura de 50.000 hectáreas en todos los oasis productivos, beneficiando a más de 4.000 productores. La distribución del recurso se efectuó a principios del mes de Septiembre, con una logística territorial que permitió la implementación de la estrategia en dos a tres semanas, lo que ha resultado fundamental para asegurar un control base de la plaga en las áreas que se mostraban más comprometidas por el insecto desde el principio.
Etapa 2: consistió en la provisión de insecticidas de bajo impacto ambiental (categoría IV, banda verde) para más de 1.300 productores del Este provincial, asegurando dos aplicaciones dirigidas al primer vuelo del insecto. Para viñedos orgánicos, se distribuyeron productos compatibles sobre una superficie de 7.500 hectáreas.
Etapa 3: se llevó adelante el Servicio de Pulverizaciones Aéreas, herramienta clave para el manejo de la primera generación en grandes áreas. Estas intervenciones abarcaron 90.000 hectáreas de viñedos en Luján, Maipú, Santa Rosa, Junín, Rivadavia, San Martín y Lavalle, con dos pasadas sobre toda el área, alcanzando un total de 180.000 hectáreas tratadas. Aproximadamente 6.300 productores recibieron asistencia por medio de ésta herramienta de control.
Etapa 4: ésta etapa se centró en el control de la segunda generación de la plaga, mediante la aplicación aérea de feromonas asperjables, sobre aproximadamente 70.000 hectáreas en Lavalle, Junín, Rivadavia, San Martín, Santa Rosa y La Paz. Las feromonas asperjadas —compuestos de síntesis utilizados en la Técnica de Confusión Sexual (TCS) — permitieron interrumpir el apareamiento del insecto, reduciendo efectivamente su población al evitar que haya descendencia. La cantidad de productores alcanzados con ésta herramienta resulta ser de 4.900
La estrategia de control diseñada por Iscamen ha combinado herramientas de control en cada área de acuerdo a la situación de la plaga relevada en la temporada 2024/2025, por lo que algunos productores han debido implementar al menos dos de las herramientas de control en sus propiedades para alcanzar los resultados informados.
Disminución de las poblaciones del insecto
Desde el Programa de Control y Erradicación de Lobesia botrana que lleva adelante Iscamen, oportunamente se analizó y proyectó la situación esperable al cierre de la campaña 2025/2026 en caso de no implementarse ninguna estrategia de supresión de las poblaciones del insecto, así como diferentes escenarios de intervención que permitieran alcanzar determinados niveles de control.
Los modelos matemáticos que permiten calcular las dinámicas poblacionales para esta plaga en las condiciones de Mendoza toman en consideración diversos factores, como ser:
- Biología de la plaga en nuestra provincia (considerando 4 generaciones completas por temporada)
- Situación de las poblaciones del insecto al cierre de la campaña anterior (lo que constituye la fuente de inóculo para el inicio de una nueva campaña)
- Posibilidad/Imposibilidad de control únicamente por parte del productor en contexto de elevados niveles poblacionales a nivel zonal y presencia de viñedos en producción pero bajo descuido sanitario, además de cultivos en estado de abandono y semi-abandono.
- Movilidad de la plaga a nivel predial e intrapredial
- Conocimiento práctico del impacto de cada herramienta de control sobre las poblaciones del insecto de acuerdo a las condiciones en que la misma es aplicada
- Experiencia sobre la implementación de medidas de control de manera coordinada en grandes áreas
- Parcelamiento productivo, conocimiento del nivel de mecanización y capacidad de respuesta para efectuar tratamientos de manera oportuna en cada Oasis productivo.
En virtud de los parámetros citados, y en caso de no implementarse la estrategia de control planteada para la temporada 2025/2026, se estimó un incremento de las poblaciones del insecto del 35% para la campaña 2025/2026 respecto a la campaña 2024/2025 (en números, aproximadamente 1,8 millones de detecciones acumuladas del insecto para la campaña 2026/2027 Vs. 1,37 millones de detecciones acumuladas para la temporada 2024/2025).
Este crecimiento poblacional ante la ausencia del control del insecto habría sido compatible con pérdidas directas por alimentación de la plaga sobre la producción que promediaran el 30%, sin contar la pérdida de áreas con ausencia de la plaga en el Oasis Sur.
Por otro lado, los daños totales potenciales podrían haber sobrepasado el 40-45% de la producción, comprometiendo seriamente la calidad de la cosecha, tomando como base el daño secundario que ocasiona el ataque de la plaga en condiciones de lluvias significativas en momentos cercanos a cosecha, tal como se está presentando ésta temporada.
Recomendaciones técnicas para las campañas 2026/2027 y 2027/2028
Las acciones ejecutadas han generado una disminución significativa sobre las poblaciones del insecto, lo que genera una reducción del inóculo en general para la temporada 2026/2027, sin haberse (aún) erradicado la plaga Lobesia botrana. En este sentido el Ministerio de la Producción de la provincia -en línea con el objetivo de alcanzar la mayor supresión poblacional y eventual erradicación de la plaga- da sus recomendaciones para las campañas 2026/2027 y 2027/2028.
Campaña 2026/2027
La estrategia debe enfocarse en dar continuidad al control integral de la plaga en todos los Oasis Productivos y en cada área con presencia de la plaga, manteniendo la vigilancia y monitoreo por medio de trampas específicas en toda el área productiva vitivinícola. Las herramientas a emplear y su distribución territorial serían semejantes a las empleadas en la temporada 2025/2026, replicando la distribución de las herramientas tal como en la campaña anterior, con la finalidad de alcanzar la erradicación total o al menos parcial de Lobesia botrana en el Oasis Sur, Valle de Uco y sectores del Oasis Norte /Este de la provincia, sacando ventaja del impacto que han generado las acciones de control sobre el inóculo de la plaga para la temporada siguiente en cada zona.

Las proyeccciones de resultados se analizan en las siguientes figuras.
Oasis Norte y Este

Oasis Centro

Oasis Sur

Campaña 2027/2028
La estrategia debe enfocarse en controlar la plaga en las áreas que presenten detecciones en la temporada 2026/2027, implementando sobre dichas áreas todas las combinaciones de herramientas de control disponibles para garantizar el máximo nivel de supresión que las circunstancias permitan, a fin de proteger a las áreas donde la plaga ya no sea detectable, e incrementar las áreas con ausencia de la plaga o erradicación de la misma.
El mantenimiento de la vigilancia y monitoreo por medio de trampas específicas en toda el área productiva vitivinícola resultará vital para detectar reintroducciones posibles a áreas que se encuentren libres de la plaga hasta el momento a fin de actuar de inmediato con medidas de control que eviten nuevamente la instalación del insecto en la zona.
Asimismo, el sistema de monitoreo permitirá definir el empleo de herramientas de control en las zonas con presencia del insecto a lo largo de la temporada. Se estima alcanzar la erradicación del insecto en todos los Oasis productivos al finalizar ésta temporada, manteniendo áreas con focos de bajos niveles de presión, que requerirán atención para evitar re-diseminación y restablecimiento de las poblaciones en todas las áreas productivas.

Las proyeccciones de resultados se analizan en las siguientes figuras.
Oasis Norte y Este

Oasis Centro

Oasis Sur

En referencia a la estrategia de control, todas las combinaciones posibles se enfocarían principalmente en el Oasis Este, trabajando en el Oasis Norte solamente sobre los focos remanentes (al igual que en el Oasis Centro y Sur). En el Oasis Este se aplicaría feromonas pasivas, aeroaplicación de insecticidas, feromonas pulverizables e insecticidas para aplicaciones terrestres, a fin de terminar de reducir el inóculo.
Fuente: Iscamen











