Una encuesta española asegura que trabajar en el sector del vino hace feliz

La Fundación para la Cultura del Vino presentó en Barcelona Wine Week el 1er Informe sobre la Felicidad en el Trabajo en el Sector del Vino, un estudio pionero con 820 participantes que identifica los principales retos y oportunidades de mejora en un sector clave para el territorio, la cultura y la proyección internacional de España.

El 50% de las personas que trabajan en el sector del vino considera su trabajo una fuente principal de felicidad y el 48,7% (casi 2 puntos mejor de la media mundial) siente que esto ocurre realmente. Son dos de las principales conclusiones del 1er Informe sobre la Felicidad en el Trabajo en el Sector del Vino, impulsado por la Fundación para la Cultura del Vino en colaboración con Happyforce, The Wine Studio y The Human Studio y presentado por primera vez durante la jornada inaugural de Barcelona Wine Week.

Lejos de plantear un diagnóstico negativo, el informe sitúa al sector ante una oportunidad estratégica de evolución y con base sólida para construir mejores experiencias laborales en una actividad con características muy particulares: profundamente ligada al entorno rural y a la tierra, pero al mismo tiempo altamente internacionalizada, culturalmente simbólica y con un enorme potencial para integrar innovación en todas sus áreas.

Según Alex Ríos, CEO de Happyforceel sector del vino en España no tiene problemas de rechazo, tiene un reto de evolución y su transparencia demuestra madurez y voluntad de mejora ya que medir es el primer acto de responsabilidad”.

Un sector con fuerte arraigo, pero nuevos retos laborales

El estudio, realizado a partir de 820 respuestas de profesionales de toda la cadena de valor en España, muestra que el vino es un sector que retiene talento, pero que no siempre logra convertir esa permanencia en orgullo y recomendación. El Employee Net Promoter Score (eNPS) se sitúa en -4, un dato cercano a neutro y que, además, es notablemente mejor que el eNPS de empresas de España, que actualmente es de -7.27.

Esta “zona gris”, en la que se sitúan el 40% de los profesionales, es especialmente relevante en un sector donde el trabajo no es solo un empleo, sino una forma de vida ligada al territorio, a la tradición y a la continuidad generacional. De esta forma “ahí está la oportunidad: convertir experiencias correctas en memorables” señala Ríos.

Aunque el sector tiene una brecha estructural entre lo que promete y sostiene en el tiempo, esa brecha en el caso español es menor que la media mundial e incluso un 73% de los profesionales continuaría ligado al mundo de vino si decidiera cambiar de trabajo. “Hay compromiso, vocación y arraigo y lo que necesitamos es convertir esas fortalezas en experiencias laborables sostenibles. El sector del vino no tiene un problema de rechazo, tiene un reto de evolución” ha indicado Meritxell Juvé, cuarta generación de la familia Juvé y vicepresidenta de la Fundación para la Cultura del Vino.

Rural y global: una oportunidad diferencial

El informe subraya que el sector del vino parte de una posición singular: combina entornos rurales, estructuras medianas y pequeñas y una fuerte vinculación emocional con el vino, con una creciente exposición a mercados internacionales, innovación tecnológica y nuevos modelos de trabajo.

“Este contexto ofrece una oportunidad única para reforzar el bienestar y la conciliación en entornos rurales, contribuyendo a la fijación de talento en el territorio, integrar innovación no solo en el viñedo o la bodega, sino también en la organización del trabajo, el liderazgo y la gestión de personas y convertir la cultura, el propósito y el arraigo en verdaderos motores de compromiso sostenible” ha asegurado Elisa Errea, CEO de The Wine Studio y The Human Studio.

Por su parte, Celine Pérez, Directora de Barcelona Wine Week ha puesto en especial valor “la madurez del sector del vino en España y su capacidad de mirarse con honestidad, detectando oportunidades claras de mejora”.

La Fundación para la Cultura del Vino destaca que este informe constituye un punto de partida para “generar reflexión, diálogo y acción colectiva”. Convertir el bienestar individual en bienestar sectorial es clave para reforzar la reputación interna, garantizar el relevo generacional y asegurar la sostenibilidad del sector a medio y largo plazo. “En el sector del vino disponemos de todos los ingredientes para ser referentes en felicidad laboral: propósito, tradición y pasión por el producto y este informe es solo el primer paso para convertir todo ese potencial en realidad”, concluye.

Sobre la Fundación para la Cultura del Vino

La Fundación para la Cultura del Vino es una institución líder formada por un patronato de bodegas históricas y organismos clave del sector vinícola español. Desde su creación en 1993, se ha dedicado a promover la excelencia y la diversidad del vino español como un emblema cultural en el mundo.

En la actualidad forman parte de la Fundación el grupo La Rioja Alta S.A. (La Rioja Alta S.A. Lagar de Fornelos, Torre de Oña, Áster), Bodegas Marqués de Riscal (Rueda y Rioja), Grupo Terras Gauda (Terras Gauda, PiGacum, Quinta Sardonia, Cía. de Vinos Heraclio Alfaro), Tempos Vega Sicilia (Vega Sicilia, Alión, Pintia, Macán, Tokaj-Oremus), Alma Carraovejas (Pago de Carraovejas, Ossian Vides y Vinos, Milsetentayseis, Viña MeinEmilio Rojo, Aiurri y Marañones), Bodegas Muga y Juvé & Camps (Juvé & Camps, Finca Espiells y Pagos de Anguix) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como patronos.

Fuente: Fundación para la Cultura del Vino (España)