Yoann Canovas: «La tecnología enológica pesa cada vez más que la tradición del corcho»

El Grupo Altasur se fundó en 2007 en Mendoza. Comenzó comercializando los tapones tecnológicos de la empresa francesa Diam Bouchage. Expandió sus operaciones estableciendo plantas de producción en Argentina y Chile, alianzas en Brasil y representantes en Uruguay, Bolivia, Perú y Ecuador. Tras casi dos décadas de trabajo conjunto, en 2026 Diam adquirió Grupo Altasur para reforzar su presencia directa en mercados estratégicos de sudamérica. Paralelamente, el enólogo francés, Yoann Canovas, asume como director de ventas para de la región con base en Chile. Punto vid conversó con el directivo sobre la integración de Altasur al grupo, la visión de la empresa, sus innovaciones y el mercado vitivinícola.

Desde hace más de dos décadas, la empresa francesa Diam desarrolla soluciones de taponado para la industria vitivinícola con un fuerte foco en la innovación, orientada a garantizar la calidad, la homogeneidad entre botellas y un control preciso de la evolución del vino.

La empresa forma parte del grupo Oeneo, que también desarrolla productos para crianza a través de Seguin Moreau, y soluciones de automatización enológica con Vivelys.

En Sudamérica -uno de los principales mercados de la compañía- su socio estratégico fue, durante 19 años, el Grupo Altasur. Desde Mendoza, la empresa consolidó la distribución de la marca, expandió sus operaciones con una planta en Chile y desarrolló una red comercial en distintos países de la región. Ese crecimiento y la relación construida entre ambas compañías desembocaron recientemente en la adquisición de la distribuidora mendocina por parte de Diam Bouchage.

Con 20.000 millones de tapones comercializados en todo el mundo y una nueva estructura para Sudamérica, Punto Vid conversó con Yoann Canovas, enólogo y director comercial de Diam para la región, sobre la adquisición de Altasur, los desafíos del mercado y la estrategia de crecimiento de la compañía.

Sudamérica, cuarto mercado más importante de Diam

YC- Soy enólogo, aunque antes de esa carrera estudié negocios internacionales y negocios del vino. Finalmente fui por la enología porque yo tenía el sueño de tener mi bodega. En Diam estoy hace 10 años, pasando por distintas posiciones y recientemente asumiendo la dirección comercial para Sudamérica.

– Visité esta región hace nueve años y me gustó mucho, los lugares y sus vinos, que son increíbles. Después fui a vivir a California en 2020 donde estuve 5 cinco años encargado del mercado de Estados Unidos, Canadá. Y México.

Sudamérica es nuestro cuarto mercado, después de Francia, Italia y España. Norteamérica es el quinto. En cada uno de esos mercados hay un director regional, y aquí no lo teníamos. Cuando la empresa me ofreció la posición de director comercial para la región, no lo dudé.

Paralelamente se dio la adquisición de Altasur por parte de Diam, a quienes visité unas 3 veces en los últimos dos años. Tuve, entonces la oportunidad de conocer a los equipos, los socios y tener un panorama del mercado regional.

Planta Altasur en Chile

Todas las regiones elaboradoras de vino, Chile -donde estoy radicado-, Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia y Brasil, donde hice una visita reciente. Las prioridades al principio son Argentina y Chile, que es donde está la mayor porción de mercado.

-Es una estrategia de integración vertical. Desde sus inicios, Altasur tiene una relación muy cercana con Diam, hace 19 años, porque Diam es el producto número uno para ellos y la relación con los socios fue siempre excepcional. Una relación casi de familia.

De hecho, Diam es una empresa familiar. Si bien estamos en la bolsa en París, casi el 80% de las partes de la empresa es de la misma familia, y tenemos en nuestro espíritu una dimensión muy familiar entre colaboradores y niveles jerárquicos. Eso facilita mucho el trabajo.

El equipo de Altasur Argentina

Por otro lado esta adquisición es una manera de avanzar hacia el futuro en un mercado de gran potencial y con muchos desafíos. Esta integración va a ayudar a consolidar el mercado sudamericano.

Altasur es el primer acuerdo de este tipo que hacemos. Y es lógico, fue un proceso natural que se dio a partir de la trayectoria y la sinergia entre ambas empresas.

Diam, el 2do proveedor de corchos del mundo

-Diam es una empresa de origen francés, que diseña tapones de corcho tecnológicos para toda clase de vinos y es el segundo proveedor de corcho en el mundo. Es muy joven para el mundo del corcho y el vino, se fundó hace 22 años, pero tuvo una expansión impresionante.

La firma empezó con la idea de limpiar el corcho, a través de un proceso único patentado como Diamant. Es una tecnología que limpia totalmente el corcho de TCA, responsables del olor a corcho (TCA liberable ≤ 0,3 ng/l), y de 150 moléculas aromáticas. Utiliza CO2 supercrítico a presión diferenciada que garantiza una neutralidad sensorial incomparable y una homogeneidad perfecta de un tapón a otro. 

Esa es la razón por la que Diam fue reconocida en el mercado, por eso nuestro slogan es «El guardian de los aromas».

-Los enólogos cada vez exigen mas tecnologías de precision y las bodegas de alta gama eligen Diam. Las características de homogeneidad y neutralidad aromática nos dieron un lugar importante en el mundo premium.

Empezamos muy fuerte en la región donde los vinos son más frescos, por ejemplo Champagne, Alsacia, Borgogna, Borregón, porque allí los vinos son un poco mas sensibles a la variación de transferencia de oxígeno, y ahí crecimos muy rapidamente.

La homogeneidad es muy importante en los vinos, las bodegas no pueden ofrecer un vino de buena calidad que una botella sea distinta de la otra, bajo la misma etiqueta, añada, varietal. Diam garantiza las mismas caracteristicas físicas para cada tapón, ofreciendo una perfecta regularidad en la linea de embotellado y uniformidad de la evolución en botella.

-Totalmente, lo venimos trabajando hace más de 10 años es el mercado en el que crecemos rapidamente. Pero no es un mercado fácil y en los últimos 5 años ha cambiado mucho. Tenemos clientes que están sufriendo, hay que adaptarse y acompañar con un muy buen servicio.

Un portfolio que asegura la precisión enológica

-Tenemos cuatro familias de producto:

Primero la llamada Diam, todos los corchos tienen un número, 2, 3, 5, 10, 30, que es la garantía mecánica del tapón, es decir, la fuerza que el corcho va a tener adentro de la botella, su elasticidad. Por ejemplo, un Diam 5 va a tener esta elasticidad por 5 años. Pero son 5 años a 20 grados. A medida que se baja la temperarura de guarda, la reacción es mucho más lenta. Ese mismo Diam 5, guardado a 15 grados, garantiza una buena elasticidad por 10 años.

Toda la línea funciona así. Para un Diam 10, son 10 años, un Diam 3, son 3 años. No significa que después de 3 años a 20 grados el corcho va a desaparecer o morir. Es solo que no podemos garantizar la transferencia de oxígeno. De hecho tenemos corchos en el mercado, que superan esos límites y funcionan muy bien. Pero nosotros le ofrecemos al enólogo una cifra garantizada para mayor precisión.

La segunda gama que fabricamos se llama Origine, también en 3, 5, 10 y 30. Son tapones de base biológica, al corcho de los tapones se integra una emulsión de cera de abeja y un aglutinante compuesto de polioles 100% vegetales. Esta cera tiene un rol muy importante porque es hidrofóbico y protege el corcho de la penetración de vino. De ese modo se evita la pérdida de elasticidad, porque cuando muere la elasticidad del corcho, ya no se puede garantizar vida útil.

En 7 años, la gama Origine by Diam ha conquistado a buen número de clientes y ahora vendemos más de 30 millones de tapones de base biológica en el mundo entero. 

Tenemos una línea de corchos para espumosos. La familia Mytik Diam, esta gama también funciona en 3, 5 y 10, con una mecánica increíble con poca transferencia de oxígeno, permitiendo al enólogo elegir el corcho en función de cómo quiera que evolucione su vino tras varios años en botella. 

Hacer un corcho para espumosos es muy difícil, porque influyen diferentes variables, hay muchas fermentaciones, además a la botella solo entra la mitad del tapón (unos 24 milímetros). A eso hay que sumarle el CO2 que tiene que salir y el oxígeno que quiere entrar y finalmente cuando la botella se abre el corcho salta solo y eso es un riesgo mecánico. Por eso diseñamos este corcho específicamente, para cubrir todas esas variables.

En espumantes también hacemos tapones para el tiraje. Este es algo muy interesante que se hace en algunas bodegas. En lugar de hacer el tiraje con una tapa corona, se hace con un corcho. Y el desarrollo es diferente, difiere la transferencia de oxígeno durante el envejecimiento del vino.

Si, la última gama desarrollada por Diam, Setop, que es la línea para espirituosas. Se fabrican según las peculiaridades de cada cuello para lograr un confort y una perfecta resistencia a las sucesivas aperturas. 

Tenemos un mercado muy interesante y hacemos productos muy innovadores. Por ejemplo, somos capaces de reciclar la materia prima (residuos naturales) de un destilado para hacer la cabeza del corcho: bagazo de whisky, orujo de manzana, lavanda, virutas de barrica, etc. es un auténtico avance tecnológico, estético y medioambiental.

Trabajamos con muchos destilados en Europa, en México. Es un mercado completamente diferente. Esto es muy reciente. Es un producto que está llegando a Sudamérica y claramente nuestros mercados son Pisco y Cachaca.

Porque Diam no tiene sabor, tiene control y muchas opciones para el tratamiento del oxígeno. Es verdad que el mundo del corcho es muy tradicional, hasta diría que es muy romántico.

Pero las características que ofrece Diam desde el punto de vista técnico son muy requeridas por los enólogos. Lo que nos desafiaba para competir, en nuestro caso, era la estética. Las bodegas no sólo buscaban una solución técnica, que es muy importante, también buscan sumar la estética, y es dificil competir en ese punto, son gustos personales.

Por eso desarrollamos la gama Collection, que es un Diam 30 revestido con una fina hoja de corcho (0.1 o 0.2 mm) cuidadosamente seleccionada que envuelve los dos espejos y el cuerpo. Esa capa le da la estética de un corcho tradicional, de una sola pieza y con la garantía de Diam en lo que respecta a mecánica y transferencia de oxígeno. Esta es la novedad 2026 para Sudamérica, empezamos la industrialización este año.

-Diam Bouchage es una filial de Oeneo, un grupo que provee a la industria de las bebidas alcohólicas desde sectores: el taponado con la marca Diam Bouchage) y la crianza con barricas Seguin Moreau y dispositivos para la automatización de bodegas, Vivelys.

Dentro de los dispositivos yo destaco el propagador de levadura, que otorga una gran ventaja de ahorro económico a las bodegas al mejorar el proceso de fermentación.

Otra es la marca Boise, alternativos de madera que funciona increíble también, una marca interesante.

Y ahora tenemos un nuevo producto para el control del oxígeno, se llama Diox, y permite reducir el nivel de oxígeno adentro del corcho reduciendo el shock de embotellamiento. Lo hacemos para espumosos y vinos tranquilo . Es un equipo que no tenemos todavía en Sudamérica, se hace en Francia, pero si una bodega quiere hacer un ensayo es posible.

Crecer en un mercado desafiante

-En sudamérica tenemos dos, una en Chile y otra en Argentina. La planta principal está en Francia, desde donde se importan las barricas, Vivelys y el sistema Diox. Y hay un hub en Brasil, que no es nuestro, sino de nuestro distribuidor allí.

Dos mil millones al año, tenemos más de 16.000 clientes activos en más de 80 países, el 80% de los que se produce se exporta.

-No perdimos mercado, pero perdimos volumen, tenemos clientes grandes que embotellan menos. Otra cosa que nos afecta es que hay bodegas que no quieren embotellar todo el vino al mismo tiempo, por ejemplo antes embotellaban 100 mil botellas todas juntas y ahora hacen 25.000 en 4 veces. Y para nosotros eso significa multiplicar el trabajo por 4, tanto en producción como en logística y administración.

Pero la caída de consumo no es nueva, viene siendo progresiva. El tema quizás más relevante es la combinación de problemáticas de la industria del vino.

-Por un lado el aspecto financiero, que quizás es el más importante, hemos visto en EE.UU. y en Francia que los bancos ya no apoyan a la industria vitivinícola. Por el otro, la logística, primero fue la pandemia, y después siguieron los conflictos geopolíticos.

En ese último punto las condiciones cambian de un día al otro, y eso es para todas las industrias en general. Por ejemplo, Estados Unidos es un mercado con «free system» eso hace que cuando hay algún cambio en la logística afecte todas las líneas, importador, distribuidor, retailer.

La inflación también nos afecta mucho porque el vino es un producto muy difícil de aumentar de precio. En el super premium sí, pero en media y alta gama, un cambio de precio es muy difícil.

Si a todo eso le sumamos la caída de consumo, la problemática vitivinícola mundial es muy complicada.

Para conocer más ingresá a www.grupoaltasur.com