El lunes 2 de febrero, miembros de la Mesa Vitícola de San Juan se reunieron en asamblea, en plena ruta, motivados por la disconformidad con el precio de la uva de la cosecha 2026. Entre otros reclamos también se refirieron al estado de la red de riego.
Comienza la puja por los precios de la uva y como cada año, la discusión está sobre el tapete con posiciones discímiles. El malestar por parte de los productores primarios los convocó en una asamblea que se realizó en la Ruta 20 y calle Zapata, de la capital sanjuanina., el lunes 2 de febrero.
Sobre un trailer como escenario, fueron varios los que se quejaron de la situación del actual mercado y criticaron el mínimo que propuso el Gobierno para el precio de la uva, que fue de $260 para las destinadas a mosto. Los productores dijeron que es insuficiente y que deberían poder vender a $300 pesos el kilo.

Si bien desde el sector público no habían propuesto condiciones, en una entrevista con Diario de Cuyo el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, opinó al respecto proponiendo que no baje de $260 el kilo. Esto no fue bien recibido por los viñateros que, según dijeron durante la asamblea, las ofertas van de $200 o $210 por parte de elaboradores y bodegas, y en otros casos ofrecen recibir la uva y fijar el precio cuando vendan el producto terminado.
Durante la asamblea, Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, pidió una respuesta concreta “Estamos en una situación crítica, es muy serio lo que está pasando y muy triste también”, aseguró. Y dijo que esperan alguna ayuda “que sea realmente concreta y que el producto las pueda ver y palpar”.
Hasta el momento desde Gobierno la propuesta principal tiene que ver con créditos de cosecha y acarreo. Al contrario de lo que sucedió durante la vendimia 2025, no hubo una línea específica para el mosto. Esta herramienta, que permitía al Estado comprar el equivalente de mosto para luego venderlo, también recibió críticas durante la asamblea.
Las propuestas de parte de algunos productores eran variadas y no siempre iban en la misma línea. Surgieron planteos discímiles, algunos sugirieron que se reemplacen funcionarios por “personas que vienen del sector privado y conocen la producción”, y del otro lado de la vereda estaban quienes solicitaban que «el Estado intervenga en las bodegas”. Al respecto se ocasionaron, además, fuertes cruces por cuestiones ideológicas entre el presidente de la mesa -que apoyó las medidas del gobierno nacional- y el titular de la Asociación de Viñateros Independientes, Juan José Ramos que la criticó duramente.
Pero el punto en el que estuvieron todos de acuerdo es en la necesidad de un precio fortalecido. El sector primario tiene todavía semanas para que se defina por completo el valor de la uva. Del otro lado están los grandes elaboradores, que en el caso de vinos tienen una concentración casi total en tres empresas y para el mosto también rondan la docena.








