Walter Bressia: «Necesitamos un esquema ágil de reintegros y devoluciones impositivas, exportar impuestos nos resta competitividad”

El Espacio Arizu, en Godoy Cruz (Mendoza) volvió a convertirse en escenario del tradicional agasajo de Bodegas de Argentina, la cámara que nuclea 250 empresas del sector del vino. Este ya tradicional encuentro, enmarcado en el calendario de la Fiesta Nacional de la Vendimia, reunió a referentes del sector vitivinícola, empresarios, funcionarios, políticos y representantes de distintas instituciones. Desde el escenario, el presidente de la entidad, Walter Bressia; el intendente anfitrión, Diego Costarelli; y el gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo analizaron la situación actual y las perspectivas de la actividad.

El mediodía del sábado 7 de marzo, la Municipalidad de Godoy Cruz -desde el Espacio Arizu– fue anfitirona del agasajo organizado por Bodegas de Argentina. Este encuentro, que se celebra cada año dentro del calendario vendimial, festeja su 90 aniversario al igual que la tradicional Fiesta.

El evento contó con la presencia de la Vicepresidenta Victoria Villarruel, el Presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, el Gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, junto a funcionarios provinciales, entre ellos la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado; el ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Dalmiro Garay, la Presidenta del Emetur, Gabriela Testa.

En representación de los gobiernos municipales asistieron los intendentes Francisco Lo Presti (Las Heras), Marcos Calvente (Guaymallén), Ulpiano Suarez (Ciudad de Mendoza) y Diego Costarelli (Godoy Cruz). Asimismo, participaron ministros del gabinete provincial, legisladores provinciales y nacionales, funcionarios municipales, exgobernadores y representantes de Bodegas de Argentina, encabezados por su presidente Walter Bressia.

Una bienvenida con anuncios

El intendente de la Municipalidad de Godoy Cruz, Diego Costarelli dio la bienvenida a los presentes y, durante su discurso, destacó que “Mendoza es el mejor ejemplo de cómo convertir un panorama desfavorable en un abanico de oportunidades”.

Resaltando la articulación entre el sector público y el privado, el funcionario habló sobre la importancia del Espacio Arizu como centro urbano “Con mucho esfuerzo recuperamos un edificio histórico y lo transformamos en un espacio que integra turismo, gastronomía, cultura, industria y conocimiento, además de mejorar notablemente el paisaje urbano”, expresó.

Diego Costarelli, Intendente de la Municipalidad de Godoy Cruz

Finalmente Costarelli adelantó las innovaciones en la que están trabajando, “Esta apuesta tiene un nuevo capítulo. Aquí se pondrá en marcha la Ciudad del Vino. Arte, vitivinicultura y tecnología combinados ofrecerán una experiencia inmersiva, única en el país, a la altura de los grandes museos del mundo. Esa es la esencia del Modelo Godoy Cruz: no nos conformamos”.


Walter Bressia: «Una cosecha difícil que nos encuentra en una tormenta perfecta»

A su turno, el presidente de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, trazó un diagnóstico claro sobre la crisis actual del sector vitivinícola: valoró los avances macroeconómicos recientes, pero advirtió que todavía faltan condiciones estructurales para recuperar competitividad y volver a crecer en exportaciones.

En su discurso comenzó recordando al público el nacimiento de la entidad, que esta vendimia cumple 25 años “Este año Bodegas de Argentina cumple 25 años de trabajo continuo, comprometido con el esfuerzo de las instituciones que la antecedieron desde comienzos del siglo pasado, como el Centro de Bodegueros de Mendoza y la Asociación Vitivinícola Argentina. A lo largo de estos años ha sido pionera en el desarrollo de la industria, impulsando desde la década de 1990 iniciativas como nuestra marca Caminos del Vino y los programas de sustentabilidad vitivinícola en Argentina.”

Luego, ubicándose en la actualidad del sector, el dirigente reconoció que la industria vitivinícola no está pasando un buen momento «Lo sabemos y lo vemos en la situación que atraviesan los productores, las bodegas y toda la cadena productiva”, y señaló que la cosecha actual se da en un contexto complejo para la actividad. “Es una cosecha difícil que nos encuentra en una tormenta perfecta: un mercado interno que no termina de recuperarse y mercados internacionales que han caído en los últimos años”.

Según remarcó, a pesar de ese contexto, la vitivinicultura continúa siendo una de las economías regionales más importantes del país, “Con presencia en 17 provincias, nuestra industria genera alrededor de 300.000 puestos de trabajo, reúne a miles de productores y más de 800 bodegas que venden sus productos al mundo”, destacó.

Además, destacó el impacto positivo que la actividad ha tenido en el desarrollo del turismo enológico, uno de los segmentos que más creció en las últimas décadas,“El vino argentino también generó una actividad asociada con enorme potencial: el enoturismo, que se convirtió en uno de los grandes motores del desarrollo turístico del país”.

Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina

Reconocimiento a la estabilización económica

Durante su intervención, Bressia también hizo referencia al contexto económico del país «luego de los años difíciles que vivimos, comienza a estabilizarse la economía y esperamos que eso reactive el consumo», y valoró los esfuerzos del Gobierno Nacional para ordenar variables macroeconómicas, “reconocemos el esfuerzo del gobierno nacional y de las provincias para ordenar la economía argentina. Ha sido un proceso difícil y sabemos que todavía queda camino por recorrer”, sostuvo. Además agregó “Valoramos los avances hacia la estabilidad macroeconómica, la reducción de la inflación y la normalización de variables que durante años afectaron la previsibilidad de nuestros negocios”.

Por otro lado, Bressia consideró positiva la reciente reforma laboral al señalar que “la modernización del marco laboral es imprescindible para una industria intensiva en mano de obra como la vitivinicultura”.

El desafío de la competitividad

Sin embargo, el dirigente advirtió que estabilizar la economía es sólo el primer paso y que el verdadero desafío es mejorar la competitividad sistémica del país, “Ordenar la macroeconomía es el comienzo, pero no es suficiente. Para desarrollarnos necesitamos lograr competitividad sistémica”, planteó. Y dejó clara la perpectiva a futuro agregando que “el gran desafío que tenemos por delante es muy grande, porque hoy producir en Argentina sigue siendo caro, y la inserción internacional requiere esfuerzos conjuntos entre empresas y gobiernos para mejorar las condiciones para poder llegar con precios más competitivos a los mercados del mundo. Este desafío no es sólo sectorial, sino nacional”.

Bressia explicó que hoy el sector enfrenta costos elevados que dificultan competir con otros países productores «No se puede competir globalmente con 155 impuestos sobre nuestra espalda, regímenes complejos, costos logísticos tan elevados que duplican a los de los competidores, una baja participación en acuerdos comerciales internacionales, y saldos millonarios que se acumulan e inmovilizan capital para invertir«. En este sentido cuestionó la estructura impositiva actual advirtiendo que “necesitamos un esquema ágil de reintegros y devoluciones impositivas. Exportar impuestos nos resta competitividad”.

El acceso al financiamiento también fue otro de los puntos centrales del planteo, “No contar con condiciones de financiamiento acordes a las que existen en otros países nos quita competitividad. El acceso al crédito es indispensable para invertir y mejorar la productividad”, remarcó.

Como empresario bodeguero, también presentó una serie de propuestas para aliviar la situación del sector. Una de ellas fue la implementación de un régimen especial de diferimiento para el pago de contribuciones patronales durante los períodos de mayor actividad, “Proponemos un régimen transitorio de diferimiento en el pago de contribuciones patronales que permita dar oxígeno financiero en los momentos de mayor exigencia productiva”, explicó.

Y se comprometió a seguir trabajando desde «la escucha activa de nuestros socios, la unidad de todos los sectores de la producción, y desde la vocación de diálogo permanente con los funcionarios nacionales, provinciales y municipales.»

El potencial del vino argentino

Frente a ese diagnóstico Bressia valoró el esfuerzo del sector vitivinícola «Hemos hecho un esfuerzo enorme para no arriesgar calidad frente a las condiciones de costos de producción, y lo vamos a seguir haciendo, y eso tiene que ser considerado a la hora de definiciones de políticas públicas que influyen en nuestro sector. Somos una industria con marca argentina, exportamos a todo el mundo, agregamos valor y generamos empleo. Nos merecemos, por lo tanto, mejores condiciones para tener niveles de exportación superiores a los actuales».

Y destacó el prestigio que alcanzó el vino argentino en el mundo “La relación calidad-precio de nuestros vinos ha ganado reconocimiento internacional y hoy se ubica entre las más destacadas de cada segmento”, afirmó. Además, recordó que las bodegas asociadas a la entidad representan gran parte de la actividad, “Nuestras bodegas socias aportan más del 90% del vino exportado por el país y cerca del 70% del mercado interno”.

El bodeguero no dejó de lado la importancia del vino como parte de nuestra cultura “El vino es un alimento que ha acompañado a la sociedad desde sus orígenes y forma parte de la identidad de los pueblos vitivinícolas. Hoy, más que nunca, debemos volver a poner en valor este concepto, generador de encuentros y de tantos buenos momentos que ha compartido la sociedad.», sostuvo.

Finalmente, indicó que el sector tiene un enorme potencial de crecimiento si se generan las condiciones adecuadas, “La vitivinicultura argentina ya demostró que puede generar empleo, valor agregado y divisas. Lo que necesitamos es alinear políticas públicas con una estrategia de desarrollo productivo de largo plazo para el vino argentino”.


Alfredo Cornejo: «La vitivinicultura compitió en escenarios muy adversos durante décadas»

Durante su intervención, el Gobernador de la Provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo, destacó el valor histórico e institucional de este encuentro y subrayó el papel central que la vitivinicultura ocupa en la identidad productiva, cultural y económica de Mendoza.

En ese marco, indicó que la industria del vino ha demostrado una notable capacidad para competir incluso en contextos adversos, constituyendo uno de los ejemplos más claros de una industria que logró sostenerse a pesar de las dificultades estructurales de la economía argentina, “La macroeconomía argentina le ha hecho a la industria vitivinícola la vida imposible durante décadas, con problemas de tipo de cambio, aranceles y falta de apertura de mercados. Sin embargo, la vitivinicultura ha seguido siendo competitiva”, afirmó el mandatario.

En este sentido consideró que el sector llega al actual proceso de transformación económica del país con fortalezas importantes, «la calidad de los vinos argentinos y el posicionamiento alcanzado en los mercados internacionales son resultado del esfuerzo conjunto del sector privado y de políticas públicas orientadas a fortalecer la actividad».

El mandatario destacó además que Mendoza ha mantenido históricamente una orientación clara de apoyo al desarrollo productivo. “Nuestro gobierno ha sido pro sector privado y pro industria, con el objetivo de ampliar la matriz productiva sin dejar de potenciar aquello que Mendoza hace bien”, afirmó.

Esta temática la continuó en una ronda de prensa en la que recordó que hace una década las exportaciones del sector alcanzaban mil millones de dólares y que actualmente rondan los setecientos millones, una caída que atribuyó en parte a los desequilibrios macroeconómicos del país. Sin embargo, destacó que existen señales positivas en segmentos específicos, como el crecimiento de varietales diferenciados.

Alfredo Cornejo, Gobernador de la Provincia de Mendoza

Apertura económica y oportunidades para exportar

Cornejo también planteó que el nuevo contexto macroeconómico que atraviesa el país abre oportunidades para la vitivinicultura, particularmente en materia de exportaciones. Según indicó, la estabilización económica impulsada por el Gobierno nacional puede generar condiciones más favorables para que las empresas del sector amplíen su presencia en los mercados internacionales.

“Tenemos que exportar más, y Bodegas de Argentina tiene muchos exportadores exitosos que pueden contribuir a ese proceso”, sostuvo el Gobernador, quien remarcó que la Provincia acompaña activamente a los productores mediante herramientas de financiamiento, subsidios y programas de promoción comercial.

En esa línea, recordó que durante el último año el Gobierno de Mendoza destinó más de $185.000 millones en distintos programas de apoyo productivo vinculados a exportaciones, energía e infraestructura, con el objetivo de fortalecer la competitividad del sector.

Un cambio de paradigma económico

El mandatario provincial señaló además que el proceso de transformación económica que está atravesando el país obliga tanto al sector público como al privado a adaptarse a nuevas condiciones, “estamos en medio del río de un cambio de matriz económica. Venimos de un sistema con precios muy distorsionados que ahora se están acomodando, y en ese proceso cruje todo: las industrias, las empresas y también el Estado”, explicó.

En ese contexto, destacó que administrar con baja inflación implica nuevas reglas de funcionamiento tanto para el sector público como para el privado, y consideró que el desafío es sostener el rumbo de las reformas estructurales mientras se corrigen las dificultades que atraviesan algunas empresas.

A pesar de las tensiones propias del proceso de cambio, Cornejo se mostró optimista sobre el futuro de la actividad vitivinícola. “La vitivinicultura argentina tiene hoy un problema de contexto más que un problema propio. Sus vinos están entre los mejores del mundo y compiten por calidad”, afirmó.

Además se refirió a la disminución global en el consumo de bebidas alcohólicas, que responde a tendencias de salud que afectan a todo el mundo por lo que el sector deberá modernizar su estrategia comercial, “Tenemos que aggiornarnos a esos cambios. La industria vitivinícola argentina y la mendocina están preparadas para modificar la forma de producir, vender y comercializar”, afirmó.

Cuidar la producción primaria

En el tramo final de su discurso, el Gobernador remarcó la necesidad de preservar la producción primaria como base de toda la cadena vitivinícola, e hizo un llamado a fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado, “Es importante que el sector privado, Bodegas de Argentina y todos los actores de la cadena nos comprometamos en mantener nuestra producción primaria. Sin productores primarios no podemos seguir haciendo los muy buenos vinos que hacemos. A ellos hay que acompañarlos”, señaló.

Cornejo sostuvo que el futuro de la vitivinicultura depende de una articulación sólida entre liderazgo político, institucionalidad empresarial y productores, y afirmó que Mendoza continuará promoviendo políticas orientadas a ampliar su sector productivo y a generar condiciones para el crecimiento de la industria.

Fuentes: Propias y Gobierno de Mendoza